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Tips para ahorrar energía y pagar menos: desde la etiqueta de heladeras y aires, hasta el lavado de ropa

El aire acondicionado, uno de los artefactos que más consumen
El aire acondicionado, uno de los artefactos que más consumen Fuente: Archivo
La eficiencia energética y el consumo racional pueden significar una baja significativa en las boletas
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8 de diciembre de 2016  • 01:49

No es novedad: en el verano hay mayor consumo energético y el impacto se siente en las boletas de gas y luz. En un año marcado por los fuertes aumentos en los servicios, el ahorro en el consumo se vuelve fundamental para alivianar el costo en el bolsillo.

Un primer paso para hacerlo, si se está pensando en adquirir electrodomésticos nuevos, es considerar a la hora de la compra el rendimiento energético del producto; en otras palabras, mirar el etiquetado que indica su eficiencia y permite un uso más racional de la energía.

Es simple, la clave está en lograr un menor consumo de energía frente a una misma prestación lo cual redunda, a su vez, en un monto menor a abonar en la factura de electricidad.

"Las etiquetas sirven para el consumidor este informado y los ahorros, dependiendo el producto, pueden llegar a un 20%, en el caso de una lámpara o de un 5% o 6% para un aire acondicionado por cada escalón o clase", dijo a LA NACION Guillermo Curi, director de certificación del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (Iram).

La escala está compuesta en todos los casos- indicó el organismo- por siete clases, pero las letras que las definen varían según el tipo de producto. Para lámparas, las clases de eficiencia (van de la mayor a la menor eficiente): A++, A+, A, B, C, D y E; para heladeras: A+++, A++, A+, A, B, C y D; para lavarropas: A, B, C, D, E, F y G; y para aires acondicionados: A, B, C, D, E, F y G.

Etiquetas aire acondicionados
Etiquetas aire acondicionados Fuente: Archivo

"La idea es que lo que yo invierto de más en electrodomésticos, si se trata de los de mayor eficiencia energética, después lo ahorro en la boleta", agregó Curi. En el país desde 1999 se ha implementado un proceso de obligatoriedad del uso y certificación de etiquetas de eficiencia energética para varios productos eléctricos en forma gradual, actualmente para heladeras, aires, lavarropas y lámparas.

El Iram, creado en 1935, es una organización sin fines de lucro que tiene una doble función: por un lado es el responsable de la elaboración de normas técnicas que rigen el etiquetado de eficiencia energética, y al mismo tiempo, es el organismo de certificación que garantiza al consumidor que los productos eléctricos que llevan su sello ofrecen confiabilidad,

"Las etiquetas sobre todo sirven para comparar", completa Curi y explica que tienen dos partes: la superior, más visual, está constituida por barras horizontales de colores en escalera descendente donde cada "escalón" representa un nivel de eficiencia energética (EE). La flecha color negro indica la clase de eficiencia energética del producto en cuestión. Cuanto mejor desempeño tenga el producto respecto de su consumo de energía, más alta será su calificación.

La parte inferior varía según el tipo de producto, pero generalmente apunta a su funcionalidad o desempeño (por ejemplo, la cantidad de luz que brinda una lámpara o la capacidad en litros de una heladera).

Los niveles de eficiencia energética se representan mediante letras y colores en una escala que suele ir de la A (color verde) a la G (color rojo). Sin embargo, dado que los productos han ido evolucionando y tornándose cada vez más eficientes, surgió la necesidad de abrir esa clasificación de modo tal que la A se subdividió en A+, A++ y A+++. Esta escala es la que se encuentra actualmente en las etiquetas de heladeras; en el caso de lámparas la A se desplegó en A+ y A++, y próximamente se implementará esta modificación en las etiquetas de lavarropas eléctricos y aires acondicionados.

Los artefactos que más consumen electricidad y gas en un hogar

Las heladeras, al estar conectadas en forma permanente y encenderse frecuentemente, son uno de los artefactos que demanda más consumo eléctrico, aunque se pueden tomar algunas medidas para que no sea tan significativo el impacto en la boleta, como por ejemplo, no tener la puerta abierta por períodos prolongados y no colocar comida caliente de forma inmediata.

