Un año de Infantino en la FIFA: entre reformas y la ambición de poder

El ítalo-suizo cumple doce meses como presidente; de los elogios de Maradona a las sospechas sobre algunos malos manejos
Arne Richter
(0)
26 de febrero de 2017  

Infantino intercambia un pase con Moses Magogo, el presidente de la Federación de Uganda
Infantino intercambia un pase con Moses Magogo, el presidente de la Federación de Uganda Fuente: AFP

BERLIN/ZURICH.- Ni siquiera la persistente nevada parecía alterar la sonrisa de Gianni Infantino. Era un gran día para él. Junto a Diego Maradona y otras leyendas del fútbol, el presidente de la FIFA jugaba un partido en un campo de césped artificial frente a la sede central del organismo en Zurich. Entusiasta, el ex astro argentino contaría luego ante todos los micrófonos el gran trabajo que a su criterio se estaba haciendo en la entidad que el suizo-italiano preside desde el 26 de febrero de 2016. Música para los oídos de Infantino.

Transparencia, alegría y pasión por el fútbol: esas fueron las palabras de Maradona en el evento realizado a principios de año en la invernal Zurich con motivo de la gala de los premios "The Best". Son también las que seguramente utilizará Infantino hoy para conmemorar su primer año al frente del ente rector del fútbol mundial.

Su asunción, sin embargo, permitió a la FIFA recuperar el orden institucional tras el mega-escándalo de corrupción que le costó la cabeza a tantos directivos. Eso es lo que asegura al menos su departamento de prensa, que ya envió un documento de 50 páginas con una evaluación provisional de la gestión.

"Lo que más me ha gustado de estos últimos meses es ver cómo la mayor parte de las ideas e intenciones se han convertido en una realidad cotidiana de la administración del fútbol", dijo en un folleto citado por su departamento de marketing. "Esta es una hoja de ruta concreta con logros mensurables para la FIFA como organización", dijo el suizo sobre la reestructuración del organismo.

Más allá de los cuadros explicativos, de los folletos de prensa, de su irrupción estelar en el Congreso de mayo de 2016 en Ciudad de México y del nombramiento de la renombrada pero inexperta Fatma Samoura como secretaria general, el balance de Infantino sigue dejando unas cuantas dudas. Los medios internacionales tienden a ser escépticos. Y dentro de la FIFA hay voces que hablan de un "clima de miedo" y describen a Infantino como un "autócrata". Cerca de 80 de los 400 empleados de la organización tuvieron que salir tras el cambio de mando, aunque se trata de un número lógico para el radical nuevo comienzo que supuso su llegada. Entre los altos cargos que continuaron se encuentra Marco Villiger como jefe del departamento legal.

Desmarcarse de Blatter hasta el más mínimo detalle es una de las constantes de Infantino. Aunque no puede ocultar algunos paralelismos con su predecesor, más allá de tener un estilo más fresco y moderno. En los hechos, sigue siendo él -y no Samoura, como indicaba el plan de reformas y los nuevos estatutos- el que mueve los hilos de poder de la FIFA.

Uno de los puntos más polémicos ha sido la relación con los órganos de control. Domenico Scala, titular de la Comisión de Auditoría y Conformidad, renunció durante el Congreso de México molesto con el poder otorgado al Consejo, el principal órgano ejecutivo de la FIFA, sobre los miembros de los comités de control, lo que supuestamente comprometería la independencia de las investigaciones. Su sucesor, Tomas Vesel, se ha visto a su vez envuelto en algunos cuestionamientos. Vinculado al nuevo presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, Vesel ha sido criticado por su falta de rigor a la hora de realizar los controles económicos. Además, Vesel permitió un vuelo privado de Moscú a Kazán que Infantino realizó con el cuestionado directivo y político ruso Vitali Mutko en noviembre para el sorteo de la Copa Confederaciones. "Los jets privados antes eran la regla, hoy son la excepción", dijo a su vez Samoura en defensa de su jefe.

Informaciones sugieren que tras las investigaciones y juicios de la Comisión de Ética, presidida por Cornel Borbely y Hans-Joachim Eckert, ambos serían reemplazados por personal más sumiso. Infantino y sus colegas del Consejo se han descripto como "rehenes" de los órganos de control, aunque obviamente lo niegan en público.

En realidad, el jefe de la FIFA podría estar agradecido con los investigadores. Ningún proceso se abrió tras sus vuelos gratis, patrocinados por Rusia, para tratar asuntos del Mundial que ese país acogerá en 2018. "Pido todas mis disculpas. Por supuesto, se puede aprender de ciertas decisiones para hacerlo mejor en el futuro. Así funciono en mi vida diaria. Eso pertenece a mi filosofía de vida", respondió Infantino ante la consulta sobre sus posibles errores en su primer año como presidente.

Las grandes reformas

Habrá 16 nuevas plazas mundialistas desde 2026

Luego de encargar una investigación interna, la FIFA decidió aumentar la cantidad de equipos en el Mundial, que desde 2026 pasará a tener 48 selecciones, en lugar de las 32 que compiten en la actualidad.

Una mujer como secretaria general, la sorpresa

Cuando Infantino confirmó a la senegalesa Fatma Samoura como nueva secretaria general en el Congreso de la FIFA celebrado en México, la sorpresa fue generalizada por su escasa relación con el fútbol.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.