Personal Fest 2016: The Kooks, locales otra vez

The Kooks en el Personal Fest 2016
The Kooks en el Personal Fest 2016 Crédito: Fabián Marelli
En su cuarta visita al país, el grupo británico ratificó su ascendente popularidad brindando un set compacto y a puro hit
Gabriel Hernando
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24 de octubre de 2016  • 03:03

Dos días después de colmar las instalaciones de Niceto, The Kooks cerró su cuarta visita a la Argentina como uno de los platos fuertes de la segunda jornada del Personal Fest 2016. Ratificando una vez más su ascendente popularidad, especialmente entre un público de abrumadora mayoría adolescente, el cuarteto británico recorrió los puntos más salientes de su trayectoria y con un show compacto validó eso que llaman “jugar de local”.

Si bien en Listen (2014), su último disco de estudio, incursionó en ritmos funk, coros gospel y cierto coqueteo con el hip hop, además de experimentar con la electrónica a través de Hello, What’s your name? (2015), un álbum de remixes que trasladó sus más recientes creaciones a la pista de baile, sobre el Escenario 2 montado en GEBA la banda mostró su versión más próxima a sus orígenes, esa que la acerca a un sonido plenamente rockero y a melodías pegadizas de corte pop con estribillos gancheros y efectivos. También hubo espacio para su sensible costado folk mediante un set acústico que templó un poco los ánimos de la mano de “Seaside”, “See the sun” y “Tick of time”.

The Kooks en el Personal Fest 2016
The Kooks en el Personal Fest 2016 Crédito: Fabián Marelli

Alexis Núñez desde la batería y el bajista Peter Denton conformaron una sólida base sobre la que se apoyaron los teclados y la guitarra de Hugh Harris, algo así como el director musical del grupo, además de la guitarra y la voz de Luke Pritchard, un frontman de buena muñeca compositiva que en escena estuvo muy activo y sin dejar de agradecer cada una de las muestras de apoyo que partían desde el campo, además de seducir a sus fans femeninas pidiéndoles ayuda al simular que se olvidaba las letras de sus canciones.

“Ooh La”, la contagiosa “She moves in her own way”, “Bad habit”, “Sofa song” y el pulso bailable de la irresistible “Forgive & forget” levantaron la temperatura de un set que tuvo la frutilla del postre con el doblete final de los hits “Junk of the heart (Happy)” y “Naive”. Más allá de notables coincidencias estilísticas con muchas otras agrupaciones surgidas en Gran Bretaña en esta última década, quizás lo que distinga a The Kooks y lo ubique unos escalones por encima del resto de sus colegas es la búsqueda constante de nuevos desafíos y el animarse a correr ciertos riesgos de disco a disco aunque sin abandonar nunca sus orígenes ni su propia identidad musical. Una tarea para nada sencilla.

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