Lorenzetti reunió a los jueces con su mensaje

En el cierre de la conferencia reforzó su discurso anticorrupción ante los magistrados
Adrián Ventura
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29 de octubre de 2016  

Lorenzetti y Highton ayer, durante la presentación de la nueva base de datos judiciales
Lorenzetti y Highton ayer, durante la presentación de la nueva base de datos judiciales Crédito: Silvana Colombo

El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti , presentó ayer una base de datos que permite seguir, en tiempo real, las causas de corrupción que tramitan en Comodoro Py frente a cientos de jueces de todo el país. Allí reclamó que se mantenga en el tiempo la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, y que se establezca una política unificada para controlar las fronteras.

Ocurrió en el cierre de la VII Conferencia Nacional de Justicia, que reunió a magistrados de todo el país. Lorenzetti no desaprovechó la ocasión para dejar en claro cuál es el mensaje de la Corte; en un momento en el que la indagatoria que el juez federal Julián Ercolini le tomará a la ex presidenta Cristina Kirchner el lunes próximo repuso la visibilidad de los temas de corrupción.

Al presentar la base de datos, Lorenzetti se refirió a la "necesidad de garantizar transparencia" para hacer más eficientes las investigaciones. Y afirmó que "la lucha contra la corrupción debe ser una política de Estado permanente, clara y constante".

La base de datos ya está disponible y da cuenta en tiempo real del estado procesal de 487 investigaciones en trámite y de otras 18 que están concluidas; de su estado tanto en los 12 juzgados federales de Comodoro Py como en las dos salas de la Cámara Federal y en los otros tribunales federales porteños (ver aparte).

Lorenzetti también se refirió al narcotráfico: "La función judicial no es fácil para nadie. No es sencillo ser juez y nosotros estamos en la lucha contra el narcotráfico", flagelo al que calificó de "una tragedia, porque es muy fácil acceder a la droga".

Fue evidente que Lorenzetti no quiso dejar nada librado al azar. Anteayer, el presidente del alto tribunal se había tomado una fotografía junto a Ercolini, una señal muy sutil hacia el juez que el lunes indagará a Cristina.

También en su discurso inaugural, que brindó anteayer en La Plata, Lorenzetti se refirió a la lucha contra la corrupción.

Y ayer, una hora antes de la presentación de la base de datos, la Corte sentó a un panel para hablar sobre la corrupción.

Lo más importante no era qué se dijo, sino quiénes eran los oradores: el juez federal Claudio Bonadio, que fue el primero en procesar a Cristina Kirchner, quien defendió la necesidad de avanzar con el decomiso de los bienes que se secuestran a los corruptos; su colega Ariel Lijo, que procesó a Amado Boudou e indagó a Ricardo Echegaray; el juez del Tribunal Oral Federal número 2 Jorge Gorini, que condenó a Ricardo Jaime por la tragedia de Once y que reclamó que "los jueces no sean funcionales a la corrupción", y el camarista Mariano Borinsky, de la Cámara Federal de Casación, un hombre alejado del kirchnerismo.

Ninguna de esas caras es amigable para la ex presidenta. Pero el mensaje quedó claro: es hora de investigar.

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