Los empresarios pidieron al Gobierno certezas sobre la continuidad del modelo

Reunión. En un desayuno con funcionarios argentinos, se mostraron confiados en la macro, pero con dudas por las elecciones de este año y la estabilidad de las reglas en el largo plazo
Florencia Donovan
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19 de enero de 2017  

Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Rick Rieder (Blackrock), el ministro Nicolás Dujovne y Robert Dudley (British Petroleum)
Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Rick Rieder (Blackrock), el ministro Nicolás Dujovne y Robert Dudley (British Petroleum) Fuente: LA NACION - Crédito: Twitter

DAVOS.- Probablemente no exista evento en el mundo con mayor concentración de billonarios que el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés). La Argentina intentó convocar ayer a algunos de ellos a un desayuno en el Hotel Spenglers de esta ciudad. A la cita acudieron pocas caras nuevas, pero sí varios empresarios y ejecutivos que ya tienen un pie en el país, además de los hombres de negocios argentinos que estaban en Davos, y que colaboraron con el Gobierno en la convocatoria. Optimistas con el rumbo de la macro, la preocupación de la mayoría pasa por saber si la administración Macri podrá sostener los cambios en el tiempo.

Rick Rieder, el jefe de inversiones de la administradora de fondos Blackrock, la más grande del mundo -con US$ 5,1 billones bajo gestión- fue uno de los que preguntaron sobre la posibilidad de que las elecciones de medio término modificaran los planes del Gobierno. Blackrock tiene inversiones en bonos argentinos y el potencial de invertir de a miles de millones de dólares más.

"Un factor común fue el tema de las elecciones y de la gobernabilidad. Lo que se busca es la previsibilidad de que esto no va a cambiar", confió a LA NACION uno de los empresarios presentes.

El chileno Andrónico Luksic, vicepresidente de Antofagasta Minerals -y en la Argentina dueño de la cervecera CCU- fue uno de los que participaron del desayuno que comenzó a las 7.30 y se extendió hasta casi las 9. "Nos interesa seguir creciendo en minería en América, particularmente, en Chile, Perú, Estados Unidos, México y Canadá, y le estamos dando una buena mirada a la Argentina. Pero necesitamos reglas estables en el tiempo por lo largo de los proyectos. Sólo entrar en producción puede llevar siete u ocho años", ilustró más tarde a este diario.

Al encuentro no faltó nadie de la delegación argentina. Lo abrió el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien detalló los números de la macroeconomía y profundizó en los datos fiscales; le siguió el ministro de la Producción, Francisco Cabrera, que describió el plan productivo; luego el ministro de Educación, Esteban Bullrich, quien explicó la impronta que piensa darle la gestión Macri a la educación; mientras que Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Central, mostró el sendero descendente de la inflación. El cierre estuvo a cargo de la canciller, Susana Malcorra, que explicó cómo la Argentina buscará integrarse en el mundo.

Cada uno de los ministros se sentó a una mesa con empresarios. Al tener casi todos ya inversiones en el país, todos demostraron un muy buen conocimiento de la realidad económica. De hecho, pocas de sus dudas apuntaban a la macro, sino más bien a cuestiones específicas de cada uno de sus negocios. Algo similar sucedió por la tarde, en la sesión especial sobre la Argentina que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones del Foro.

Carlos Salazar, CEO de la embotelladora mexicana Femsa, se refirió a la fuerte presión impositiva que existe en el país, y Ricardo Marino, vicepresidente ejecutivo de Itaú Unibanco, preguntó a los miembros del equipo económico cuándo pensaban avanzar con el proyecto de reforma de la ley de mercado de capitales que presentó a fines de 2016 el Gobierno.

Tanto en el desayuno como en el encuentro por la tarde, entre los empresarios nacionales que están en el WEF hubo asistencia perfecta: fueron Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Enrique Pescarmona (Impsa), Eduardo Elsztain (Grupo Irsa), Damián y Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Juan Martín y Marcos Bulgheroni (Grupo Bridas) y Juan Curutchet (Banco Provincia). Además estuvo Doris Capurro, otrora dama fuerte de YPF durante gran parte de la gestión de Miguel Galuccio, y ahora presidenta de una compañía de energías renovables, Luft Energía.

Incluso varios de ellos tomaron la palabra en el encuentro del Hotel Spenglers, siempre con elogios para el Gobierno, y mostrándose optimistas por lo que vendrá. Elsztain ponderó al equipo de Macri, y relató una anécdota: dijo que el número uno global del JP Morgan, Jaimie Dimon, le había comentado que veía a los empresarios argentinos "groguis", después de que se les abrieran las puertas tras años de encierro. "El momento de despertarnos es ahora", espetó. Mindlin, que acaba de emitir bonos en Wall Street por US$ 750 millones, también llamó a que más empresas les siguieran los pasos; propuesta ala cual, algo en broma, algo en serio, Sturzenegger respondió: "ahí después viene la apreciación cambiaria".

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