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Eduardo Sacheri: un escritor popular como el fútbol

El personaje del año y la autora de este texto, ambos hinchas de independiente, hacen pie en las pasiones de multitudes para demostrar el fervor que enciende una obra literaria cuando tiene cercanía y magnetismo
Claudia Piñeiro
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23 de diciembre de 2016  

Eduardo Sacheri
Eduardo Sacheri Crédito: Fabián Marelli

Del universo y la complejidad que supone definir a una persona, elijo tres características para contar quién es Eduardo Sacheri : escritor, don de gentes, ídolo popular. En cuanto a Sacheri escritor, nada mejor que leer sus libros. Desde Araoz y la verdad, sus relatos en El Gráfico (compilados en el libro Las llaves del reino), pasando por La pregunta de sus ojos que nos dio un Oscar, o el premiado La noche de la Usina, Eduardo Sacheri despliega en sus textos una pluma coherente, cercana, honesta, que tiene voluntad de contar una historia a quien esté del otro lado. Y del otro lado hay muchos lectores, y muy diversos. Desde hace años, es uno de los escritores más leídos en la Argentina, conocido en todos los países de habla hispana, traducido a varios idiomas. He visto situaciones tan inesperadas como que una alumna de poco más de veinte años me contara cuánto había llorado leyendo uno de sus relatos de fútbol. A priori, se podría caer en el prejuicio de que un relato de ese tipo no es la lectura que conmovería a una chica de esa edad. Prejuicio y error, porque cuando Sacheri habla de fútbol, habla de nosotros. Como cuando habla de la venganza, del dolor, de la paternidad, de la justicia de los antihéroes, o de la amistad incondicional más allá del duelo.

Sacheri y su don de gentes. Es algo tan evidente que casi no haría falta mencionarlo. Se le nota cuando da una conferencia de literatura, cuando sale al aire en la radio, cuando habla de su actividad como profesor de Historia, o cuando toma un café con uno. Seguramente, ni Liliana Heker ni yo olvidaremos aquella Feria de Guadalajara en la que las dos éramos las únicas de la delegación que teníamos un problema con nuestro pasaje y, libradas a nuestra suerte, él se ofreció a suspender su participación en la excursión a la que concurrirían todos y acompañarnos al aeropuerto a tratar de solucionar el problema. Por más que intentamos que no lo hiciera para no arruinarle el día, nos acompañó y logró que fuéramos incluidas en el vuelo del que misteriosamente habíamos sido bajadas.

Por último, la característica que hace que Eduardo Sacheri sea una rara avis en el mundo de la literatura: su condición de ídolo popular. Hace mucho tiempo que los escritores dejamos de ser ídolos populares, si es que alguna vez lo fuimos. Y aquí la anécdota donde esta condición se hizo evidente. Sacheri, como yo, es hincha fanático y sufriente de Independiente. Juntos padecimos los tiempos en que tuvimos que jugar en aquella división que prefiero no recordar. Él, además, es socio y va a la cancha todos los fines de semana. Programa sus viajes para no fallarle a su hijo en esa ceremonia. El fin de semana siguiente a recibir el Premio Alfaguara de literatura, jugaba Independiente y él fue a la cancha. Yo estaba mirando algunos avances del partido en las redes sociales. Y entonces, antes de empezar el juego, se dio una escena mágica. Por los parlantes anunciaron que Eduardo Sacheri, presente en la cancha, había ganado un premio literario y le pidieron que fuera al centro del campo. Ahí lo esperaban para homenajearlo, pero sobre todo para explicarle a la hinchada qué era ese premio. Todo un estadio de fútbol escuchó en silencio. Por los parlantes una voz hablaba de un escritor, sus libros y la consagración de un premio literario. Les explicaban a los hinchas del rojo qué era ese premio que había ganado. Yo estaba tan impactada con lo que veía que empecé a avisarle a quienes sabía y podían comprender la trascendencia del episodio. A mi pareja, que es de Racing, pero entendía. A mis hijos, uno de ellos de Independiente. A Juan Boido, director de Random. A Claudio López Lamadrid que dirige la editorial en Barcelona. Ardía mi teléfono llevando la noticia: "Mirá lo que logró Sacheri para el Premio Alfaguara". Porque el premio le habrá dado mucho a Sacheri, pero estoy convencida de que es mucho más aún lo que él le dio al premio. Como sólo pueden hacer los ídolos populares.

Del editor: ¿por qué es importante? Con su novela La noche de la Usina, este año ganó el premio Alfaguara y su obra, entonces, salió aún más al mundo

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