Visita guiada por el MNBA

El asesinato de Maza, de Prilidiano Pueyrredón
El asesinato de Maza, de Prilidiano Pueyrredón
Una muestra compuesta por algunas de las joyas del acervo celebra los 120 años de la institución. Cuáles son algunas de las obras exhibidas
Roberto Amigo
(0)
28 de diciembre de 2016  • 18:31

El Museo Nacional de Bellas Artes, organizado por Schiaffino durante 1895, abrió sus puertas al público al año siguiente, aunque recién en el mes de diciembre se realizó la inauguración oficial. Una limitada exposición de obras del acervo, curada por Ángel Navarro, celebra los 120 años. Aquí, una mirada a algunas de las obras exhibidas.

Prilidiano Pueyrredón (Buenos Aires, 1823-1870). El asesinato de Maza, 1859.

Esta pequeña pintura representa el asesinato del presidente de la Cámara de Representantes Manuel Vicente Maza, el 27 de junio 1839, relatado en el Facundo de Sarmiento. El género histórico no es habitual en la obra de Pueyrredón. Expuesta en el almacén naval Fusoni en 1859, El Nacional la comentó elogiosamente: "La naturalidad y la perfección con que está diseñado ese lúgubre paraje de nuestra historia, lo recomienda altamente a la vista de los inteligentes. Gaitán, el asesino de Maza, se ve allí con su mano alevosa clavando su puñal en el corazón del respetable anciano; en tanto que los demás compañeros, asesinos como él, intimidan a D. Domingo Cabello, que en los momentos en que se cometió el asesinato estaba sentado en la mesa del Dr. Maza- y que se salvó milagrosamente de las garras de los asesinos". En la puerta abierta la inconfundible figura de Juan Manuel de Rosas. En el folleto Causa criminal seguida contra el exgobernador Juan Manuel de Rosas ante los Tribunales Ordinarios de Buenos Aires (1864), se reproduce litografíada por D. Bernard. Donada por José Prudencio Guerrico se sumaba al legado de su padre, Manuel J. de Guerrico, cuidado en la Biblioteca Pública -la actual Biblioteca Nacional- antes de la existencia del MNBA.

Graciano Mendilaharzu (Avellaneda, 1857-Buenos Aires, 1894). La Vuelta del Hogar, 1885.

En 1894, Eduardo Schiaffino y Augusto Ballerini organizaron en los Salones del Ateneo una exposición póstuma luego de su suicidio en un manicomio. Al fundarse el Museo no podían faltar sus obras, entre las que La vuelta al hogar era una de las más apreciadas. Realizada durante su formación en Francia con León Bonnat, fue comentada por el propio Schiaffino en el catálogo de la aquella exposición: la muerte de un labriego rodeado de los suyos, la mujer, el hijo y el hermano, "sumidos en un dolor sin gestos"; la hija "aparece en traje de viaje, con un vestido casi elegante, que contrasta con la pobreza de la familia [.] Empero el perdón despunta en el gesto del hermano cuyos brazos se abren para recibirla; la pobre muchacha cae sollozando en ellos, con inmenso abandono".

La vuelta del hogar, de Graciano Mendilaharzu
La vuelta del hogar, de Graciano Mendilaharzu

Reinaldo Giudici (Lenno, 1853 - Buenos Aires, 1921). La sopa de los pobres (Venecia), 1884.

Entre las obras señalizadas en la planta baja del MNBA, una selección que abarca el período entre la inauguración en 1896 y 1910, período de la gestión fundadora de Eduardo Schiaffino, sobresale Sguazzetto o La sopa de los pobres (Venecia), realizada por Giudici durante su estadía en Venecia. Schiaffino al armar el museo solicitó las obras que se encontraban en las dependencias públicas, esta gran pintura naturalista había sido adquirida por el Ministerio de Educación Pública al ser expuesta en Buenos Aires en 1887, luego de haber ingresado al Salón de 1885 en París y de formar parte del envío italiano a la Exposición Internacional de Berlín de 1886. La escena de pobreza urbana está resuelta con fuerte dramatismo, dado por encuadre, el dominio de la luz y el tamaño casi natural de las figuras. En una sala próxima puede observarse la pintura de Giacomo Favretto, el modelo de Giudici.

La sopa de los pobres, de Reinaldo Giudici
La sopa de los pobres, de Reinaldo Giudici

Sebastiano Ricci (Belluno,1659-Venecia,1734). Aurora y Tython.

La mayoría de las obras europeas de maestros antiguos del legado de Adriano Rossi, fallecido en 1893, para la fundación de un museo de Bellas Artes ingresaron con otra autoría; el trabajo de historiadores del arte fue modificándolas o determinando las copias en las últimas décadas -sin esta tarea erudita el museo no puede valorar su patrimonio ni desarrollar una política de educación y difusión para el público. En el caso de Aurora y Tython ingresó como Escuela de Guido Reni, y los expertos europeos Eric Schleier y George Knox han propuesto la autoría de Sebastiano Ricci, figura clave en el arte veneciano de comienzos del siglo XVIII. Con anterioridad había sido atribuido al pintor barroco genovés Domenico Piola. Es interesante comparar esta pintura con La alegoría de Francia del Louvre o Diana y Endimión de Chiswick House en Londres para considerar la autoría propuesta.

Aurora y Tython, de Sebastiano Ricci
Aurora y Tython, de Sebastiano Ricci

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.