Villa Gesell: se perdió en las dunas y murió al intentar volver a su casa

Julia Sánchez falleció en una zona aislada al sur de esa ciudad; su auto se había atascado en un camino arenoso
Darío Palavecino
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23 de febrero de 2017  

VILLA GESELL.- Los celulares habían quedado en la casa. La idea era dar un paseo para ver cómo avanzaban las mejoras en la obra de un conocido en común. Llegaron a destino, recorrieron la zona y, ya a media tarde, en el regreso la arena les jugó una mala pasada. La camioneta quedó encajada. Por eso, intentaron volver a pie. Pero se desmayaron. Una de ellas, recuperada, tuvo las fuerzas suficientes para caminar algo más y pedir ayuda. Casi tres horas después, ya de noche, un vecino de la zona encontró a la segunda mujer de 62 años. Había muerto entre unos médanos, víctima del cansancio y de las consecuencias de una tarde con más de 40°C de sensación térmica.

En ese raid, anteayer, murió Julia Mercedes Sánchez y puso en el límite de la supervivencia a María Cristina Leguizamón, ambas oriundas de Villa Ballester y de vacaciones en el barrio Chacras del Mar, una urbanización agreste de 60 hectáreas a 15 kilómetros al sur de esta ciudad. "Fue una serie de malas decisiones", confió a LA NACION un conocedor de la zona.

Casi cuatro horas duró el operativo de rastrillaje en esta extensión de 100 lotes y apenas 28 propiedades, todas a decenas o cientos de metros, unas de otras.

Policías y bomberos recorrieron en cuatriciclos, camionetas, a caballo y también a pie los senderos que sólo pueden ser sorteados en vehículos todo terreno debido a una superficie de tránsito dominada por un verdadero colchón de arena seca. El cuerpo de Sánchez lo encontró un un baquiano de la zona. "La mujer estaba toda ampollada y todavía con alta temperatura", dijo a LA NACION el joven que pidió reserva de identidad.

Sánchez, su esposo y Leguizamón paraban en la casa de la hija de esta última, que hoy iba a festejar allí su cumpleaños. Una excusa adicional para esta escapada en busca de la máxima tranquilidad que ofrece este tramo de la costa, dominado por amplias playas y dunas vírgenes, casi sin árboles.

A mediodía las dos mujeres salieron en la camioneta Renault Duster de Sánchez rumbo a la propiedad de un allegado. Desde el punto de partida se veía ese destino. Llegaron y, luego, dieron algunas vueltas para conocer más allá del barrio, camino a la Reserva Faro Querandí, paseo en el que una de las ruedas quedó hundida casi 40 centímetros en la arena. Aunque el vehículo era de doble tracción, no supieron cómo sortear la situación.

Intentaron empujar y desgastaron energía. Junto a la camioneta abrieron una sombrilla y dos reposeras donde descansaron, a la espera de ayuda o de recuperar energía. Pudieron esperar dentro del automotor, con aire acondicionado. Pero sin teléfono a mano ni personas a la vista, decidieron volver a pie. Estaban confiadas porque desde allí veían la casa en la que se alojaban. Lo que no calcularon es que esos 2500 metros que las separaban eran de dunas, caminos serpenteantes, de una topografía difícil y bajo un sol abrasador.

Sólo Leguizamón llegó a su casa casi a las 17, con síntomas de deshidratación y quemaduras en todo el cuerpo. Para ese entonces ya había empezado el operativo de búsqueda. Su esposo al ver que demoraban demasiado en volver avisó a vecinos y policías.

El secretario de Seguridad de Villa Gesell, Juan Manuel Cadena, contó que las cuadrillas integradas se repartieron para cubrir el recorrido descripto por Leguizamón. Encontraron la camioneta, pero no a Sánchez. El cadáver lo ubicó un vecino, pasadas las 21, a 1500 metros de la casa y fuera de los límites de Chacras del Mar. Estaba tendido en el suelo, en un pasaje entre dunas y cortaderas. La mujer vestía un solero, debajo el traje de baño y todavía llevaba puestas sus ojotas. Tenía en las manos y las piernas restos de barro y arena. Huellas en los alrededores marcaban que fue y vino varias veces sobre sus pasos, según confiaron fuentes de la investigación.

En su primer relatoLeguizamón detalló que ambas sufrieron desmayos. Como ella se repuso y se sintió con fuerzas, pidió a Sánchez que espere y decidió seguir hasta encontrar la casa donde paraban. Y como pudo lo logró. Su amiga intentó, pero sólo alcanzó avanzar unos 400 metros.

La fiscal Verónica Zamboni ordenó la autopsia para confirmar las causales de muerte de Sánchez.

Lesionado por el golpe de una ola

Un turista, de 30 años, que se bañaba en una playa de Villa Gesell sufrió una gravísima lesión medular cuando una ola lo golpeó contra el fondo. Sin indicios de sensibilidad por debajo del cuello, fue trasladado de urgencia a un hospital de Mar del Plata en un avión sanitario. El accidente se produjo a la altura de la intersección de la costa con el Paseo 121.

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