Descubrí la magia en tu vida

Solo si estás disponible para abrazarlo, lo fantástico te alcanza.
Solo si estás disponible para abrazarlo, lo fantástico te alcanza. Crédito: Lucas Engel. Realización de Diego Andrés Martínez (DAM). Producción de Lucha Ramos.
Aprovechá el aire navideño para redescubrir las cosas asombrosas de tu vida. Solo si estás disponible para abrazarlo, lo fantástico te alcanza.
Agustina Vissani
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7 de diciembre de 2016  • 00:13

En un momento de nuestras vidas, cuando teníamos entre siete u ocho años, alguien nos confirmó que Papá Noel no existía. Alguien más nos hizo darnos cuenta de que la paloma no aparecía por arte de magia en la galera; que había gadgets pensados especialmente para engañar al público y que esta galera tenía una especie de tapa-trampa por donde metían la paloma y luego, tras el “abracadabra”, la dejaban salir. Puede que tengamos ese instante muy fresco en nuestra memoria o que no estemos del todo seguras de quién fue el que nos lo dijo o cómo lo descubrimos. Pero lo cierto es que en ese momento perdimos algo de ilusión, algo de asombro genuino, y, de alguna forma, abandonamos la magia.

Con el tiempo, ya de grandes, nos topamos con situaciones, encuentros, casualidades, sincronicidades, milagros o magias (minúsculas o magníficas) que nos hacen vibrar, que nos hacen pensar que lo extraordinario es posible. Desde estar pensando en una amiga y que, de repente, nos suene el teléfono y sea ella, o cantar una canción, prender la radio del auto y que justo esté sonando, hasta subirnos al mismo bondi que un ex novio de la secundaria, ponernos a hablar y terminar en una cita espontánea o incluso soñar con un viaje a un destino impensado (e impagable) y que esa tarde un mail nos alerte sobre una promo con millas con la que nos alcanza exactamente para sacar un pasaje ida y vuelta a ese destino (y nuestras millas están a punto de vencer así que hay que aprovecharlo sí o sí).

EL NUEVO ASOMBRO

La magia que redescubrimos tiene que ver con esas cosas o sucesos que aparecen como la materialización del “uno en un millón”, eso que era totalmente improbable pero que el universo nos entrega como regalo para iluminar nuestra realidad, para llenarla de polvos de colores, para hacerla más mágica. Es esa chance que se te da, que se te dio. Esa idea que alguna vez se te cruzó fugazmente por la cabeza y que un tiempo después pasa. Ese hecho tan sorprendente y mágico que te hace sospechar que alguien está moviendo los hilos, que el universo te hace un guiño y te dice: “Hagamos que la magia suceda, pero hagámoslo juntos”. Eso sí, para disponerte a que suceda, primero tenés que tomar algunas actitudes clave para alistarte.

preparate

Creé que existen otras posibilidades: habilitá la magia. Confiá en que todo es posible, dales espacio a otras fibras de la matrix. Esto implica cambiar el chip para dejar de pensar en imposibles y hacer las posibilidades reales. Es que existen tantas alternativas como podamos imaginar. Así que está en nuestras manos soñar en grande, desear en grande, animarnos a ideas extraordinarias para llenar de magias nuestra vida.

Viví el presente: decidí conectarte con el hoy. En lo posible, tratá de no enroscarte en lo que no pasó ni obsesionarte con lo que querés que pase. Por más que haya muchas teorías que abogan por el deseo fuerte y presente, no hay que olvidar que la constante expectativa reduce la alegría de la vida y la sorpresa. Estate en el presente, blandita y dispuesta, para lograr la alineación con el todo.

Da lo mejor de vos: si hacés algo alineada (con la cabeza, el corazón y la acción), vas a ver cómo sentís estar haciéndolo maravillosamente. Es como cuando decís: “No tengo ni idea de cómo logré hacer esto, pero lo hice y salió fantástico” (un sentimiento muy recurrente entre las mujeres que acaban de parir, por ejemplo). Es como si hubieras sacado superpoderes de algún lado o una varita mágica te hubiera concedido el deseo de la creación. Esos momentos en los que le aconsejás algo a una amiga pero no tenés del todo claro de dónde surgió esa idea, sentís que te “bajó” de algún lado, como que no sos vos la que habla. En realidad, sí lo estás haciendo vos, y toda tu energía. Para que suceda, es fundamental que puedas bajarte de tu intelecto y ofrecerte tipo hoja en blanco para que el universo disponga. Así, receptiva y estando alineada en tu interior, también te alineás a una energía mucho más grande, para lograr resultados extraordinarios.

