Río 2016-voleibol: en camino hacia un objetivo casi ideal

La Argentina le ganó a Cuba y está en cuartos, pero sigue lejos de su techo; el valor de ganar sin Conte, otro mérito
Marcelo Gantman
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14 de agosto de 2016  

Argentina sonríe tras el triunfo ante Cuba
Argentina sonríe tras el triunfo ante Cuba Crédito: FeVA

RÍO DE JANEIRO.- Pablo Crer zigzagueó toda la zona mixta con su pequeña hija. El central del seleccionado contestó algunas preguntas con ella en brazos, hasta que un asistente del equipo se la sostuvo hasta terminar. Esa escena ya habla de un clima distendido. Están satisfechos, pero no relajados. El seleccionado de voleibol entró rápidamente en su fase de descompresión luego de ganarle a Cuba 3-0 (25-16, 25-14 y 25-16). La primera parada en este viaje olímpico los encontró con el objetivo cumplido. Arribaron a los cuartos de final cuando todavía falta un partido (contra Egipto, el lunes a las 9.30) y además son los líderes del Grupo B porque Rusia le ganó 3-2 a Polonia. Todo esto sin que haya jugado Facundo Conte , que se movió en el cuadrado de los suplentes y hasta tuvo margen para elongar su espalda, recostado en el suelo del Maracanazinho.

El seleccionado de Julio Velasco administra bien sus recursos. Todo el plantel está involucrado en lo conseguido hasta acá. Una muestra de eso fue la actuación de Ezequiel Palacios , uno de los jugadores de recambio; fue el máximo anotador, con 13 puntos. Fue desequilibrante con el saque. Palacios también era otro de los que estaba distendido con la clasificación obtenida. Incluso contó detalles del juego que -desde afuera-, menos por televisión, son imposibles de encontrar. "Es muy difícil sacar cuando te toca del lado en el que jugamos el primero y el tercer set. La pantalla del techo del estadio es muy luminosa y perdés la pelota de vista en el lanzamiento. No hay solución para eso, entonces errás, como lo hice yo", dijo con ironía. Hay una lectura inteligente inclusive de lo que fue hasta acá el único traspié en la zona: la derrota contra Polonia. "Ya tenemos lo que vinimos a buscar de entrada. El equipo está jugando bien. Solamente fuimos superados en los dos primeros sets contra Polonia. En el otro estuvimos muy competitivos. Llevamos tres partidos ganados en el grupo. Estamos muy bien", dijo el central Sebastián Solé. Su estado físico es el único motivo de preocupación. Tuvo que dejar la cancha sobre el cierre del partido contra Cuba por una torcedura en un tobillo, pero le pusieron hielo inmediatamente. Al llegar a la Villa Olímpica, comprobaron que el pie no estaba hinchado. Una buena señal.

Los procesos de los armados de los equipos son complejos. La tendencia siempre está en tratar de identificar cuál fue el punto de inflexión. Cuándo empezó a gestarse. En marzo de 2014, Julio Velasco tomó a su cargo un plantel con varios jugadores de una misma generación que habían tenido ya su primera experiencia en Juegos Olímpicos y ciertos chispazos en la Liga Mundial. También rachas adversas y ciertos golpes duros en plena efervescencia. Velasco tomó a ese grupo que se distingue bien con Conte, Solé, Crer y De Cecco para darle un sentido a ese talento. Sobre ese núcleo duro completó un plantel al que se lo reconoce por lo comprometido que está con el trabajo del técnico. Usualmente se dice que en estos casos a los jugadores les "llegó el mensaje". El seleccionado de voleibol elabora ese mensaje en conjunto con los roles bien definidos. Velasco lo puso en claro luego del triunfo contra Irán. "Creo en el trabajo en equipo. Soy un técnico que se apoya mucho en su staff. Los consulto, les doy cuestiones para decidir. Un equipo no depende de alguien en especial. Todos son importantes: el líbero, el médico, mis ayudantes. Nadie tiene un porcentaje de mérito mayor o menor en los resultados. Es bueno cuando un equipo no depende de nadie en especial". Que Facundo Conte, una figura indispensable, no haya jugado contra Cuba fue una situación que ya se había ensayado. Fue en la gira previa al viaje a Río, contra México en San Juan. El equipo jugó sin Conte y dio una respuesta que al técnico lo dejó contento.

El voleibol argentino, justo en un fin de semana de mucha euforia por los resultados en el tenis y en el básquetbol, ya consiguió algo. Las conquistas deportivas no se miden únicamente con medallas. Velasco quería tener un equipo competitivo para los cuartos de final. Ya lo tiene y está donde quería estar. "No sé si hablar de batacazo en cuartos. Eso sería una sorpresa y la verdad que nosotros nos venimos entrenando para que eso suceda. Hace tiempo que venimos pensando en ese objetivo y el equipo está preparado para conseguirlo. Sería un sueño, pero no una sorpresa para nosotros", dijo Pablo Crer en la zona mixta.

Después se fue con la criatura en brazos. Una de ellas. La otra es el equipo del que forma parte. Que no es de nadie en especial sino un logro colectivo. Ya metido donde había planificado estar. Arriba en la zona, pero lejos de su techo.

Lo que pasó, lo que viene y el nuevo desafío

La Argentina lidera el Grupo B, con 9 puntos, por mejor "cociente" que Polonia, con el mismo puntaje. El cruce en cuartos será entre el primero y el cuarto de cada zona. El segundo y el tercero se sortearán para evitar especulaciones en la última fecha. "El primer objetivo se cumplió: estamos en cuartos. Ahora queremos más", afirmó Sebastián Solé.

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