Habló el conductor del micro que se accidentó en Mendoza: "Pido disculpas, no fue intencional"

Francisco Sanhueza pidió disculpas por el accidente y manifestó sentirse deprimido y desconcertado
Francisco Sanhueza pidió disculpas por el accidente y manifestó sentirse deprimido y desconcertado Crédito: Captura de pantalla
Francisco Javier Sanhueza expresó sentirse deprimido y desconcertado
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20 de febrero de 2017  • 22:03

Habló el conductor del micro que se accidentó en Mendoza:

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El chofer del ómnibus que protagonizó la mayor tragedia vial de Mendoza , que anteayer dejó 19 muertos y 21 heridos, pidió disculpas en una entrevista realizada por un medio chileno que tuvo acceso al lugar donde se encuentra detenido. "Pido disculpas... no fue intencional", dijo el hombre.

El conductor Francisco Javier Sanhueza, detenido e imputado por el fiscal Gustavo Pirrello por homicidio simple con dolo eventual, así como por lesiones graves y gravísimas, ya que una pasajera quedó cuadripléjica y otro sufrió la amputación de un brazo, expresó: "Pido disculpas y ruego a Dios que esas personas a las que les causé todo el daño posible encuentren la calma.no fue intencional, fue un accidente".

Visiblemente consternado por la situación, y vistiendo la misma ropa con la que se encontraba conduciendo el día del accidente, Sanhueza dijo sentirse "terrible". "Me siento totalmente deprimido, desconcertado", dijo.

"Sé el daño que he causado, ya estoy consciente. En el minuto no lo percibí", añadió.

Consultado acerca de los reclamos que le hicieron varios de los pasajeros para que bajara la velocidad, Sanhueza declaró: "Si fue así, nunca me llegó el comentario. pero tampoco quiero culpar si soy el único que iba manejando (...) Pido disculpas públicas al país, a la nación, por el hecho lamentable, pero no fue mi intención".

Según el conductor, la empresa Turbus no se ha contactado con él para brindarle ningún tipo de asesoría legal.

Mientras tanto, el futuro procesal para Sanhueza es por demás complejo, ya que está confirmado que conducía a gran velocidad, además de haber sido advertido a los gritos por los pasajeros de que quitara el pie del acelerador, según contaron los sobrevivientes a LA NACION. El procurador de la corte local, Alejandro Gullé, informó que el tacómetro del ómnibus se clavó en 100 kilómetros por hora, cuando no podía exceder el límite de 90, además de que en la zona del accidente -en la Curva de Yeso- está prohibido circular a más de 40 km/h.

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