Bruno Scopazzo, el argentino elegido por Thalía

Bruno Scopazzo, director del clip "Todavía te quiero"
Bruno Scopazzo, director del clip "Todavía te quiero" Fuente: Archivo
La mexicana quedó impactada con el trabajo del director y movió cielo y tierra para que dirigiera su nuevo videoclip
Mariano D'Andrea
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21 de diciembre de 2016  • 00:13

Thalía lo quería a él. Y quién en Sony puede negarse a un pedido de la diva del pop latino (y esposa de Tommy Mottola, director de la compañía hasta 2003). ¿Por qué a él? Bruno Scopazzo es el responsable de una pequeña compañía argentina llamada Pochoclo Studios; el año pasado dirigió el video animado de una banda paraguaya que la suerte quiso que viera Sabrina, la hija de nueve años de la cantante. Fue ella quien le mostró ese video a su madre y desde ese momento, la ex Marimar movió cielo y tierra para conseguir que fuera él quien se hiciera cargo del clip de "Todavía te quiero", el tercer corte de su álbum Latina.

-¿Te sorprendió su interés en tu trabajo?

-¡Por supuesto! No nos lo esperábamos para nada, me sorprendí al recibir e-mails de dos personas de Sony diciendo que querían hablar conmigo. Nosotros nunca habíamos tenido contacto con una empresa así de grande, siempre nos habíamos manejado con intermediarios. Me decían que habían visto el videoclip del tema "Ana Lucía", de la banda paraguaya Kchiporros, que habíamos hecho hace un año. Con el tiempo nos enteramos de que la que había visto en realidad el video y nos había recomendado fue la hija de Thalía.

-¿Fue ella la que se lo mostró a Thalía?

-¡Si! Me imagino la escena de la nena diciéndole: "Mirá mamá este video, qué lindo". Lo que nos contó Thalía después fue que le gustó mucho el personaje, cómo se movía, su espíritu libre. A ella la sedujo por eso, y por eso le dijo a Sony que quería hacer el video con nosotros. Eso habla muy bien de ella. Podría haberle mostrado la referencia a una empresa más importante y listo, pero apostó por nosotros, que somos un equipo chico. Thalía es casi un personaje icónico, con una impronta muy marcada y un especial cuidado de la imagen.

-¿Trabajaste con el mismo equipo que en el video de Kchiporros?

-Sí. El plan originalmente era conservar el equipo técnico (Manuela Calderone, Florencia Laurenzi y Guadalupe Vyleta, además de Daniel Duche y de mí), pero tuvimos que agregar más personas para llegar a la entrega.

-¿Puso condiciones o reparos a la hora de ser "dibujada"?

-Estaba bastante ansiosa por ver el personaje. Daniel, que es el director de animación y el encargado del diseño de los personajes, le presentó varias propuestas y a ella le encantaron. Eligió uno de los bocetos y nos pidió que le pusiéramos zapatillas en lugar de zapatos. Ese fue el único cambio que sugirió.

-Y el guión, ¿cómo lo trabajaron?

-Empezamos a pensar ideas, nos comunicamos con ella por Skype y le presentamos varias opciones. Le encantó la idea de que el personaje pudiera viajar en el tiempo, y resolvimos que el video debía ir por ahí.

-¿Ella aportó ideas propias?

-Sí, muchas y sus devoluciones fueron muy constructivas. Muchas veces los clientes te piden cosas que te ponen en un brete porque son complicadas de incluir, pero en este caso, eso no ocurrió en lo más mínimo. Thalía participó de una manera muy activa. Nosotros pensamos que nos iba a decir "hagan esto" o "esto sáquenlo", pero nunca nos imaginamos que se iba a enganchar tanto en el proceso, aportando siempre ideas posibles y enriquecedoras.

-¿Cuáles fueron las cosas que aportó?

-Muchas. Creo que dejó fluir su costado de actriz, más que de cantante; se sirvió de su experiencia de leer guiones y manejarse frente a cámara.

- Thalía es un ícono pop, se nutre de la cultura mexicana y además hizo telenovelas antológicas. Muchas de estas cosas forman parte del video a través de detalles. Ese trabajo debe haber implicado para ustedes hacer un recorrido minucioso por su carrera, ¿cómo fue ese proceso?

-Literalmente vimos todos los videos de Thalía y cada cosa rara que aparecía decíamos: "¡Hay que meter esto!". Por ejemplo, en el videoclip de "Amor a la mexicana" aparece una especie de lámpara de pie que en realidad es un hombre, un mariachi que tiene una pantalla blanca en la cabeza y aparece así como si nada, y ella pasa por al lado, canta junto a él y nunca se explica qué está haciendo ese señor ahí... Nos pareció buenísimo y lo pusimos en el fondo de una de las escenas, especulando con que los fans lo iban a encontrar.

-¿Y lo encontraron?

-¡Sí! Ese y otros guiños. A la media hora de subido el video, ya comentaban esas perlitas.

-Entre las perlitas, usaron ese viejo rumor de que Thalía se quitó dos costillas...

-Sí, y fue ella quien lo sugirió. ¡Nosotros pensábamos que no podíamos hacer chistes con eso! Lo pusimos en un contexto que tiene que ver con Adán y Eva, y quedó genial.

-La decisión de que ella le cante a su perro y no a un hombre, rompiendo un poco con el registro del videoclip estándar, ¿fue de ella?

-No. Fue una propuesta nuestra. La idea era cambiarle un poco el sentido a la letra cambiando el receptor. Acá fue efectivo porque rompimos con el estereotipo del videoclip de reggaetón. Y además, volvimos a darle protagonismo a Pulgoso, el perro de la telenovela Marimar, que es muy querido por los fans.

-Si tuvieras que definir la experiencia con una palabra, ¿cuál sería?

-Fue una experiencia divertidísima. Si bien contar con devoluciones inmediatas de ella era difícil porque estaba de gira mientras trabajamos en el video, solo pidió pequeños cambios y siempre se mostró muy contenta con nuestro trabajo. Y eso hay que destacarlo porque no suele ocurrir muy a menudo. Fue muy cómodo trabajar con ella.

-En la cuenta oficial de Thalía en YouTube, en una semana el video fue visto por un millón y medio de personas, ¿cómo te sentís frente a eso?

-Es tremendo. Y este es un tercer corte, así que los números son más asombrosos aún.

-Ahora que sabés que el video fue un éxito... ¿Fantaseás con el próximo? ¿Con qué artista te gustaría trabajar?

-Trabajar con Bruno Mars sería espectacular. Además de ser la estrella del momento, la música que hace es divertida y se presta mucho para jugar con la animación.

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