La selección: tras una rueda en subibaja, ahora toca remontar sí o sí

Cambios de técnico, estilo de juego indefinido, resultados preocupantes y otros promisorios; se viene el segundo tramo del camino al Mundial y la Argentina, con una defensa nueva y sin Messi, debe dar ante Paraguay mejores señales

9 de octubre de 2016  
Fuente: Archivo

Con Paraguay en el horizonte cercano del martes, el panorama de la Argentina es tan inquietante como cuando lo enfrentó por la primera rueda, en Asunción, hace un año. Ya no están Martino ni el Pelado Díaz en ambos seleccionados, pero algunas incógnitas e insatisfacción en cuanto al juego y los resultados perduran en el equipo que ahora responde al Patón Bauza .

Finalizada la primera mitad de la ruta a Rusia 2018 , las eliminatorias se transformaron en un subibaja para la Argentina. Hubo que remar de entrada para levantar la ancla de un comienzo con dos puntos sobre nueve (derrota con Ecuador y empates ante Paraguay y Brasil). Por entonces, la manera de encontrar más rápido al seleccionado en la tabla era empezando desde abajo: penúltimo, sólo por encima de Venezuela, furgón de cola durante toda la clasificación.

Después llegó un período de bonanza, con cuatro triunfos consecutivos, serie que se inauguró en Barranquilla, tierra mayormente promisoria cada vez que la Argentina está con el agua al cuello. Ocurrió con Passarrela rumbo al Mundial 1998, con Sabella hacia el de 2014 y ahora con Martino, antes de que el descalabro de la AFA lo empujara a la renuncia. Luego vinieron las victorias en Santiago ante Chile, en el primero de los únicos tres partidos que pudo disputar Messi, cuya ausencia provoca una sombra cada vez más alargada; contra Bolivia -uno de los pocos rivales que de local permite presupuestar de antemano los tres puntos-, y en Mendoza frente a Uruguay, cuando el equipo, con once o con diez tras la expulsión de Dybala , siempre se entregó a la inteligente tutela de Messi .

Con el 1-0 sobre la formación del Maestro Tabárez, la Argentina escalaba a la primera posición. Dos encuentros después, con los empates frente a Venezuela y Perú que desnudaron un funcionamiento irregular y desconcertante, el seleccionado está quinto, en puesto de repechaje, la ubicación más baja al cabo de una primera rueda desde que las eliminatorias se disputan en una única zona continental. La situación no es angustiante, pero sí requiere atención y una rápida mejoría. Sobre todo porque Uruguay apunta a llegar al Mundial sin pasar por el peaje del repechaje que tanto conoce; Brasil se despertó de la mano Tite, que le encontró a Neymar un gran socio en el juvenil Gabriel Jesús; la Colombia de Pekerman es fiable cuando hace falta, y Ecuador, tras un comienzo arrollador, salió del bache en el que había caído al vapulear 3-0 a Chile. Y aunque todavía falta un año, el calendario le marca a la Argentina una última fecha a la que no convendrá llegar con urgencias: el 10 de octubre de 2017 visitará a Ecuador en los 2800 metros de Quito.

Bauza no está para distraerse con preocupaciones futuras porque bastante tiene con las presentes. Las suspensiones de Otamendi y Funes Mori le obligan a reformular uno de los pocos sectores del equipo en el que no pensaba meter mano para hacer correcciones. En la práctica de ayer, en la alineación compuesta por los que no fueron titulares en Lima se empezó a trabajar con algunos de los que estarán desde el comienzo en Córdoba frente a Paraguay. En el ensayo, la pareja central estuvo integrada por Demichelis y Musacchio, una combinación inédita hasta ahora.

Dos tipos diferente de discontinuidad afectan a la elección. Demichelis acredita trayectoria en Argentina (50 partidos, dos Mundiales), pero no tiene competencia oficial por clubes desde el 1° de mayo, en su último partido en Manchester City . Una intervención quirúriga menor lo dejó sin pretemporada, hasta que cerca del cierre del libro de pases se incorporó a Espanyol, donde aún no debutó. Musacchio, a quien las lesiones lo privaron de más oportunidades en el seleccionado, está consolidado en Villarreal (Milan lo quiso contratar en el último mercado de transferencias y Conte reconoció que lo pretende para Chelsea), pero sólo acumula tres cotejos -todos amistosos- con la camiseta albiceleste. Dos de ellos fueron en 2011, con una especie de equipo Sub 23 que dirigía Batista, y el último, ante El Salvador, en 2015.

Por el inhabilitado Zabaleta ingresará Mercado. El déficit de control de juego en el medio se intentaría remediarlo con Banega por Kranevitter . No está confirmado Agüero por una molestia muscular, ni tampoco la ubicación de Dybala, que no rindió donde en Mérida no había sido productivo Lamela. Es el hueco que dejó Messi, cuya baja hace del equipo un fierro caliente al que Bauza aún no definió por dónde agarrarlo.