Aventura gastronómica en pleno centro

Permanecer en la ciudad durante los meses de estío puede tener sus ventajas. Por ejemplo, descubrir ciertos reductos de poca capacidad, estratégica ubicación y excelente cocina, una suerte de miniturismo citadino para romper el tedio de un caluroso mediodía en la oficina
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21 de enero de 2000  

Quién dijo que verano es sinónimo de vacaciones? El termómetro sube y el despertador suena cada mañana para anunciar una nueva jornada estival en la oficina. El tránsito está más liviano, pero la rutina es una tortura cuando el sol brilla a pleno y el río, visto desde alguna torre de la City, parecería arrullar rumores de arenas lejanas, donde todo es descanso y diversión. Entonces, ¿por qué no hacer de la pausa del almuerzo citadino una suerte de aventura gastronómica para aliviar el tedio?

Focaccia y zen

La ruta puede empezar en eat, (en minúscula y con coma al final), en Tucumán y Reconquista. Se trata de un clásico café oscuro del microcentro devenido local minimalista, todo en blanco, con barra extensa y mesas con cubres de papel. Las vedettes son los sándwiches y bocados frugales (tartas y ensaladas), pero no por ello leves en sabor. Creado por tres hermanos (uno de ellos -Marcelo Scandela-, especialista en marketing y apasionado por la cocina), abrió en agosto último y cautivó a legiones de jóvenes ejecutivos con sus preparaciones de neto corte cosmopolita y, ante todo, gourmet.

En síntesis, el sitio reedita el éxito logrado por el pionero Big Mamma en Palermo. Pero con estilo propio, que se nota hasta en la música (jazz, ambient ), seleccionada por sus dueños. En eat, los panes están hechos especialmente por una panadería cercana, según estricta receta de Scandela. Como la deliciosa focaccia que, con el nombre Napa Valley , encierra pechuguita de pollo al estragón en tiritas, lechuga crespa y tomates secos al sol de Mendoza en oliva. Ysi el deber impide salir de la oficina para un rápido almuerzo, ofrecen delivery de combos más que convenientes.

No muy lejos de allí, el itinerario no puede obviar a otro recién llegado, de éxito precoz. Oriental en aspecto y fusión en esencia, Ono es la nueva creación de Narda Leppes, que ha demostrado su sapienza en Club Zen (Las Cañitas). Con apenas tres meses, el restaurante ambientado en negro y naranja se ha ganado a un público yuppie, fanático del sushi y las exóticas combinaciones de la cocina vietnamita, thai, china.

En el local céntrico, Leppes rinde honor a lo aprendido en Francia (luego de egresar de Ibahrs) y en Morizono; pero también imprime la pasión por la cocina que cultiva desde niña. Con disciplina oriental respeta cada elemento y la combinación de ingredientes dictada por fórmulas milenarias. De servicio rápido, a la barra de sushi se agregan platos del día al estilo fusión y bocados para armar un menú a gusto.

Lactovegetariana

La próxima parada del tour conduce a las Galerías Alvear (Alvear y Rodríguez Peña), en uno de cuyos locales sorprenden los coloridos manteles y la vidriera con una foto gigante de un maestro espiritual hindú (Prabhupada). Daniel y Paola regentean el restaurante de comida de la India y dieta lactovegetariana, que bautizaron Hare Krishna, fe que profesan. Sin proselitismos religiosos, sirven y llevan a domicilio (canasta en mano) especialidades que ellos mismos elaboran de acuerdo con un manual hindú de recetas ancestrales.

Con la misma devoción con que cantan sus mantras, fabrican gluten y sus derivados, amasan pan casero de harina integral con semillas (que integra un delicioso sándwich aderezado con mayonesa de vegetales), y realizan el tradicional queso panir (cortado con limón). La música hindú y el perfume del incienso completan la cuota de misticismo que otorgan al lugar las vestimentas típicas que luce el matrimonio anfitrión y la sutileza de los sabores y aromas que gobiernan los platos.

"Cómo no van a gustarte estos bocados -dice Daniel ante la apreciación de la cronista-, si lo hice para Krishna." Más allá de toda religión, vale acercarse a probar alguna de las preparaciones que, sin duda, merecerían ser degustadas por un dios. Sólo se trata de dejar a un lado los prejuicios, pasar la prueba, para luego continuar la ruta, según el listado que se ofrece aparte.

