Más viejo que el club: la particular historia y el récord de Juan Carlos Albarello

Con 49 años, supera en edad a Central Ballester, el equipo que defiende en la Primera D
Julián Lichene
(0)
15 de noviembre de 2016  

En plena vigencia: Albarello, durante uno de los entrenamientos de Central Ballester
En plena vigencia: Albarello, durante uno de los entrenamientos de Central Ballester Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

Se acerca y dan ganas de pedirle el documento. Los 49 años de Juan Carlos Albarello, delantero de Central Ballester , equipo de la primera D , no se condicen con lo que devuelve su cuerpo: un físico torneado en el que los músculos no le dan espacio a la grasa. El hombre parece de 30. y menos también. Se entrena a la par de sus compañeros en el Parque San Martín, detrás del Ceamse, en José Léon Suárez, y además tiene un récord único en el fútbol argentino: es el jugador de mayor edad en actividad, pero también supera en años a su club. Albarello nació el 17 de junio de 1967 y Central Ballester se creó el 26 de octubre de 1974, aunque participaba, desde 1920, como Central Argentino.

-¿Hay una explicación para seguir en actividad casi a los 50 años?

-Un día fui a ver a Central Ballester y estaba de técnico el que hoy es nuestro entrenador, Beto Romano. Lo conocía de jugar con él los torneos Senior para el club. Me preguntó cómo estaba para ponerme los cortos. 'Vos sabés cómo estoy', le contesté. Me dijo que me iba a llamar y lo tomé a modo de broma. Pero cuando me avisó, no pude dormirme hasta las 4 de la mañana. Los chicos ya estaban haciendo la pretemporada. Los profes Mauro Vidal y Matías Ferreyra, más el ayudante de campo Gabriel Farías, me hicieron un plan especial de trabajo. Hacía 20 años que no realizaba una preparación así. Hoy, la pasada de mil metros la hago en tres minutos y medio, no está tan mal (risas). Y en cuanto a la edad, no hay secretos: cuidarse en las comidas, entrenarse y estar bien de mente y espíritu.

El martes 30 de agosto pasado quedará grabado en su memoria: entró faltando 15 minutos en la victoria 1-0 ante Yupanqui, por la primera fecha del campeonato; y hasta casi mete un gol.

Albarello había dejado de jugar en 1996, después de ascender a primera C con el Canalla, como se lo conoce a Central Ballester, el único título del club. En julio de aquel año nació su único hijo y decidió dedicarle tiempo. Volvió en 1999, pero por poco y con la camiseta de Juventud Unida. Entonces, el objetivo era otro: tener un registro fotográfico junto a su niño dentro de una cancha. Para ser exactos, 17 años pasaron desde la última vez que se había vestido de jugador.

Inferiores en Chacarita y Armenio, donde debutó en 1984; luego, Libertad de Clorinda y Sol de América (ambos de Formosa), Central Ballester, Juventud Unida, Colegiales, Comunicaciones, un segundo ciclo en el Canalla y otro paso por Juventud Unida. hasta el reciente regreso a Central Ballester. Ese es el recorrido de este delantero admirador de dos goleadores con sello rosarino: Marco Ruben e Ignacio Scocco.

-Debutó hace más de 30 años, ¿cómo se acomodó a los cambios?

-El fútbol cambió mucho. Se trabaja más el físico, pero también se utiliza mucho la pelota, algo que antes no se hacía. Por ejemplo, cuando empecé no era común los ejercicios en espacios reducidos y tampoco se iba al gimnasio. En cuanto a los compañeros, hoy son más sueltos: me dicen Abuelo o Viejo, pero bien, porque nos respetamos. Los chicos me ponen de líder y yo los aliento. Antes, en cambio, en un vestuario había más distancia.

Son varios los casos de futbolistas que superaron los 40 años y juegan en el ascenso. Carlos La Vieja Moreno, de 43 años, y que se destacó en San Lorenzo, Argentinos y Lanús, hoy se desempeña en Tristán Suárez; Luis Orquera, ex defensor y actual presidente de Central Ballester, jugó hasta la misma edad e Ignacio Martínez lo hizo en Juventud Unida hasta los 47. "¿Hasta cuándo pienso jugar? Hasta que me dé el físico", señala Albarello, con una sonrisa.

Los sueños motorizan a los hombres y Albarello los tiene. "Mi hijo nació en julio de 1996, un mes después de ser campeones y ascender. Pasaron 20 años... así que volver para salir campeón sería el broche de oro", dice, y se le humedecen los ojos.

Esas camisetas

La camiseta de Central Ballester se convirtió en un ícono de los Derechos Humanos. El 8 de junio, al cumplirse el 60 aniversario, el club utilizó un modelo con el que homenajeó a los fusilados de José León Suárez; ahora, con un nuevo diseño, de color dorado, lució en la manga izquierda el emblemático pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo.

También hay un hecho anecdótico: en la temporada 1995/96, cuando ascendió a la primera C, jugó con la camiseta de Rosario Central.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.