Prestate atención: es importante la conexión con tu verdad. Estar atenta a lo que pensás, a lo que sentís con tu cuerpo, a las ideas que se te cruzan por la cabeza, a tus sueños, a tus emociones, a tus sensaciones, a las primeras impresiones y tu diálogo interno. Dejá que permanezcan un rato adentro de vos, no lo descartes, no te prejuzgues. Si prestás más atención a lo que te atraviesa, aunque sea un instante, cuando lleguen las señales y las magias, van a cobrar un mayor significado. Y también es importante saber reconocer en esas pequeñas magias la semilla de lo que deseamos en grande. Puede parecer una señal pequeña, pero está en nosotras darle el significado.

Solo si estás disponible para abrazarlo, lo fantástico te alcanza.
Solo si estás disponible para abrazarlo, lo fantástico te alcanza. Crédito: Lucas Engel. Realización de Diego Andrés Martínez (DAM). Producción de Lucha Ramos.

Disponete a que suceda

Cuando creés en la magia pasa algo parecido a cuando creés en el amor: te entregás. Dejás de controlar tanto el resultado para disfrutar del proceso, de las sensaciones, de las posibles señales. Claro que también hay que estar atentas, obvio, porque las señales pueden pasar al lado tuyo sin que vos les prestes atención. La actitud a tomar tiene que ver con estar abiertas y permeables a lo inesperado. En este plan hay dos enemigos de la magia, en los que solemos caer fácilmente y que es mejor evitar: el control y el miedo. Porque para que lo sobrenatural te alcance, es fundamental que sueltes el control. No que lo sueltes del todo, tampoco se trata de flotar en una alfombra mágica. Pero que logres tu propio equilibrio entre lo racional y lo irracional, entre el control y el caos, la magia y el orden. No te obsesiones con una idea, no pienses que el universo te la debe. Dejá que fluya. Se trata de soltar, pero de sostener la energía.

Viví un serendipity

Todo el mundo habla de serendipity y nosotras empezamos a preguntarnos qué significaba esa palabra que suena lindo, tiene su película, su marca de ropa y hasta su aplicación para Spotify. El serendipity es esa coincidencia o hecho afortunado que se produce cuando estabas buscando otra cosa. ¿Algunos serendipities famosos? El dulce de leche (a alguien se le olvidó en el fuego la leche con azúcar y, sin buscarlo, lo inventó), el descubrimiento de América o la teoría de la gravedad tras la caída de una manzana. ¿En la vida cotidiana? Cuando buscando el celu encontrás en el fondo de la cartera la tarjeta de un especialista que justo necesitabas o cuando tratás de escribir sobre un tema y terminás yéndote por las ramas para terminar creando una historia genial, pero de otra cosa. Son coincidencias, hallazgos fortuitos, sincronicidades. Pero se convierten en verdaderos serendipities cuando, más allá del hecho, lográs registrar que algo grandioso está sucediendo. Es tomar conciencia de que se está produciendo la magia.

Alineá tus poderes cuánticos

Somos pulsadoras de vida, somos vida, corazones latiendo. Podemos crear y cocrear con los otros y con el universo. En función de lo que pulsamos, el universo toma nota y va haciendo. Pensás en algo, deseás, soltás, pero sostenés la energía. El secreto, claro, es no quedarse enganchada y confiar en nuestro misterioso socio creador. Entonces, ¿podemos hacer magia? No. La magia no es un instrumento, no lo podemos producir. La magia es un regalo, un resultado inesperado que emerge y nos sorprende. ¿Y está en nosotras que la magia nos alcance? Claro que hay mucho que podemos aportar en esta cocreación.

