Un arranque vertiginoso en Río, Messi y el River de Gallardo, generadores de emociones

Claudio Cerviño
Claudio Mauri
Diego Morini
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26 de diciembre de 2016  

Messi, Lange y Gallardo, actores de un año pleno de emociones
Messi, Lange y Gallardo, actores de un año pleno de emociones

10 puntos

Vértigo olímpico: un arranque para llorar de orgullo

Fue un arranque que recordó al de Atenas 2004, con el bronce de Georgina Bardach en natación y el triunfo del básquetbol ante Serbia en el último segundo con el doble de Ginóbili, la montonera sobre él y la corrida de Magnano alrededor de la cancha. Río 2016 lanzó una catarata de emociones para la Argentina desde el primer día, con la Peque Pareto envuelta en lágrimas escuchando el himno y el oro colgado en el pecho. Veinticuatro horas después, en domingo, Del Potro dejó afuera al 1 del mundo, Djokovic, y los dos no pudieron resistir las emociones por el significado de ese resultado. Y el lunes, bien temprano, el voleibol masculino regaló un 3-1 sobre Rusia, el campeón olímpico. Tres días para llorar de orgullo. Un comienzo infernal.

8 puntos

Lionel Messi: el anuncio de retiro que potenció pasiones

Cuando salió del vestuario del MetLife y pronunció la palabra "retiro" de la selección nacional, se cortó el aire y se anudó el estómago de pueblo futbolero argentino. En el mundo se multiplicaron las imágenes del rosarino con gesto contrariado. Lionel Messi heló corazones con su determinación de dejar el equipo argentino tras perder la final de la Copa América Centenario. Los fanáticos no pudieron soportar el golpe, por eso se reunieron en el Obelisco para pedirle a Leo que de marcha tras en su determinación. Y hasta se viralizaron videos de chicos llorando por Messi. Esto resultó un cóctel importante para que el astro rosarino, que se sentía más cuestionado que amado, entendiese que debía continuar como capitán del seleccionado.

8 puntos

River y Gallardo, doble éxito: Copa Argentina y muñeco 2017

Para River , no sólo se trataba de ganar la Copa Argentina para cumplir con el objetivo del semestre de entrar en la Libertadores 2017. El título era también era una manera de salir del estado de conmoción en que había quedado tras perder 4-2 un superclásico ante Boca que ganaba 2-1. Y en la final en Córdoba, a menos de media hora para el cierre, caía 3-2 contra Rosario Central. Gallardo , que había quedado en el ojo de la tormenta por los cambios ante Boca, revirtió la situación con los ingresos de Alonso y Mora. El 4-3 desató en River tanta euforia como desahogo. Pero quedaba la incertidumbre instalada por Gallardo sobre su continuidad. Y River volvió a celebrar el miércoles, cuando el técnico confirmó que seguirá al frente del exitoso proyecto que ya lleva dos años y medio.

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