Rajoy finalmente juró su nuevo mandato, pero sus problemas recién empiezan

El líder del PP tendrá un gobierno de minoría que será el más débil de la historia moderna del país; habrá recambio ministerial
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1 de noviembre de 2016  

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy Fuente: EFE - Crédito: Archivo

MADRID.- El reelecto presidente del gobierno de España, el líder conservador Mariano Rajoy, juró ayer su cargo ante el rey Felipe VI en el Palacio de La Zarzuela. Con una mano sobre la Constitución española y otra sobre la Biblia, el líder del Partido Popular (PP) se comprometió a "cumplir fielmente las obligaciones como presidente del gobierno, con lealtad al rey".

Es la primera vez que el rey Felipe VI, coronado en 2014 tras abdicar su padre, Juan Carlos I, toma juramento a un presidente del gobierno. Para Rajoy, en cambio, el trámite no es nuevo, puesto que en la noche del sábado pasado logró revalidar su mandato, tras pasar con éxito una votación en el Congreso y poner fin así a casi diez meses de bloqueo político en España.

Rajoy, que tendrá un gobierno de minoría que representa el mandato más débil de la historia moderna de España, está trabajando para formar un nuevo gabinete, que debe forjar el respaldo suficiente del resto de los partidos para que se aprueben las reformas necesarias en un Parlamento que se prevé hostil. El equipo, que será anunciado pasado mañana, probablemente esté conformado por nuevas caras, aunque la mayoría provenientes del PP.

Rajoy gobernó con mayoría absoluta en su primer mandato. Con frecuencia se mostró despectivo hacia la oposición, por lo que ahora deberá convencer a los partidos rivales de que su voluntad de trabajar con ellos es genuina. A diferencia de su primer gobierno, con mayoría absoluta, contará ahora sólo con el apoyo garantizado de los 137 diputados del Partido Popular (PP) en la Cámara baja de 350 escaños, por lo tanto se verá obligado a negociar ley por ley.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), la segunda fuerza en el Parlamento, que con su histórica abstención permitió la investidura, advirtió que no garantizará la estabilidad de los conservadores.

También tiene asegurada la resistencia de la tercera fuerza, la coalición de izquierda radical Unidos Podemos, que se proclama como oposición al gobierno conservador en vista de una crisis interna que desgarra a los socialistas.

La formación liberal de centro Ciudadanos, cuyos 32 diputados respaldaron la investidura de Rajoy, vigilará que se cumpla con un paquete de más de 100 reformas al que éste se comprometió.

"Sea el gobierno que sea, va a haber cambio de rumbo y va a haber medidas reformistas", garantizó Juan Manuel Villegas, vocero adjunto del grupo parlamentario de Ciudadanos.

"Sí al diálogo, pero no podemos gobernar aplicando el programa de otros", señaló el vicesecretario de organización del PP, Fernando Martínez-Maillo, al advertir contra una "competición para ver quién hace más oposición" en el Parlamento.

Luego de un primer gobierno en el que el PP se desgastó por la corrupción de varios de sus miembros y la gestión austera de la crisis, la prensa española especulaba ayer sobre la posibilidad de una "gran reestructuración" del gabinete de Rajoy.

Un alto cargo del PP apostó por la salida de los ministros en edad de jubilación, incluyendo al del Interior, Jorge Fernández Díaz, señalado por haber intentado incriminar a adversarios independentistas catalanes, y posiblemente al de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y al de Defensa, Pedro Morenés. Entre los que se quedarían, están la vicepresidenta de gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y Fátima Báñez, ministra de Empleo, responsable de implementar una reforma laboral muy criticada por la izquierda porque abarató los despidos.

El gabinete debe ponerse a trabajar sin dilación y afrontar temas clave como la educación, las pensiones, la alta tasa de desempleo o el proceso independentista en Cataluña. La prioridad es el presupuesto del Estado para 2017, que debería incluir un recorte de 5500 millones de euros para respetar el objetivo de reducción del déficit pactado con Bruselas, que es resistido por la oposición.

España padeció una severa recesión durante el primer gobierno de Rajoy, cuando los bancos del país necesitaron US$ 45.000 millones de rescate europeo. No obstante, y a pesar del largo período de parálisis institucional vivido, la economía española se encuentra en proceso de recuperación.

MARIANO RAJOY

Presidente del gobierno español

En su nuevo mandato, deberá negociar leyes con una oposición que se prevé hóstil

La primera discusión se dará alrededor del presupuesto para 2017, que debería incluir un recorte, según lo pactado con Bruselas, de 5500 millones de euros

Agencias EFE, AP y Reuters

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