Toledo llamó a impedir que asuma Fujimori

El líder opositor peruano organiza una marcha; expectativa por la OEA
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2 de junio de 2000  

LIMA.- Mientras aguarda algún tipo de condena por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) al presidente Alberto Fujimori, el líder opositor Alejandro Toledo afirmó ayer que no permitirá que el actual mandatario asuma su cuestionado tercer mandato.

"Puedo asegurar que no le vamos a permitir jurar el cargo", dijo Toledo en una conferencia de prensa. "Podrá sacar los tanques a la calle, pero tendrá que enfrentarse a más de 16 millones de peruanos", afirmó.

Agregó que las elecciones del domingo último "son inválidas" y explicó que su objetivo es "que se celebren nuevos comicios sin la participación de Fujimori".

Tras el triunfo forzado que obtuvo el gobierno en elecciones con un solo candidato, Toledo propuso una marcha nacional de "los cuatro suyos " hacia Lima para el 26 de julio, dos días antes de la eventual proclamación de Fujimori y en la misma jornada en que los legisladores opositores podrían declarar la vacancia presidencial si logran reunir una mayoría suficiente de 61 congresistas.

El ex candidato presidencial, que se retiró de la segunda vuelta electoral del domingo último por considerarla "fraudulenta", volvió a echar mano a la historia del Imperio Inca para elegir la figura de su proclamada "resistencia pacífica".

Los " suyos " eran las cuatro regiones en que se dividía el Imperio y cuyos líderes eran convocados en ocasiones especiales o para hacer frente a una lucha armada. El Antisuyo, el Coyasuyo, el Chinchaisuyo y el Contisuyo conformaban en conjunto el Tahuntinsuyo (Imperio Inca).

Para la concentración del 26 de julio Toledo dijo que espera reunir a "millones de peruanos" en manifestaciones en Lima y sus alrededores.

Sin embargo, la duda que se instaló en las horas posteriores al controvertido triunfo de Fujimori, está centrada en la capacidad de movilización que existe en el Perú para semejante propósito.

Sin sindicatos, sin partidos

"Dudo que pueda armarse una protesta organizada contra el gobierno. En Perú se han desarmado todas las organizaciones sociales. No existen los sindicatos ni los partidos políticos. Hace 20 años que los gremios convocaron al último paro general", recordó el analista político Fernando Rospigliosi, en un diálogo con La Nación .

"Las protestas son más espontáneas que organizadas. Y ello no indica que no existan motivos. El desempleo en Perú está causando estragos y el salario promedio no supera los 150 dólares", agregó el analista.

Tras una multitudinaria manifestación de rechazo a la continuidad de Fujimori, convocada al finalizar los comicios del último domingo en la plaza San Martín, se interrumpieron las protestas masivas. El gobierno conoce la debilidad de las estructuras de oposición y barre con sus pretensiones.

La pulseada por el rumbo que seguirá el país comenzó a desarrollarse en el exterior, donde la OEA no se mostró muy dispuesta a una condena efectiva contra los manejos autoritarios del fujimorismo. Pasado mañana en Canadá, la Asamblea General de la organización pondrá el foco en el caso peruano.

En este sentido, el Departamento de Estado norteamericano advirtió ayer que Washington se reserva la vía de medidas unilaterales contra Perú por las irregularidades en el proceso electoral, si la OEA no logra acordar una respuesta adecuada.

"Nada está fuera de cuestión", dijo el vocero, Philip Reeker.

Fragmentación social

Mientras tanto, en las calles de Lima, sólo los estudiantes y un grupo de madres de comedores escolares mantuvieron encendido el rechazo a las elecciones. Las protestas estudiantiles de 1977 iniciaron el proceso de crisis que llevó más tarde a la recuperación de la democracia en este país. Los universitarios consideran que las circunstancias actuales no distan mucho de aquéllas y, junto al gremio de la construcción, constituyen la punta de lanza para detener la prolongación del mandato de Fujimori a 15 años.

Javier Díaz Canseco es estudiante de sociología de la Universidad Católica de Lima y forma parte del denominado Comité Universitario de Lucha contra la Dictadura.

"Los peruanos somos tolerantes, pero no tanto. La gente no le cree a Fujimori y sus promesas de mejorar la democracia porque él actúa como un dictador. Los universitarios tenemos que definir qué medidas intermedias adoptaremos antes de la gran marcha nacional de julio."

La Universidad San Marcos fue el primer centro de altos estudios del continente americano. El año próximo cumplirá 450 años, pero desde comienzos de los 90 está intervenida por las fuerzas armadas y el gobierno, que no terminan de levantarle las sospechas de subversión que se instalaron en sus claustros desde que se descubrió que algunos estudiantes adherían a las actividades de Sendero Luminoso.

"Aprovechan esa situación para mantener intervenida la Universidad. Es un chantaje para debilitar las organizaciones estudiantiles", dijo a La Nación Naí Durán, una estudiante que milita en una de las coordinadoras de San Marcos.

"La sociedad está muy fragmentada", admitió Durán. "La subversión está acabada, pero nos siguen persiguiendo y siembran sospechas en la universidad para que nadie luche. Tenemos la decisión de organizarnos con otros sectores. Vamos a ver qué podemos hacer para frenar a Fujimori", reflexiona.

Al exilio

LIMA (DPA).- El periodista peruano Fabián Salazar, que la semana última denunció haber sido víctima de torturas por parte de agentes de inteligencia, viajó fuera del país "para evitar represalias".

La semana última, el periodista aseguró que tres presuntos agentes entraron en su oficina y, tras torturarlo, le quitaron videos comprometedores que le habrían sido entregados minutos antes por una "fuente secreta".

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