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Río 2016 y las víctimas olímpicas: 600 familias desplazadas en nombre de los Juegos

Los desplazados, la inseguridad, la violencia y la explotación sexual, costados oscuros de la cita; las estadísticas marcan que la problemática creció en los años de los megaeventos deportivos
Germán Leza
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5 de agosto de 2016  

Crédito: La Nacion

RÍO DE JANEIRO.- "Nuestra comunidad sólo será movida si el último que vive acá quiere irse", dice Altair Oliveira en el mediometraje documental "La Luchadora". La película fue filmada entre 2013 y 2014, y registró parte del desalojo de la Vila Autodromo, donde actualmente se erige el Parque Olímpico. Vivían 600 familias y sólo quedan 20. Uno de los que aún no se fue es Delmo de Oliveira, trabajador metalúrgico, de 51 años. Sobre la izquierda de una de las entradas al Centro de Prensa, su casa resiste. La imagen es contundente: es la única en pie; obreros todavía retiran los escombros de la vivienda de su vecino. La parte trasera del hogar tiene vista al flamante Parque Olímpico. Una ley garantizaba las tierras a los habitantes de Vila Autodromo por 99 años. Sin embargo, en el proyecto olímpico, el Comité Organizador de Río incluyó a esa zona del oeste de Barra de Tijuca como un enclave fundamental del plan.

"Si el gobierno no me respeta acá por qué me va a respetar en otro lado. No hay dinero que compre eso", proclama Delmo, a quien le ofrecieron una buena suma para irse. "Quizás mañana nos quieran sacar de otro lado, no tengo garantía de permanencia. Ellos nos desalojaron por la especulación inmobiliaria", le cuenta a la nacion, frente a la casa que él mismo construyó.

Los desalojos de Vila Autodromo se conjugaron con la turbulencia política y económica y tuvo forma de protestas en Rio
Los desalojos de Vila Autodromo se conjugaron con la turbulencia política y económica y tuvo forma de protestas en Rio Fuente: AFP

Noamy Oliveira, de 14 años, hija de Altair y protagonista del film "La Luchadora", es otra de las víctimas de desalojos en Vila Autodromo. Juega al rugby y practicaba atletismo cuando desalojaron su casa. Naomy tenía 12 años cuando eso ocurrió. Andrea Florence, abogada especialista en Derechos Humanos y miembro de la organización suiza "Terre des Hommes", describe el impacto de los desalojos en los niños: "Vieron cómo las familias sufrían el desarraigo, los ingresos bajaban, y los pequeños podían caer en la explotación sexual", señala. "La Carta Olímpica habla de una sociedad pacífica, pero cuando se acercan los Juegos vemos que ocurre lo opuesto", relata la abogada. Se estima que desde 2009 -año en que Río fue elegida sede-, 22.000 familias (unas 77.000 personas) fueron desalojadas de sus casas por causa del Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos.

Pero las estadísticas sobre los abusos a los Derechos Humanos durante los tres megaeventos deportivos que alojó Brasil (Juegos Panamericanos de Río 2007, Mundial 2014 y JJ.OO.), según registra Amnistía Internacional, también son alarmantes.

En los meses previos a los Juegos Panamericanos, en el estado de Río de Janeiro se registró un 30% más de homicidios en intervenciones de las fuerzas de seguridad, en relación al mismo período de 2006. Hasta 2013, esas cifras disminuían. Sin embargo, en 2014, el año mundialista, hubo un aumento del 40% respecto del año anterior. Y en el período de abril, mayo, junio de 2016 esos números se duplicaron en relación al mismo período de 2015. Dice Renata Neder, asesora de Amnistía Internacional Brasil: "Dos de los puntos del contrato de los Juegos eran la seguridad pública y la reducción de la criminalidad. Nada se cumplió: la policía hizo violaciones graves. Tenemos informes sobre torturas y ejecuciones. Como el caso de un chico de 10 años, en abril de 2015, que fue ejecutado frente a su casa por la policía", comenta. "En un país donde ya ocurrían estos hechos, con los megaeventos deportivos la tendencia a la violación de los derechos humanos se agrava", agrega Neder, quien especifica que la población de las favelas y los jóvenes negros son las principales víctimas.

Antes de los Juegos, Amnistía de Brasil lanzó una aplicación llamada "Fuego Cruzado" para denunciar los tiroteos en las favelas. Fue bajada por unas 35.000 personas y en un mes se denunciaron 800 tiroteos. Algunos, hasta llegaron a durar cinco semanas. Vitor Santiago fue una víctima del "gatillo fácil" brasileño: en febrero de 2015 quedó parapléjico y le amputaron una pierna, tras ser baleado entre dos puestos de control en la Favela de Maré. El hecho no fue esclarecido ni sus atacantes juzgados, como ocurre con la mayoría de los casos, afirma Neder. " El Gobierno de Río de Janeiro no me dio nada. La comunidad me donó la silla de ruedas y los pañales. Y después, el Ejército volvió a la calle", se lamenta Vitor.

La anti ceremonia, con protestas y movilizaciones

RÍO DE JANEIRO (De un enviado especial).- En el mismo día de la ceremonia de inauguración se esperan, al menos, dos movilizaciones de protesta por la organización de los Juegos. Una, denominada Los Juegos de la exclusión, fue convocada para las 14 en la plaza Saenz Peña, al sur del Maracaná, y se trasladará al estadio donde se desarrollará el desfile de las delegaciones. El objetivo es "denunciar las violaciones de los derechos humanos, las ilegalidades cometidas en nombre de los intereses privados y contra la población, y criticar el modelo de ciudad que usa los mega eventos deportivos para desalojar, matar y discriminar", publicaron en las redes sociales. Además, a las 11, frente al Copacabana Palace, en pleno centro turístico, organizaciones sociales, sindicales y partidarias protestarán contra el presidente interino Michel Temer por la quita de derechos y cambios en las reglas de jubilación y en las leyes laborales. También, por el aumento de los alquileres por la especulación inmobiliaria y los desalojos, como en Vila Autodromo.

gl/tb

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