Para que la magia suceda tenés que alinearte a ese deseo y generar las condiciones adecuadas para que, en algún momento, llegue. Una de las claves es desear desde el corazón. Así, alineá tus poderes cuánticos (el pensamiento, la palabra, la emoción y la intención) y hacelo positivamente. Porque si ponés negatividad, ese deseo no logra entrar a tu campo de vibración, no te llega, no le das acceso. En cambio, si te manifestás desde la palabra (escrita o dicha), tu pensamiento es positivo y seguís sosteniendo la emoción positiva, es más fácil que fluyas con la energía y se cumpla el deseo.

La magia tiene algo de vos, pero también MUCHO de la energía del universo. Es ese diálogo constante entre intención, acción y manifestación. ¿Y si sucede? Al darte cuenta de la sincronicidad, está bueno, ante todo, agradecer. Luego, llevarlo al cuerpo, moverte, generar un pequeño temblor, la reacción al escalofrío, llevarlo a la materia, hacer que se multiplique. Cambiá tu campo de vibración para contagiar a tu entorno de lo positivo que tiene la vida.

Emociones mágicas

ASOMBRO: hay que recuperar el asombro. La magia son sucesos inesperados, que alguna vez pensaste que podrían pasar pero que luego soltaste al universo. Por eso, el asombro, emoción básica, es fundamental. Cuando algo mágico o extraordinario pasa, te asombrás, te sorprendés. Y eso es lo que lo vuelve aun más mágico. Solo cuando estamos más dispuestas a divertirnos puede lo divino instalarse en serio entre nosotras. ¿Sorprenderte de qué? De que hay algo más que nos está uniendo a todos, de que todo es energía y que todo está hiperconectado.

GRATITUD: cuando sentís que la magia está pasando, hay que celebrar y agradecer. La gratitud, en realidad, es necesaria todos los días para poder mantener la vibración alta y habilitar la magia. Reconocé las magias que se te dan en lo cotidiano y agradecelas. Si sos agradecida, cada vez se darán más y mayores magias (chequeá nuestro ejercicio y practicalo; que tu palabra mágica sea GRACIAS).

DESEO POSITIVO: pedí, pensá y deseá en positivo. Sonreí, aunque no tengas razón para hacerlo, así el cerebro toma señales de felicidad. Positivizá lo negativo. Por ejemplo, si tu jefe te pide que trabajes un sábado, tenés dos caminos: el “me quiero matar” o aprovechar el silencio de la oficina para volverte más creativa que nunca. Solo si miras con ojos positivos podrás detectar lo mágico. Porque si estás bajón, igual van a suceder magias, para ayudarte a elevar, a levantarte, a ver lo bueno de la vida, pero la negatividad va a impedirte que la veas. La vibración alta se sostiene con la mente en positivo.

Qué más leer

Tres libros para abrirte a la magia
Tres libros para abrirte a la magia Crédito: gentileza Prensa

Te recomendamos tres libros para creer en la magia:

  • Liberá tu magia , Elizabeth Gilbert (Aguilar, $299)
  • La magia, Rhonda Byrne (Urano, $210)
  • Everything is possible, Giselle Pintado (Exp. Quantum, $350).

3 pasos para ejercitar tu magia

1. Hacé una lista de momentos, situaciones y encuentros mágicos que hayas vivido el último año.

2. Escribí por qué estás agradecida por esas magias.

3. Releé la lista, mentalmente o en voz alta. Cuando llegues al final de cada punto, decí la palabra mágica: “gracias, gracias, gracias”, y sentí la gratitud con la máxima intensidad posible.

#SerendipityOhlala en redes

Te proponemos que durante este mes nos compartas en las redes tus momentos serendipity con el hashtag #SerendipityOhlala , para contarnos cuándo te sorprendió algo mágico sin siquiera buscarlo, así armamos una cadena de asombro.•

Y para vos: ¿Qué es la magia? ¿Cómo la reconocés en tu vida? ¿Tenés alguna fórmula o secreto para sumar? También leé: Escapadas antes de las fiestas y Los efectos que meditar genera en tu belleza

Expertos consultados: Lic. Inés Dates, nuestra psicóloga; Giselle Pintado, fundadora de Experiencia Quantum y Amit Goswami, físico cuántico, nominado al premio Nobel de la paz.

Peinó y maquilló Consuelo Cúneo Make Up. Agradecemos a Mila Kartei y Jessica Kessel su colaboración en esta nota.

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