Del Colón al subte, la villa y el Borda: el músico que dirige ópera en escenarios impensados de Buenos Aires

Pablo Foladori desea que la ópera se vuelva cercana a la gente
Pablo Foladori desea que la ópera se vuelva cercana a la gente
Con su iniciativa, Pablo Foladori sueña con incorporar nuevos públicos y espacios al repertorio lírico; el martes estrenará una obra de 1733 en estaciones de la línea H
Valeria Vera
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11 de agosto de 2016  • 11:27

Mozart, Chopin y Bach protagonizaron noches de insomnio, clases, pruebas, piezas y composiciones de la mayoría de los músicos clásicos. Su cotidianeidad redundaba en eso y sus interpretaciones -intactas como cajitas de cristal- impregnaron pasillos, vestuarios y butacas del distinguido Teatro Colón, un hábitat natural porteño para este rubro.

Pablo Foladori entendía, ya mientras estudiaba, que la ópera se merecía otra cosa; probar suerte en terreno ajeno o despojarse de etiquetas que la asociaban con frecuencia a un mundo exquisito y de élite, acompañaban ese espíritu de cambio. Nuevos pensamientos. Un deseo de volverla universal y cercana a la gente. Reinventarla.

Quería sacar a la ópera de su espacio natural para insertarla en lo cotidiano

En 2014, Opera Periférica recogió parte de ese cimbronazo y animó a este director de orquesta, de 39 años, a montar "teatros" en lugares poco convencionales de Buenos Aires, como la villa 20 de Lugano, ahora el subte y próximamente el hospital psiquiátrico Borda. "Quería sacar a la ópera de su espacio más natural y bajarla de la alta cultura para insertarla en lo cotidiano", explica a LA NACION al remontarse a los inicios del proyecto. "Me pareció que había que ir por ese lado: trabajar la proximidad del cantante con el espectador y con el oyente, y comprobar que ambas partes podían dialogar y convivir muy bien", detalla.

La inspiración -demostrará durante la charla- partió de lo más simple: las mismas ganas de querer seducir a quienes no eran habitués del Colón (jóvenes y chicos, especialmente) pero que disponían de la sensibilidad necesaria para disfrutar de interpretaciones breves en espacios no tradicionales: "En el imaginario, el cantante de ópera o el que hace ópera tiene algo de majestuosidad a su alrededor. Por eso, apunté a que la gente pudiera despegarse de esa fantasía".

Ópera Periférica en el Subte

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La Serva Padrona, el subte y el ojo del público

Desde entonces, transcurrieron dos años y con ellos un conjunto de experiencias que impulsaron a Pablo a pensar en una performance que bien podría desarrollarse en cualquier escenario de Venecia, Milán o París, sólo que esta vez se hará en el subte, en las estaciones Las Heras y Parque Patricios, de la línea H, y en los días posteriores se mudará a otras estaciones y otras líneas, en condiciones y horarios similares. "El libreto o el idioma no se cambia porque sea en un subte, justamente porque la idea es que los espacios que intervenimos sean tomados como teatrales. Cualquier espacio puede devenir en un teatro sin serlo originalmente", dice convencido en una pausa obligada, entre ensayo y ensayo.

Eso explica por qué dos directores, dos cantantes y diez músicos practican sistemáticamente hace varias semanas para el estreno del martes próximo, donde interpretarán La Serva Padrona, una obra de Giovanni Battista Pergolesi, de 1733, que despertó lo que se conoció como "la querella de los bufones", o la puja entre quienes defendían la ópera popular y aquellos que impulsaban una de corte aristocrático, de dos o tres horas y temáticas mitológicas con las que el público no se sentía reflejado.

Uno de los ensayos de La Serva Padrona en el subte
Uno de los ensayos de La Serva Padrona en el subte

En este caso, para lograr el efecto buscado y reducir el margen de error, Pablo y el grupo evalúan por estos días cómo suenan las voces y la orquesta fuera del Colón con testeos en vivo, que tienen la ventaja de poder captar las reacciones que genera la intervención y capitalizar lo aprendido en vistas al debut. "Es muy interesante la experiencia de dirigir con el público detrás e indagar cuál es el ideal del espectador, qué le interesa y qué no ", comenta a este medio.

Con las intervenciones, perseguimos transformar el día en un día diferente para todos

-¿Influye la mirada del otro en la puesta?

- Un poco sí, pero trato de ser fiel a la poética que ofrece la misma obra en ese lugar. Los cantantes me pedían de ensayar también en una sala, fuera del subte, porque allí hay muchos puntos de fuga y de distracción, pero les dije que no, que me parecía que era parte del proceso y que toda la obra, de 45 minutos y dos actos, tenía que ocurrir en ese lugar, porque si te parás en otro, después llegás al subte a ciegas...

Reconoce que aquí se superpone también esa intención, inevitable, de crear un público cautivo y lograr que siga a la orquesta, adonde vaya: "A veces, son espectadores momentáneos, porque tienen que seguir su paso. Pero imagino cómo queda lo vivido en la impresión de este viajante. Creo que, aunque sea por unos minutos, se trata de una imagen que permanece. Con las intervenciones, perseguimos un poco eso, transformar el día en un día diferente para todos".

Pablo supervisa el vestuario y la puesta en escena antes del debut
Pablo supervisa el vestuario y la puesta en escena antes del debut

Más periferia y menos Colón

Pese a que la puesta en el subte será breve, el proyecto de Ópera Periférica está lejos de agotarse en las cuatro funciones definidas. Según adelantaron a LA NACION, planean replicarlo en la Villa 31, en algunas estaciones del ferrocarril Urquiza y en Villa La Cava, en San Isidro, durante lo que resta de este año.

Bastián y Bastiana, de Mozart, en la Villa 20 de Lugano, en marzo pasado
Bastián y Bastiana, de Mozart, en la Villa 20 de Lugano, en marzo pasado

En paralelo, como ocurrió en marzo pasado con Bastián y Bastiana, de Mozart, ante más de 300 vecinos en la Manzana 30 de la Villa 20, de Lugano, proyectan montar en el Borda La Tempestad, de Thomas Adès inspirada en el libro de William Shakespeare. "La idea es hacer los ensayos adentro y que los cantantes interactúen con los pasillos y las salas de internación. El lugar es enorme y tiene espacios muy bellos al aire libre. Queremos hacer entrar al público de afuera para que tengan otra lectura de la ópera y al mismo tiempo del lugar", anticipa Pablo, mientras reafirma el principio transversal de la iniciativa: poder ver de qué manera el espacio utilizado, cualquiera sea, se empieza a teatralizar, que los instrumentos son reales y palpables, y los cantantes de carne y hueso.

Bastian y Bastiana - Opera Periférica

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Dónde verlos. Martes 16 de agosto: Las Heras (línea H) - 1°acto, 12 hs. / Parque Patricios (H) - 2°acto, 13 hs. Miércoles 17: Rosas (B) - 1°acto, 12 hs / Corrientes (H) - 2°acto, 13 hs. Viernes 19: Humberto 1° (H) - 1°acto, 12 hs / Virreyes (E) - 2°acto, 13hs. Lunes 22 de agosto: Retiro (C) - 1°acto, 14 hs / Plaza Miserere (A) - 2°acto, 15 hs.

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