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Un viejo tango de letra campera

El vocablo "payanca" inspiró una recordada composición musical
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30 de marzo de 2002  

Muchos músicos y poetas del tango que encontraron en el campo fuente de inspiración para sus obras, supieron crear letras antológicas, verdaderas postales que conformaron un auténtico álbum de "tangos camperos". Y así rescatamos sentidos poemas como "El aguacero", de José González Castillo y Cátulo Castillo; "Tapera", de Homero Manzi; "Cruz de palo", de Enrique Cadícamo; "Lonjazos", de Jesús Fernández Blanco y muchos otros que renombrados músicos volcaron luego al pentagrama. Don Horacio Salgán los ha homenajeado con su tema "Aquellos tangos camperos".

En otros casos, el campo y sus costumbres sólo ofrendaron títulos con los que muchos compositores bautizaron sus obras musicales, originariamente carentes de letras.

Citemos "La yerra", "A mi zaino", "Hasta la hacienda baguala", "La trilla", "El buey sólo", "El pangaré" y mencionemos dos citas que se relacionan: "El pial", de Agustín Bardi, y "La payanca", tango de Augusto P. Berto, y motivo de esta nota.

Pocos conocen el significado del vocablo "Payanca" y para explicarlo hay que conocer antes el de "pialar". En el campo, para aprisionar a equinos o vacunos con el lazo, éste puede ser dirigido al pescuezo o a las patas delanteras. En el primer caso (el cogote) se dice "enlazar" y en el segundo "pialar".

Quien esto escribe, guarda de su infancia el recuerdo de los momentos vividos con su abuelo materno, tan diestro en el tambo como con el lazo, un auténtico "gaucho judío".

Allí, en La Blanqueada, era frecuente pialar terneros. Esta tarea se puede realizar de diversas maneras. Una de ellas es la "pial de payanca", descripta con exactitud por Tito Saubidet.

"El pialador -dice Saubidet-, agachado, con armada (lazo) y con unos pocos rollos, hace el tiro ante las manos del animal cuando éste pasa corriendo por su frente, aproximándosele lo más posible."

Es un tiro muy seguro y fácil, agrega, pues consiste en "presentar la armada abierta verticalmente, a las manos del animal que cruza cerca". Es una modalidad algo violenta, que suele lesionar al animal pialado, sobre todo en el "espolón" y los tendones.

Inspiración

Pero volviendo al tango, no podemos afirmar con certeza, porqué Berto lo tituló "La payanca". Algunos sostienen que el músico tenía la obra concluida y no sabía cómo titularla. Paseando con un amigo, observó a un chiquilín que trataba de enlazar a una gallina con un piolín. "Pialala de payanca, pibe", exclamó su amigo. El vocablo llamó la atención de Berto, que resolvió bautizar con él a su composición. El tango, compuesto en 1906, sin letra, no se editó hasta 1917.

Durante ese intervalo se le adjuntaron dos letras. Una, de Fernández Blanco ("Con mi payanca de amor/siempre mimao por la mujer/pude enlazar su corazón..."). La otra, de Francisco Bianco, que -según el coleccionista Héctor Lucci- la cantó y grabó en 1917 con la orquesta de Eduardo Arolas.

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