Davin, entre Trump, Macri y la burocracia argentina: "No me gusta la grieta que se creó"

El ex entrenador de Del Potro y actual de Fognini, radicado en Miami, opinó sobre el sistema político nacional y el dolor que le genera algunas situaciones locales
Sebastián Torok
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19 de febrero de 2017  

Franco Davin
Franco Davin Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Franco Davin dejó el barrio de Belgrano y se mudó a Miami. La decisión le costó, mucho, sobre todo por sus hijos. Pero no se arrepintió. Le duelen -y no entiende- cosas que suceden aquí. Lo amarga que algunos futbolistas que lograron éxito en el exterior y regresaron para ayudar a sus clubes o al fútbol nacional en general, sean repudiados por algunos. Pone a Batistuta, Verón y los hermanos Milito como ejemplos. Lo entristece que en Pehuajó, su tierra, "la gente se tenga que lavar los dientes con agua hervida o mineral ya que la de la canilla está llena de arsénico". Lo enfurece la burocracia: "Nachito, mi hijo, tiene síndrome de Down y cada unos años tengo que renovar el certificado de discapacidad. ¿Me entendés? Parece joda. ¡Tenés ganas de romper todo! Eso es porque hubo gente que hizo maldades con el tema".

A Davin lo sorprendió que Donald Trump ganara la elección presidencial en Estados Unidos. "Te marca un poco que hoy la gente busca cambios y personas puntuales -piensa el coach, de 47 años-. Ya el político es como que cansó, perdió confianza por tanta corrupción. A mí me gusta el sistema americano, por más que muchos lo critiquen; me gusta que las cosas funcionen". ¿Cómo ve la gestión de Mauricio Macri ? "No me gusta la grieta que se creó. Hubo cosas buenas del gobierno anterior; creo que éste está tratando de hacer las cosas bien y que el contexto es muy difícil. Me gusta gente como Emilio Monzó y Rogelio Frigerio". Y añade, con melancolía: "Veo cantidad de argentinos muy capaces trabajando en el exterior y me duele que en nuestro país no haya tantas posibilidades. En el tenis hoy pasa algo así: se ha hecho un nuevo deporte de ricos. Hay grandes entrenadores, pero no pueden cobrar lo que merecen. Estamos lejos del circuito, viajar sale muy caro y no hay tanta competencia local. El futuro del tenis argentino me preocupa". Y agrega: "Hay otras cosas que veo en la Argentina y no me gustan. Por ejemplo, no me parece bien que los maestros estén mal pagos. Otra cosa con la que no estoy de acuerdo con que un deportista tenga arreglos económicos con los gobiernos. sí que hagan acciones sociales o solidarias, pero esos contratos que se hacen como imagen me parece un error".

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