Suscriptor digital

Río 2016-equitación: Matías Albarracín ya tiene revancha, pero quiere más

El jinete faltó a Pekín y Londres por lesiones de sus caballos; hoy saltará en la final de Río
Alberto Armendáriz
(0)
19 de agosto de 2016  

Fuente: LA NACION

RÍO DE JANEIRO.- "Ya estoy un escalón más arriba de lo que soñaba; lo que venga ahora es gratis, pero obviamente voy a luchar por estar en el podio." A pocas horas de que hoy compita en la final individual de salto ecuestre de Río 2016 , el jinete argentino Matías Albarracín está muy tranquilo y más que satisfecho con ésta, su primera participación en unos Juegos Olímpicos.

La pasión por la equitación corre por las venas de Albarracín, de 36 años. Su padre, Justo, fue un destacado jinete olímpico que compitió en Los Ángeles 1984 y en Atlanta 1996, y esta vez vino a Río de Janeiro para alentar a su hijo en la etapa final.

Nacido por casualidad en Curitiba, donde su padre trabajaba en un haras, Albarracín se mudó ya a los cuatro años a la Argentina y la familia se instaló en City Bell, donde el jinete continúa viviendo hoy, junto a su esposa, Roberta, y sus hijos, Manuela, de 6 años, y Ramiro, de 4.

"Por papá empecé a montar y al principio combinaba la equitación con el rugby, porque tengo varios parientes que se dedican a ese deporte. Pero después, por falta de tiempo y por la estructura que ya tenía mi viejo, me dediqué totalmente a los caballos", contó a la nacion.

Ya dos veces se había clasificado para unos Juegos Olímpicos, Pekín 2008 y Londres 2012, pero por lesiones de sus caballos no pudo competir. Ahora tendrá la gran revancha sobre Cannavaro 9, un Westfalen castrado de 12 años que, según Albarracín, se siente muy cómodo en la pista de obstáculos del Centro Olímpico Ecuestre de Deodoro. Ahí estarán para hinchar por la dupla, además de Justo Albarracín, su hermano Álvaro y su tío Gonzalo.

"Por temor al virus del zika -totalmente infundado- y también para cuidar a los chicos, las mujeres de la familia se quedaron en la Argentina, pero estarán viéndome por televisión", acotó el jinete, que logró numerosos reconocimientos en los Juegos Panamericanos de Río (2007), Guadalajara (2011) y Toronto (2015), además de la medalla plateada en el Grand Prix de Asten (Holanda) de este año.

Frente a la ansiedad por salir a competir esta mañana en la final de Río 2016, de la que sus compañeros de equipo José María Larocca, Bruno Passaro y Ramiro Quintana quedaron al margen, Albarracín resaltó que se ha preparado como siempre, sin ninguna práctica ni cábala especial. "No siento presión por la medalla. Te diría que la tienen los jinetes que están en el top 10; yo estoy dentro de los mil que los siguen. El desafío para mí es representar lo mejor posible a mi país y lograr destacarme en mi disciplina", aseguró.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?