Ante Paraguay, con cinco jugadores que ni siquiera encuentran continuidad en sus clubes

La mitad de los intérpretes a los que recurre Bauza en el partido en Córdoba, no tiene continuidad en Europa; Demichelis ni siquiera debutó en la temporada

11 de octubre de 2016  
Lamela escucha a Bauza ante la mirada de Demichelis; el zaguero no juega desde el 1 de mayo Fuente: AFP

CÓRDOBA (De nuestros enviados especiales).- El seleccionado es una constelación de estrellas... o no tanto. Si se espía la actualidad de las figuras que hoy presentará la Argentina desde el primer minuto (¿qué duda cabe?, futbolistas de muchos quilates), se descubre el lado B: casi la mitad de los intérpretes no suelen ser titulares en sus equipos. Y otros entran y salen. Indispensables para muchos, imprescindibles para unos cuantos cuando se visten de selección, en las ligas de Europa no son tan tenidos en cuenta. Lo que provoca una reflexión: no son tan cracks o los entrenadores los observan con otros ojos.

De atrás hacia adelante, se empieza por un caso que a esta altura aturde un poco: Sergio Romero (29 años, Manchester United) sigue en las sombras. En esta temporada, desde agosto último, actuó apenas en cinco partidos... tres de ellos, en la selección. Los otros dos, en formaciones de recambio: un partido por la Liga Europa y el restante, por la Copa de la Liga inglesa. Es un caso atípico: tal vez no tome dimensión de la ventaja que les da a los demás. De los del fondo, hay un caso sorprendente: Mateo Musacchio (26 años, Villarreal) hará su debut en el seleccionado mayor, más allá del recorrido en juegos amistosos y elencos juveniles, y es el zaguero con más pista. Actuó en nueve partidos (incluida la Liga de Campeones) y lo amonestaron apenas dos veces. Martín Demichelis (35 años, Espanyol), es la contracara: no juega, aunque le sobra experiencia en celeste y blanco. Un símbolo sombrío: su último partido fue en Manchester City, los últimos 30 minutos de un 4-2 contra Southampton, el 1 de mayo pasado.

En los costados se juega el mismo partido: uno está casi siempre, el otro no está casi nunca. Gabriel Mercado (29 años, Sevilla) tuvo acción en diez encuentros (entre locales e internacionales; uno como suplente), recibió seis tarjetas y marcó un gol, el de la victoria por 1-0 sobre Betis en el clásico andaluz. Al desviar la mirada al sector opuesto, cuatro cotejos apenas jugó Marcos Rojo (26 años, Manchester United), aunque ninguno correspondió a la Premier League.

Javier Mascherano (32 años, Barcelona) ya no es un indispensable en la estructura de Luis Enrique. Actuó en escasos cinco encuentros, sólo uno por la Liga de Campeones. Su camarada del mediocampo, Éver Banega (28 años, Inter) se desempeñó en seis enfrentamientos (dos, desde el banco de los relevos); fue expulsado contra Juventus y le marcó a Roma. No repitió, por ahora, los rendimientos que lo mostraron como un destacado en Sevilla y Valencia. Nicolás Gaitán (28 años, Atlético de Madrid), una de las sorpresas, actuó sólo en dos ensayos completos. Eso sí: suele ingresar en los últimos tramos. Es lógico el proceso de adaptación, pues el volante zurdo llegó a Madrid luego de siete temporadas en Benfica.

De las figuras de arriba, Ángel Di María (28 años, PSG) es una pieza esencial en su elenco, tanto en el torneo francés como en el plano internacional. Con una curiosidad llamativa: todavía no anotó en esta temporada. Sergio Agüero (28 años), más allá de sus vaivenes físicos, es una máquina en Manchester City. Juega casi siempre y ya lleva 11 conquistas desde agosto. Como Fideo y Kun, Pipita Higuaín (28 años, Juventus), si está en condiciones físicas plenas, casi nunca falta en la cancha. Marcó ocho goles en diez partidos (el último, en el seleccionado, en Lima), una cifra que desafía la lógica del descontento de los más radicales.

Detrás de Di María, Agüero e Higuaín no se disfraza la realidad: la mayoría no es imprescindible allá. Ni mucho menos indiscutida. Una de las pistas, tal vez, de por qué nos cuesta tanto...