Nuevas derivaciones de animales alojados en el ecoparque

Un guacamayo, dos lobitos de río y otras dos águilas dejan el ex zoo
Loreley Gaffoglio
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14 de febrero de 2017  

Fuente: Archivo

En lo que constituye uno de los primeros pasos de cooperación internacional para repatriar especies en peligro crítico de extinción, la Dirección de Fauna de la Nación derivará al estado de Minas Gerais, en Brasil, a un guacamayo azul ( guacamayo Lear, endémico del noroeste brasileño), rescatado del tráfico de fauna en 2007 y alojado desde entonces en guarda en el ex zoo porteño.

El ejemplar había sido recuperado en una vivienda del barrio de Flores, donde vivía suelto en una habitación junto con otros cuatro guacamayos de la especie Jacinto. Muy cotizado en el mercado negro y buscado por coleccionistas por su exotismo y belleza (es azul, amarillo y negro), el psitácido entrará en cuarentena para ser trasladado vía aérea y entregado al Instituto de Medio Ambiente y Recursos Naturales del país vecino. Se unirá a un plantel reproductivo para repoblar el medio silvestre, cuya población total se calcula en unos 1300 ejemplares.

"Esta derivación es muy importante, porque además del trabajo de cooperación supone un mensaje de concientización para luchar contra el tráfico ilegal de animales que, según el Fondo Mundial para la Naturaleza, mueve más de US$ 180.000 millones por año y es el tercer ilícito de mayor rentabilidad mundial, después del tráfico de armas y drogas", afirmaron en el ex zoo. El lugar atraviesa un proceso de reconversión para disminuir la cantidad de animales en exhibición; desde allí ya se trasladaron otros ejemplares incautados por Fauna.

El guacamayo de Lear vive en las selvas brasileñas, en bosques de palmeras, cuyos frutos constituyen su alimento. Pueden alcanzar una velocidad de vuelo de unos 35 km/h y vivir entre 30 y50 años.

Otros traslados

Otras dos hembras lobito de río (nutria subtropical) -bautizadas Pancha y Meg Anne, también de la Dirección de Fauna- fueron previamente derivadas al refugio Güirá Oga, en Misiones, comanejado por el Ministerio de Ecología de esa provincia y la Fundación Félix de Azara. Mientras que Pancha llegó al zoo por una incautación, Meg Anne fue donada por un particular con 45 días de vida y criada a mamadera por los cuidadores del ex zoo. En peligro de extinción, la especie es oriunda de hábitats ribereños, incluyendo llanos, sabanas y pantanales, y se la encuentra desde el sur de México hasta el centro de nuestro país.

Paralelamente, otras dos águilas coronadas rescatadas viajaron en camioneta al Centro de Conservación de Vida Silvestre en Florida, San Luis. Allí serán entrenadas en un recinto especial para que musculen sus alas y mejoren su vuelo antes de ser liberadas. La primera llegó en 2014 a Palermo con fracturas múltiples y plomo en la sangre a causa de un disparo, y fue sometida a tres cirugías. Hoy se halla en buen estado de salud, al igual que el otro ejemplar, que vivió en cautiverio en San Rafael, luego en un campo y forma parte del programa para la Conservación de Aves Rapaces (Cecara).

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