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Abrir un estudio propio: "El primer desafío es conseguir clientes"

Nombre y edad: Lucía Guerberoff (32).
Profesión: arquitecta.
Desafío cumplido: puso un estudio junto con su socia y trabaja 
de forma independiente.
Más info: www.matealbino.wix.com.
Nombre y edad: Lucía Guerberoff (32). Profesión: arquitecta. Desafío cumplido: puso un estudio junto con su socia y trabaja de forma independiente. Más info: www.matealbino.wix.com. Crédito: Florencia Trincheri. Producción de Natalia Señorales.
Hace cinco años, Lucía Guerberoff le dio la espalda al trabajo para grandes firmas y se convirtió en su propia jefa.
Ana Paula Queija
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11 de diciembre de 2016  • 00:00

Lucía quería ser escritora, pero –hija de una arquitecta– creció rodeada de libros con fotos de casas hermosas y cayó en la tentación. Su cambio de vocación no la hizo zafar del sufrimiento que produce enfrentarse a la hoja en blanco, pero se las arregla con un enorme archivo que armó en su computadora para esos momentos en los que necesita encontrar inspiración. Ahí hay carpetas con texturas, colores, tipos de luces y hasta sillas. Así da comienzo a cada nuevo proyecto, después de reunirse con el cliente, claro, y hablar de qué desea para su casa. En 2011, abrió su propio estudio de arquitectura, Matealbino, junto con su socia, Daniela Bortz: “Volvimos de hacer una pasantía en Barcelona, donde nos conocimos por casualidad, y sentimos que estábamos listas para trabajar por nuestra cuenta”, dice la arquitecta, que ya había ganado experiencia como empleada en estudios grandes.

"Abrí mi propio estudio de arquitectura"

El primer desafío fue conseguir clientes, y la clave mágica fue participar en un concurso: “Nos inscribimos en el de Casa FOA y competimos por un espacio en la exposición”. Ganaron un stand y fue una gran oportunidad para presentar su trabajo a miles de personas. A los pocos días, las empezaron a contactar posibles clientes. En las reuniones necesitaban mostrar experiencia, entonces pidieron autorización a sus jefes anteriores para publicar en su sitio web las fotos de las obras en las que habían participado. Funcionó: empezaron a trabajar en tres reformas, y con ellas llegó el difícil aprendizaje de ser independientes.

“Hay obras que te hacen sufrir mucho. Lo más difícil es cuando un cliente te echa la culpa por algo que tiene que ver con un proveedor que te colgó”, confiesa Lucía, y asegura que el mayor problema para un arquitecto independiente es que los gremios cumplan con lo pactado: “Hay gente que desaparece de la obra de un día para el otro y no atiende el celular. No sabés si se enfermó o si agarró otro trabajo, y mientras, vos quedás pésimo”. Lucía y su socia tuvieron que forjar un carácter fuerte para poder dirigir la orquesta, pero aseguran que la adrenalina de construir es única, y reinventar el hogar de una familia también. “Cada proyecto es como un hijo, una le pone todo el esfuerzo y expectativas y lo va viendo crecer hasta que te empieza a soltar la mano y toma su propio camino”.

¿Cómo lo hizo?

1. “Armé la vidriera: abrí una página para subir mis trabajos, porque en arquitectura nadie te contrata a ciegas”.

2. “Entré en una exposición: busqué un evento del rubro que fuera masivo y participé con un proyecto bien jugado para llamar la atención dando a conocer mi estilo e identidad”.

3. “Generé una agenda de gremios: antes de salir a buscar proyectos, hice una especie de casting de gremios, buscando como requisito que fueran prolijos, ordenados y cumplidores”.

4. “Gané el primer cliente: después, el resto llegó gracias al boca en boca. El medio de crecimiento más fuerte para un arquitecto es la recomendación”.

5. “Me organicé para cobrar: me inscribí como monotributista para poder facturar los trabajos. Como criterio, cobro los trabajos de obra pesada a porcentaje y los de decoración con un monto fijo”.

Más info: www.matealbino.wix.com.
Más info: www.matealbino.wix.com. Crédito: Florencia Trincheri. Producción de Natalia Señorales.

los consejos

  • No vale la pena alquilar un espacio para estudio: suma en gastos fijos y no se usa mucho porque un arquitecto suele estar en obra, en reuniones o con la computadora en casa.
  • Reducí la estructura: si recién estás empezando, subcontratá gente si hay mucho trabajo y asociate con otro arquitecto o un estudio más grande para la dirección de obra.
  • Participá en concursos: son grandes vidrieras para mostrar lo que hacés y así poder conseguir clientes.
  • Pensá en tener socios: son aliados a la hora de diseñar ideas, dividirse las obras y tomarse vacaciones.
  • Llevá tarjetas personales a todos lados: guardalas en tu billetera. En los lugares más insospechados surge un potencial cliente.

los números

  • Los honorarios representan entre el 15 y el 20% del costo total de la obra.
  • Entre 4 y 6 meses lleva la reforma integral de un departamento.
  • $2400 es el costo anual de la matrícula de arquitecto en CABA•

¿Te animarías a dejar un trabajo en relación de dependencia para ser tu propia jefa? ¿Te inspiró esta historia? También: Conocé a Teffi Ruso y su blog Inutilísimas y Andrea Churba: "El liderazgo es asumir riesgos"

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