Es importante tener en cuenta el tiempo de uso. Un producto de por ejemplo 100 watts conectado y encendido durante una hora impacta más en la factura que un producto de 200 watts durante diez minutos.

Las luminarias, por su parte, representan entre el 25 y 35% del consumo eléctrico del hogar. A continuación la lista de los productos que más consumen:

Horno eléctrico: Uno chico a grill puede consumir 3.000 watts, pero uno muy grande empotrado en una pared ("como los que usan los norteamericanos para hacer un pavo"), llega a los 10.000.

Lavarropas: Si funciona con agua fría, el consumo es mucho más bajo, de 300 wats. El mayor problema es cuando tenemos que usar el ciclo de calentamiento del agua: ahí nos vamos a 2.500 a 3.000 watts, 10 veces más.

Lavavajillas: Funciona siempre con agua caliente, por lo que consume hasta 3.000 watts. "Por eso sería interesante, al momento de instalarlo, conectarlo directamente a la entrada de agua caliente", opinó el ingeniero.

Termotanque eléctrico: Figura en los primeros puestos del ranking, ya que tienen entre 2.500 y 3.000 watts.

Aire acondicionado: Una casa con dos aires acondicionados prendidos, en 24°C, consume 2.000 watts.

10 tips para ahorrar energía

1. Apague las luces y equipos que no use

2. Acondicione el aire : Mantenga los equipos de aire acondicionado a alrededor de 24º C. Este nivel asegura una temperatura agradable y llevarla a niveles más bajos provocará un aumento exponencial del consumo. Mientras lo use mantenga las puertas y ventanas cerradas para impedir el ingreso del aire exterior. Es importante limpiar sus filtros mensualmente

3. Realice el mayor número de actividades aprovechando la iluminación solar

4. Mantenga en condiciones las heladeras y freezers : Estos equipos explican el 30% del consumo de una vivienda promedio. Las partes traseras deben estar separadas de las paredes por al menos 20 centímetros y conservarse limpias y ventiladas. En malas condiciones consumen hasta 15% más. Descongele antes de que la capa de hielo alcance tres milímetros de espesor: se podrá conseguir un ahorro de hasta 30%. Para evitar pérdidas de frío compruebe que los burletes de las puertas estén en buenas condiciones y cierren correctamente: se evitará pérdidas de frío.

5. El mejor lavado : la mayor parte de la energía que usan los lavarropas (del 80% al 85%) se utiliza para calentar el agua. Por lo tanto, lave -siempre que se pueda- con los programas de agua fría. Intente que trabaje siempre a plena carga. Use sólo el jabón necesario pues su exceso produce mucha espuma y hace que el motor trabaje de más.

6. Planchar el consumo: Revise la superficie de la plancha: debe estar siempre limpia para transmitir el calor de manera más uniforme. Rocíe ligeramente la ropa sin humedecerla demasiado. Planche la mayor cantidad posible de ropa en cada sesión. Trate de hacerlo fuera de los horarios de mayor consumo.

7. La tele es cosa seria. Encienda el televisor sólo cuando realmente desee ver algún programa. Si varias personas del hogar van a ver el mismo programa, intenten que sea en el mismo aparato.

8. PC: el consumidor silencioso : Las computadoras se encuentran entre los diez equipos que más consumen en el hogar. Apague el monitor si no va a utilizarla por cierto tiempo. Prenda los periféricos sólo cuando los necesita y no la deje encendida durante la noche.

9. Etiqueta para el ahorro : Si piensa adquirir electrodomésticos como un aire acondicionado, heladera o lavarropas consulte acerca de su etiquetado energético. Le permitirá conocer de forma rápida la eficiencia energética mediante un código de colores y letras que van desde el verde y la A para los equipos más eficientes, hasta el rojo y la G para los equipos menos eficientes.

El consumo de energía, para prestaciones similares, puede llegar a ser casi tres veces mayor en electrodomésticos de clase G, que en los de clase A.

10. Y se hizo la luz : Mantenga limpias las lámparas y las pantallas, aumentará la luminosidad sin aumentar la potencia y podría suponer un ahorro de hasta un 20% en el consumo eléctrico para iluminación. Una lámpara sucia o en mal estado pierde hasta un 50% de su luminosidad.

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