Quiénes son y cómo actúan los nativos sustentables

Crédito: Ilustración de Celina Hilbert.
Las nuevas camadas son las que impulsan el cambio de hábitos. Acompañalos y dejate guiar por los chicos.
Joy Schvindlerman
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21 de agosto de 2016  • 00:00

Para muchas de nosotras, durante la infancia, la palabra “sustentabilidad” no tenía un lugar en el vocabulario cotidiano; los problemas ambientales, como el cambio climático o la escasez de agua, llegaron a nuestra conciencia cuando éramos adolescentes. Por eso, quizás, a veces nos resulta difícil incorporar hábitos más respetuosos del entorno, es como un esfuerzo “extra”.

Los más chicos, en cambio, vienen con este chip incorporado. Hoy, no sorprende que una nena rete a su mamá por dejar la canilla abierta mientras se cepilla los dientes ni que un nene llame la atención de su padre por haber tirado un papel por la ventana del auto. Por suerte, esta tendencia llegó para quedarse, y nos convoca a aprender de los más peques, a acompañarlos y dejarnos guiar por ellos.

Digitales y sustentables

Así como hablamos de los “nativos digitales”, las nuevas generaciones adquieren conciencia ambiental de forma natural e intuitiva desde la primera infancia. Son ellos quienes nos enseñan a nosotras una función techie, de la misma manera en que nos muestran una renovada mirada “verde”.

Aunque a nivel nacional la educación ambiental aún no sea materia obligatoria en las escuelas, existen muchas iniciativas que avanzan en este sentido, como los programas de Escuelas Verdes de municipios como Buenos Aires y Rosario.

En Buenos Aires, todas las escuelas separan sus residuos, muchas promueven la movilidad sustentable y más de 400 cuentan con huertas. En la ciudad santafecina, por su parte, un tercio de los establecimientos educativos –que incluyen jardines públicos, escuelas primarias y también secundarias– trabaja en el aula temas como la gestión de residuos, el consumo responsable, el uso del agua y la energía o la conservación de la biodiversidad, conceptos que ellos absorben con naturalidad y que después traen a nuestras propias casas para ponernos en jaque con retos y comentarios sorprendentes.

Crédito: Ilustración de Celina Hilbert.

El cambio en casa

Quienes crecimos en una era más indiferente al deterioro ambiental escuchamos a los más chicos referirse al cuidado del planeta como si hablaran en otro idioma. Esta situación se repite en muchas casas y es la prueba de que nos fuimos desconectando tanto de la naturaleza que ahora debemos desaprender modos de hacer y de pensar profundamente para acompañar el cambio. Pero esto no tiene que paralizarnos, al contrario: es la oportunidad de aprender de nuestros mejores maestros, los chicos, y hacer propio el desafío.

Para eso, nunca más acertado eso de que “el cambio empieza por casa”. La consigna, tan repetida como cierta, nos exige tomarnos en serio las inquietudes de los chicos para no dejarlos solos en su impulso de cambio, pero también para potenciarlos y, a la vez, potenciarnos los adultos y hacer de la conciencia ecológica un estilo de vida que, aunque suene grandilocuente, puede cambiar el mundo.

Por eso, la clave está en acompañar a los chicos de forma activa: dialogar y compartir con ellos los contenidos que trabajan en la escuela, separar con ellos los residuos entre reciclables y orgánicos –por qué no, construir juntos una compostera– y regular el consumo de agua y energía como un compromiso de toda la familia.

A la hora de comprar, un buen plan es ir con ellos a mercados o ferias y compartir la importancia de elegir productos locales, de comercio justo y producción familiar, así como no comprar cosas innecesarias y utilizar carrito o bolsa de tela.

En cuestión de meses, vas a notar que ya no podés hacer las cosas de otra manera. Y que eso que empezó como una enseñanza de los más chicos ya es parte de nuestra propia forma de hacer las cosas. Porque la mejor manera de predicar no es con las palabras, sino con la acción.

Si nos dejamos despabilar por los chicos y mejoramos nuestros hábitos, vamos a demostrarles que nos importa cuidar la “casa común” y, en consecuencia, su futuro. •

¿Cómo son los peques de tu entorno con la cuestión de la sustentabilidad? Y vos: ¿tnés mucho por aprender o ya estás en carrera? Además: Una hora sin celular y Cate Blanchett: "Aprendí a amar el caos"

Expertos consultados: Lic. Juan Mora y Araujo, director de Educación Ambiental del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y Lic. Andrea Paoloni, Directora de Educación Ambiental de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público de la Municipalidad de Rosario.

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