Jey Mammon: “Hacer chistes sobre suegras me parece una idiotez”

«Aprendí a entender a las generaciones y sus experiencias», aseguró Jey Mammon sobre Escuela para suegras
«Aprendí a entender a las generaciones y sus experiencias», aseguró Jey Mammon sobre Escuela para suegras Crédito: gentileza Fox Life
El cómico será el preceptor de la Escuela para suegras, el reality show de Fox Life en el que buscará derribar mitos y enseñar diversidad
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2 de marzo de 2017  • 00:37

En su primera experiencia en un ciclo para toda América Latina, Jey Mammon debuta esta noche en Escuela para suegras, el reality show de la señal Fox Life que sigue los pasos de Escuela para maridos, que condujeron el año pasado Alejandro Fantino y Alessandra Rampolla . En este caso, la sexóloga puertorriqueña estará acompañada por Santiago Del Moro y, en el rol del preceptor, el ex participante de Tu cara me suena, en un envío en el que ayudarán a un grupo de mujeres a llevarse mejor con sus hijos, nueras y yernos.

“ Escuela para suegras me gustó porque supera el cliché de lo que una suegra se supone que es”, aseguró entusiasmado el cómico, quien se encuentra en estos momentos en Villa Carlos Paz protagonizando Mi familia es así y que fue distinguido por la delegación del INADI de esa provincia.

Antes de su estreno esta noche por Fox Life, con capítulos todos los jueves a las 22, Mammon dialogó con LA NACIÓN y reveló cómo fue la experiencia de grabar en el exterior y conocer nuevas realidades, además de la recepción de su sexualidad por parte de las suegras del ciclo luego del escándalo que le tocó presenciar por las declaraciones de María Martha Serra Lima.

-¿Qué fue lo que te sedujo de Escuela para suegras?

-Sin dudas me atrajo el hecho de que se trataba de una propuesta para Latinoamérica, una posibilidad de expansión para mi laburo que realmente me resultó irresistible. Pero también me entusiasmó volver a trabajar con Santi del Moro, con quien me inicié en los medios hace muchos años y creo que es un tipo del que aprendés mucho al verlo trabajar. Y todo cerró cuando me contaron que iba a estar Alessandra, a quién había conocido el año pasado cuando me dijo que quería experimentar la noche gay porteña y la pasamos de diez. Entonces, ser parte de un proyecto así para mí era un sueño hecho realidad. Pero, por encima de todo, Escuela para suegras me gustó porque supera el cliché de lo que una suegra se supone que es. Si era así, me hubiese parecido un embole porque es un estereotipo con el que no comulgo ni me divierte. Hacer humor sobre mujeres me parece bastardo y hacer chistes sobre suegras me parece una idiotez. Acá hay muchas realidades, muchas situaciones diferentes en donde el humor termina siendo muy importante, pero hay espacios para la emoción, para el aprendizaje...

-¿Cuál es exactamente tu rol en el ciclo? Porque en Escuela para maridos los destacados eran Alejandro Fantino y Rampolla... acá sorprendió ver que era un trío.

-Mi papel es el de preceptor, que para ser sincero también está en Escuela para maridos, pero lo cierto es que yo pegué muy buena onda con las suegras y en el equipo de Fox vieron mi versatilidad, por lo que crecí en pantalla. Y sin dudas fue la generosidad de Santiago y la Rampolla la que me permitió aparecer a la par con ellos y poder, por ejemplo, dar esta nota.

-¿Llegaste a sentirte cerca de los participantes?

-¡Un montón! Salvo en Tu cara me suena, yo nunca había hecho un reality show, que acá es de un tipo nuevo para mí, conviviendo casi todos los días con los mismos participantes, lo que te lleva a involucrarte en serio con sus historias y con lo que les va pasando. Es estar en una suerte de cápsula que reproduce mucho de lo que te pasa en la vida. Los participantes que fueron elegidos, además, muestran lo diversas que pueden ser las familias y sus situaciones. Así, si bien esto es entretenimiento puro, existe también una instancia de aprendizaje, en donde mostramos otras opciones para que haya crecimientos personales.

Por ejemplo cuando se trató la cuestión de los integrantes gay en una familia, yo pude ver cómo era abordado con naturalidad. Digo esto y parece que hablo desde el paleolítico, pero no hay que dar por sentado esas cosas...

-Vos venías, además, de compartir un living televisivo en el que María Martha Serra Lima dijo que le caía mal “ver a dos chicas besándose delante de todos” ...

-¡Claro! Mirá, yo estuve en ese programa, el de Luis Novaresio, y al otro día me tomé el avión para grabar esto. Y estaba como tomado por estos temas y fue un alivio que en Escuela para suegras todo fue tocado y tomado con naturalidad. La verdad es que no sé si es porque Fox Life es así, por la libertad con la que trabajó el equipo o por los participantes, pero fue una experiencia increíble

-¿Aprendiste algo de cómo hay que tratar a tu suegra?

-¡Nunca tuve suegra y no sé si la tendré! Primero debería conseguir novio, ¿no? Porque pensar en tener suegra es como saltearse pasos... Lo que sí te digo que aprendí es a entender a las generaciones y sus experiencias. Encontré una diversidad increíble de ideas y opiniones, en donde en muchos casos sólo hay que dar tiempo para que se acostumbren a realidades con las que quizá no están familiarizadas, nada más.

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