Tristán: "La mujer que llegue ahora debe ser una compañera hasta el final de mis días"

Tristán
Tristán Crédito: Gerardo Viercovich
En una charla distendida, el actor habló con LA NACION sobre su presente laboral y amoroso; además, nos contó que se siente tras su operación
Hernán Rizzone
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12 de enero de 2017  • 00:04

Después de años de estar encasillado en los mismos papeles, a Tristán le llegó una propuesta diferente en 2015 y no dudó en aceptarla, así mostró otra facetal actoral en la exitosa miniserie Historia de un clan. Pero ahora el intérprete retorna a su dos grandes amores: el teatro y la comedia. Hoy, debuta con la obra Culpables por error, en el Premier, junto con Daniela Cardone, Sabrina Ravelli, Alacrán, Toti Ciliberto, entre otros. En un mano a mano con LA NACION, hablamos con el actor sobre la televisión actual, su presente laboral y cómo se siente de salud tras su última operación.

-El reconocimiento te llegó de grande, tras recibir un Estrella de Mar a la trayectoria y por tu papel en Historia de un clan, ¿cómo lo tomaste?

-No sé, tal vez, el rol de Historia de un clan me ayudó muchísimo, nadie se imaginó que podía hacer a un personaje muy oscuro. Inclusive, son pocos los que saben que junto a mi colega Miguel Jordán íbamos a estudiar con Agustín Alezzo, un gran maestro actoral.

-¿El teatro de revista está desapareciendo?

-Lamentablemente sí, está complicado. Por ejemplo, hacer un vestuario al estilo de aquel que usaba Ethel Rojo, sería imposible por razones de costo.

-¿Cómo ves el teatro actual?

-Justo a mí me preguntás cómo lo veo... [Risas]. Hablando en serio, hay colegas muy buenos en Mar del Plata y Villa Carlos Paz. Igual, el teatro está pasando por un momento especial en el plano económico como el país.

-¿Cómo resiste el teatro ante la realidad económica?

-Si bien está todo difícil hay gente que todavía sigue yendo al teatro para pasar un grato momento con buenos elencos y propuestas.

-¿Qué podés contarnos de la obra Culpables por error?

-Es una comedia de Héctor García Pazos, que cuenta la historia de Roberto, mi rol, que junto a Alacrán, somos dos grandes amigos y técnicos de aire acondicionado, que van a trabajar a una lujosa casa de veraneo, en un barrio privado frente al mar, propiedad de un poderoso productor de cine. Cuando llegan al lugar se encuentran con el cuerpo del famoso productor, muerto de dos balazos. Lo primero que piensan es en huir, pero se dan cuenta que han sido vistos por la seguridad del lugar, además de dejar sin querer sus huellas en el arma con la que se cometió el asesinato. Entonces, deciden quedarse esconder el cuerpo y tratar de resolver el crimen, pero nada será sencillo y todo se volverá un sinfín de confusiones, errores y torpezas.

Tristán: «El rol de Historia de un clan me ayudó muchísimo, nadie se imaginó que podía hacer a un personaje muy oscuro»
Tristán: «El rol de Historia de un clan me ayudó muchísimo, nadie se imaginó que podía hacer a un personaje muy oscuro» Crédito: Gerardo Viercovich

-Hablábamos antes de tu destacado paso por Historia de un clan, ¿qué opinión tenés con respecto a la televisión actual?

-Está un poco desfasada porque cualquiera a cualquier hora dice una grosería, desde las diez de la mañana en adelante, no paran. Entonces, el llamado “horario de protección al menor" se debe cumplir, esto no debe pasar porque hay chicos que miran TV.

-¿Te gustaría ser parte de “Bailando por un sueño”?

-Sabés que nunca me llamaron...

-Si te llamarán, ¿qué dirías?

-Algún pasito haría... [Risas]. Una vez hace varios años junto a mi contador y amigo Alberto Ferrari, quien ya falleció, estábamos cenando en Puerto Madero; de pronto, nos cruzamos con Marcelo Tinelli. Mi amigo le dice que me lleve al programa y Marcelo le pone cara como diciendo que yo era muy caro. Nada que ver, soy muy común y normal. Si tengo que bailar, bailo, y si debo cantar, canto. Si me llaman por qué no podría ir...

-¿No le temés a la gran exposición mediática?

-No, además a parte del jurado lo conozco. Por ejemplo, con Moria Casán hice teatro junto a Adolfo Stray.

-Cambiando de tema, ¿conociste al Papa?

-Sí, una vez que él asumió el papado quería conocerlo y viajé a Roma. En medio de un saludo al público empezó su recorrido y junto a un amigo nos cruzamos con él. Así mi amigo se pone a tomar mate y aparece Bergoglio y le dice: “El que toma y no convida tiene un sapo en la barriga”. De golpe, nos encontramos tomando mate con el Papa. Me llevé la mejor impresión, es un ser humano extraordinario. Ojalá pueda lograr la paz en el mundo y que no haya más guerras.

-¿Cómo te encontrás de salud, tras tu reciente operación, donde te colocaron un marcapasos?

-Estoy muy bien de salud, por suerte, y las cosas están bien y marcando el paso ando... [risas]. Me siento de maravillas.

-¿Cómo te sentís antes de las operaciones?

-Tranquilo y sin problema alguno.

-En tu vida sentimental siempre has sido un mentor del perfil bajo...

-Sí, la mujer que llegué ahora debe ser una compañera hasta el final de mis días. La verdad estoy separado hace nueve años así que chicas ya saben dónde encontrarme...

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