Mykonos y Santorini

Fuente: Lugares
La dupla imbatible del Egeo.
Soledad Gil
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5 de enero de 2017  • 16:43

Mykonos

Los griegos son simpáticos y poco formales. “Lo único que es puntual en este país es el ferry que sale de El Pireo”, me aconseja Elena Marcópulos, la agente de viajes argentina que vive en Grecia que me ayuda a organizar el viaje. En la era web, los tickets de los ferries no son del todo virtuales: se pueden reservar y hasta pagar online, pero para embarcar hay que pasar a buscar el boleto por el puerto, una agencia o representante. Nada de ir ese día antes de embarcar. Y mucho menos, perderlo.

Aferrada a mi ticket para Mykonos, allá voy. Como parte del archipiélago que es –el de las Cíclades– la isla está acostumbrada al trajín de esas inmensas embarcaciones. Mueven muchísima gente. Los locales suben con su frappé (café instantáneo batido con mucho hielo que beben en cantidades increíbles), llegan, alquilan su scooter, eligen una playa, van a bailar. El lado sur de la isla es el más fashion y buscado por los jóvenes: tiene sus restaurantes y sus DJ. Los griegos se mezclan con las rusas, las americanas y los brasileños. Hay de todo. Si buscás tranquilidad, evitá Paradise y SuperParadise.

Yo rumbeo al Petasos Beach, un hotel sobre el mar de Pratis Gialos, que está en plena sintonía con el blanco y azul de la isla. Es un lujo en blanco. Inmaculado. Un marco perfecto para el protagonismo del mar. Y puro servicio y atención a los detalles: esos sitios donde uno se sienta a desayunar y quiere que el tiempo se detenga, o que al menos dure hasta la nochecita.

Pero el tiempo no para y es hora de salir a recorrer la isla. Un cuatriciclo resulta una buena opción para conocer el inexplorado litoral norte: Ftelia, Kalafatis, Fokos, Ano Mera (la pequeña capital) y Agios Sostis. En esta última la mejor contraseña es Kikis Tavern, una auténtica taberna de playa que funciona mientras hay luz. No esperes lujos: la propuesta es comer en un patio bajo un olivo, con vista al mar, mientras el pulpo y el abadejo se hacen a la parrilla. Ensaladas fresquísimas, hongos, berenjenas. La fila suele ser larga e invisible. Vasiliadis la tiene en la cabeza. No anota a nadie. Solamente pide que alguien del grupo se quede siempre a la vista, afuera… El vino y el agua con hielo de la espera corren por cuenta de la casa. Mientras, los demás pueden ir darse un chapuzón al mar.

El atardecer tiene una única dirección: Venice Beach, en el centro de Mykonos. Los barcitos se reproducen uno al lado del otro, las mesas cotizan carísimo, pero el momento en el que el tiempo se estira y se acelera a la vez, con esa velocidad tan rara que toma el sol en ese instante, mientras muta del naranja al rojo oscuro y se pierde en el mar es una epifanía, una gloria, una magia momentánea de memoria permanente.

Y por la noche, con la sonrisa dibujada, la panza contenta y la piel llena de sol, lo mejor es perderse en las laberínticas callecitas estrechas del centro, mirar vidrieras divinas aunque no compre nada, volver a perderse y terminar saliendo a la bahía donde sopla un poco de viento, los casitas blancas se han puesto casi negras con la noche y las luces que las iluminan parecen más estrellas.

Santorini

Atardecer concurrido en #Oia #santorini #Grecia

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Tera, como se llama la isla en realidad, es más grande que Mykonos; tiene más tráfico y más para conocer: mejor un auto chico que un scooter para de las playas de arena negra –Perissa y Kamari– a las de arena roja, muy cerca de las ruinas de Akrotiri. Visitar una bodega para probar los vinos blancos de la isla, ir hasta Exo Gonia para comer en Metaxy Mas junto a la iglesia.

Si la homogeneidad blanca y azul de Mykonos conmueve, las casitas atiborradas en las cumbres de Santorini van por más. Se amontonan ahí arriba, justo donde el sol las abraza cuando empieza a despedir el día, y se desgranan hacia abajo, en un degradé de belleza que no se sabe si es concertado o espontáneo, pero es mucha. Tanta que parece imposible que uno pueda fijar domicilio allí. ¿Todos los días esos atardeceres espectaculares? ¿Se puede llevar una vida normal en ese escenario de película? Discutir con el marido, no llegar a fin de mes, tener gripe o hacer los mandados… Son menesteres que parecen ajenos a la realidad de Santorini. Ahí es cuando uno lee y se entera de que en 1650 aC hubo una sucesión de terremotos y erupciones volcánicas que provocaron la expulsión de 30 km3 de magma y una columna de ceniza volcánica de 36 m de alto. El centro de la isla se hundió, dando lugar a una caldera que el mar anegó rápidamente. Es esa maravilla que hoy surcan los cruceros, las goletas… Pero ahí no terminaron las desgracias. Hubo unos cuantos temblores más, hasta que en 1956 un terremoto de 7.8 grados en la escala Richter destruyó buena parte de Oia (pronúnciese Ía) y Fira, la capital. Ambos poblados tienen algo del Ave Fénix. Será la zona.

En Grecia, la geografía y la historia se funden con los mitos.

Si pensás viajar...

Mykonos

DÓNDE DORMIR

Petasos Beach Resort & Spa

Plati Gialos. T: (0030) 228 902-3437.

Miembro de Small Luxury Hotels, se encuentra a 20 metros del mar y cuenta con playa privada. El desayuno en el restaurante abierto y con vista al mar es una gloria que uno desea prolongar todo el día.

Mykonos Essence

Ornos. T: (0030) 228 902-4802. www.mykonosessence.com

Habitaciones con vista al mar en este recién remodelado cuatro estrellas, a 200 metros del mar.

DÓNDE COMER

Kiki’s Tavern

Agios Sostis.

No toman reservas, por lo que es recomendable llegar temprano, o ir dispuesto a esperar. No hay carta. La idea es elegir una ensalada o entrada de la heladera mostrador y pedir algo de lo que sale de la parrilla: pescado, pulpo, hongos, entre otras frescuras.

SANTORINI

DÓNDE DORMIR

Katikies

Oia. T: (0030) 228 607-2380. www.katikies.com

Sobre la calle principal de Oia en este impecable cinco estrellas. Son 27 habitaciones.

Santorini Palace

Fira. T: (0030) 228 602-2771. www.santorinipalacehotel.com

Excelente cuatro estrellas en la capital de Santorini, a metros de los negocios y de las tabernas. Son 106 habitaciones.

Melina

Fira. T: (0030) 228 602-2421. www.melinasantorini.com

Muy bien ubicado y atendido por sus dueños. Son 20 habitaciones con piscina.

Dónde comer

Metaxi Mas

Exo Gonia. T: (0030) 228 603-1323. www.santorini-metaximas.gr

Una dirección no evidente (entre Kamari y Pirgos), pero muy popular donde probar platos griegos a precios módicos y con muy buena vista. Ideal para una noche de primavera o verano.

Pinakio

Kamari. T: (0030) 228 603-2280.

Ambiente casual. Buena cocina. Precios populares.

Paseos y excursiones

B.U.S Travel

Kamari. www.bustravel-santorini.com

Agencia especializada en paseos y excursiones por la isla. También alquilan autos.

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