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Juguemos en el bosque, un nuevo programa de entretenimientos con reminiscencias infantiles

Diego Korol conduce las competencias en el bosque.
Diego Korol conduce las competencias en el bosque.
Telefe estrena mañana una nueva propuesta, con un viaje a cualquier lugar del planeta de premio.
Ricardo Marín
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14 de enero de 2017  • 14:32

Mañana, a las 21.15, Telefe estrenará Juguemos en el bosque, un ciclo de entretenimientos conducido por Diego Korol que estará acompañado por Pichu Straneo e Ivana Nadal . En cada programa compiten cuatro parejas, en las que uno de los integrantes está disfrazado de un animal, con un traje que no le permite ver nada a su alrededor. El otro integrante entonces deberá guiarlo para todo lo que haga. Las cuatro parejas se meten en un bosque, donde el que hace de animal deberá superar una serie de desafíos físicos dirigido por su compañero. Al estar interactuando en ese ámbito las cuatro parejas al mismo tiempo se producen una serie de choques y confusiones que complican aún más el juego. El dúo de participantes que logre superar los desafíos y cruzar el bosque para salir de él se ganará un viaje al lugar del mundo que elijan.

La presencia de Pichu en el programa promete segmentos de humor aparte de los juegos. “La idea es aflojar un poco la tensión entre los participantes, bajar el estrés de la presión por los desafíos, esa es la función de los chistes de Pichu. Hay humor también en los separadores, para hacer menos rígido el formato. Cuando estábamos grabando el programa no sabíamos a qué hora iba a ir el programa, así que el humor que aparece es apto para toda la familia”, explica Diego Korol.

En cuanto a su papel como conductor en esta propuesta, Korol dice: “Traté que mi papel en este programa fuera el de contener un poco a los participantes que era gente que se enfrentaba por primera vez a una cámara, así que intenté llevarlos un poco a que se sintieran cómodos en esa situación y que la pudieran disfrutar. Una cosa que me importa como conductor de este tipo de programas es tratar de que los participantes no la pasen mal. En todo sentido, desde no hacerle chistes hirientes hasta no descalificarlos porque no sepan moverse en cámaras. Me niego a hacer humor denigrando al participante”.

Las grabaciones se hicieron en escenarios naturales, en una zona de bosques que hay cerca de Pilar. Los participantes pasaron pruebas de selección para competir y tuvieron un periodo para entrenarse antes del programa. En las parejas que concursaron hubieron dúos de padres e hijos, compañeros de trabajo o suegra con su nuera, entre otras combinaciones. “En las situaciones que se verán en los distintos episodios hubo de todo. Muchos momentos divertidos, pero también pasajes emotivos, o tensos, cuando algún participante se enojaba con su compañero de juego. En la dinámica de la competencia a veces los ánimos se caldean, como en el fútbol, y la crítica del compañero por ahí no le cae bien al otro y reacciona mal. Se dio el caso el caso de unos hermanos en el que el que estaba disfrazado se sacó la cabeza del animal, la dejó en el campo y se fue harto de las críticas. Tuvimos que pedirle a un amigo que lo reemplazara porque si no había que descalificarlos”, recuerda el conductor.

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