Ruta para escaparle a la rutina

Bacaro Lavalle 1368, 4374-4054. Abre de lunes a viernes, durante el día; de martes a sábados, también por la noche. Venta de panes y delicatessen italianas. Delivery. En el corazón de Tribunales, funciona como café y sirve comidas de estilo italiano que no defraudan. Para el desayuno, 15 variedades de café, deliciosas croissants, panninis y focaccias, también para llevar. Al mediodía lo colman oficinistas y profesionales para degustar aceitunas rellenas fritas ($ 3), bruschetta de tomate y albahaca (6), arrolladitos de berenjenas con queso de oveja y atún (9), pappardelle con queso ahumado y espárragos (12), pan integral con salmón marinado, palta, cebolla y rúcula (6) y otras delicias. Muy bueno el limoncello casero (6) y las tartas dulces. Vinos italianos y nacionales, por copa.

eat, Tucumán 420, 4322-8782. Abre de 8 a 19. Delivery y catering. Los lunes y martes ofrecen jamón cocido hecho por el dueño el fin de semana, sin conservantes. Capacidad para 40 comensales. La especialidad son los sándwiches gourmet. Por ejemplo, Light Guacamole (pechuguita de pollo en tiritas sobre base de guacamole mexicano, tomate y hojitas de cilantro en pan pita, $ 5,95), Big Mitch Hero (media baguette con salame ahumado, queso Gouda, lechuga crespa, tomate, aceitunas negras y pimiento morrón, 8,50), Scotland Yard (láminas de salmón ahumado, cream cheese, cebollitas blancas salteadas y eneldo, en pan de cereales, 7,95), Vero Caprese (mozzarella fresca, tomates frescos, albahaca, oliva, en pan focaccia, 5,75) y un sabroso etcétera. Ensaladas, tartas, postres y variedad de cafés y tes.

Hare Krishna Av. Alvear 1777, local 12; 4816-8988. Abre de 9 a 21. Delivery y catering de cocina lactovegetariana hindú. Menú del día. Salón Vip para 6 personas ($ 300 con comida, durante cinco horas, para almuerzos ejecutivos o celebraciones íntimas). Especialidades indias, como sabji (guisado de hortalizas y vegetales al queso panir, $ 8), samosa (empanada de papas, coliflor, queso panir y especias, 2), chatnis (4). Pastas: ravioles integrales de zapallo, queso panir y pipas de girasol tostadas en ghec (8). Excelentes sándwiches integrales, como bhima burger (pan casero integral con especias y semillas, milanesa de seitán o soja, lechuga, tomate, mayonesa vegetal sin huevo con especias indias, 5) o arjuna burger (similar al anterior, pero con matambrito de seitán con hojas de albahaca y orégano, 7). Postres (desde 4,50) y bombonería de la India (7). No se sirven bebidas alcohólicas, pero la comida va muy bien con lassi (especie de licuado de yogur natural, agua de rosas, mango, naranja, durazno, azúcar rubia, coco y agua). No se puede fumar en el local, sí en el VIP.

Ono San Martín 960, 4313-5424. Mediodía y noche; domingos, sólo noche. Sushi (tabla surtida para 1 persona, $ 14), tempura de langostinos (16), rolls (desde 11; media porción, 6), sashimi y niguiri. La carta incluye sopas (misoshiru, 4); croquetas de pescado con salsa de mango o arrolladitos vietnamitas de cerdo y langostinos (9), entre las entradas (6,50); ensalada de taboule, queso blanco y pan crocante (7); domburi (platos servidos en bol sobre arroz blanco), como Hsian ting tan de pollo (receta del restaurante homónimo de Belgrano, 13); pollo, cerdo, lomo o pescado al grill con salsas a elección; salteado de vegetales al wok (9); cous cous marroquí (5,50) o ensalada de algas, pepinos y nabo (6), entre otros acompañamientos. Sake, frío (8) o caliente (9).

Restó Montevideo 938, 4816-6711. Abre de lunes a viernes, sólo al mediodía. María Barrutia, joven cocinera que cultiva una cocina francesa moderna, ofrece preparaciones exquisitas a precios bajos, todo un hallazgo que vale visitar si todavía no se lo descubrió. Casi oculto en la Sociedad Central de Arquitectos, el menú varía a diario, con propuestas simples para el mediodía y más elaboradas para la noche, pero siempre perfectas. Puede encontrarse sopa de cebolla (4), ñoquis de hierbas con salsa de hongos portobello (7) y, de postre, tarte tatin (3,50).

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