Estudiantes cerró sus heridas en Tucumán

Con puntaje ideal, luego de ser eliminado de la Copa Sudamericana y la Copa Argentina; batió 2-0 a Atlético, que cayó en su cancha tras 32 juegos
Carlos Chirino
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19 de septiembre de 2016  

Graciani, el goleador Auzqui, Bailone, Sánchez y Rodríguez festejan el éxito de Estudiantes
Graciani, el goleador Auzqui, Bailone, Sánchez y Rodríguez festejan el éxito de Estudiantes Crédito: Télam

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- Tres partidos jugados, tres ganados; seis goles a favor y ninguno en contra. Estudiantes es cosa seria en el torneo local y lo demostró en un reducto que parecía invulnerable: derrotó por 2-0 a Atlético Tucumán y lo despojó de un invicto de 32 partidos oficiales jugando en el Monumental José Fierro. Carlos Auzqui marcó los dos goles para el Pincha, que así se recuperó de los duros reveses que significaron las eliminaciones de la Copa Argentina (a manos de Unión, de Santa Fe) y de la Copa Sudamericana (frente a Belgrano). "No podíamos bajar los brazos, debíamos recuperarnos rápidamente de los golpes y enfocarnos en el campeonato. Venimos jugando bien, aunque sabemos que tenemos una agenda dura, con encuentros que son muy exigentes", indicó Carlos Auzqui, el goleador que casi se queda sin partido por una molestia muscular.

Estudiantes fue un equipo efectivo, aprovechó al máximo las desatenciones de Atlético Tucumán. Primero, Lucas Rodríguez se valió de un error de Nery Leyes y habilitó en profundidad a Auzqui, que se filtró entre los centrales para definir ante la salida de Lucchetti. El gol descolocó al Decano, que hasta entonces dominaba, aunque la búsqueda siempre chocaba con la buena tarea del arquero Mariano Andújar. A partir de ahí, sin embargo, perdió orden y se lanzó sin ideas, abusó de los pelotazos.

Las esperanzas de revertir el juego se desvanecieron en el arranque del segundo tiempo. Se repitió la fórmula: Atlético se equivocó y ahí estaba Estudiantes para no perdonar. Bruno Bianchi intentó salir jugando, perdió la pelota y Auzqui castigó. Con el 2-0, el Pincha manejó los tiempos y Ascacibar marcó el ritmo; se hizo dueño de la pelota y también de la mitad de la cancha. Con el ingreso de Leandro González, los tucumanos consiguieron un poco de aire y estuvieron cerca del descuento.

Estudiantes se había armado para dar pelea en tres frentes y ahora deberá apuntar todos sus cañones al torneo local. El arranque lo enseña cómodo, sólido. "Jugamos muy bien y ante un rival difícil, que llevaba muchos partidos sin perder en su cancha. Al margen de que quedamos eliminados en las Copas, no estamos tan mal porque sólo nos hicieron dos goles en lo que va de la temporada", comentó Andújar.

El andar de Estudiantes contrastó con el de Atlético Tucumán, que fue una sombra del equipo que venció a Atlético de Rafaela y a Arsenal y que ilusionó a sus hinchas en el arranque. No perdía desde el 5 de noviembre de 2014 y cedió el invicto a manos de quién se convirtió en su sombra negra en los últimos tiempos: Estudiantes lo venció las últimas cuatro veces que se enfrentaron, tres por el torneo local (2-0 en 2008; 3-1 en 2009 y 3-2 abril pasado) y una por la Copa Argentina (2-1 en 2013).

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