Así empezó Divina, está en tu corazón, la nueva tira protagonizada por Laura Esquivel

Luego de varios años, El Trece apuesta nuevamente por una tira juvenil

13 de marzo de 2017  • 20:32

En algún momento de la televisión abierta la franja de la tarde era el horario ideal para las novelas apuntadas al público infantil (desde hits ochentosos como Pelito hasta otros como Amigovios o Chiquititas). Pero en los últimos años, con opciones como las que brinda YouTube o Netflix que permiten a sus usuarios elegir clips o programas a la carta, esas tiras comenzaron a desaparecer de la pantalla. Por ese motivo es que puede decirse que Pol-Ka dio un verdadero salto de confianza al animarse a producir una nueva tira apuntada a los chicos y chicas.

Laura Esquivel, diez años después

Divina está en tu corazón llega exactamente una década más tarde que Patito feo , esa recordada propuesta juvenil protagonizada también por Laura Esquivel y que, para muchos fue de los últimos grandes exponentes de ficciones de ese rubro -recordemos que tuvo entre sus protagonistas, por ejemplo, a un Martín Bossi que todavía estaba muy lejos de ser la figura convocante que es hoy-. Inevitablemente, la actriz siempre estará vinculada a Patito y pareciera que, por el título de esta nueva producción, la intención es hacerse cargo de aquel éxito. Pero Divina va hacia otro lado y cuenta una historia que es muy distinta a la de aquella chica que, en el colegio, sufría los constantes maltratos de sus compañeras.

Aquí Laura interpreta a una huérfana que debe hacerse cargo de un grupo de menores, compuesto por dos chicas y dos chicos (una de ellas, siguiendo el juego de las similitudes, es interpretada por la actriz Thelma Fardín, que en Patito era de las mejores amigas de la protagonista). Ese grupo de niños procura mantenerse unido y evitar que una asistente social los separe para llevarlos a un orfanato. Por eso es que deben huir constantemente y ganarse el pan a fuerza de limpiar vidrios de autos y cantar a la gorra. Pero la historia de Divina da un vuelco cuando le salva la vida a Irene (Nora Cárpena), una millonaria mujer que no dudará en ayudarla. El secreto es que Irene, en realidad, armó una puesta en escena porque necesitaba acercarse a Divina de forma disimulada, dado que ella es en realidad su nieta. A partir de allí, la vida de ambas cambiará para siempre. Claro que no todo será felicidad, porque Irene deberá lidiar con su nuera, una ambiciosa mujer que buscará quedarse con toda la fortuna. Por otra parte, la obligada historia de amor será la de Divina con Felipe (Manuel Masalva), otro nieto de Irene que, para colmo, tiene una malvada novia de nombre Sofía (Jenny Martinez), que buscará sacar a la protagonista de su camino.

Con respeto por el formato (y dos situaciones poco felices)

Con picos que alcanzaron los 6,5 puntos de rating, Divina intentará acaparar la tarde de la televisión abierta. Y así convertirse en una ficción que atrape a la franja juvenil, un segmento etario olvidado por la televisión desde hace algún tiempo. Por ese motivo es que la tira apuesta a un relato clásico, en el que los chicos son los protagonistas y el verdadero núcleo del drama. Poner como eje de la historia a un grupo de niños huérfanos tiene ese toque d ickensiano que tanto enamora (y angustia) a los espectadores, que se convierten en rehenes de la ficción y se ponen ansiosos por saber cuál será el destino de la heroína. Pero el desafío de esta historia juvenil es el mismo que deben sortear las ficciones para adultos: cómo aggiornar fórmulas rígidas que no permiten demasiadas interpretaciones libres (porque los productores teen de vanguardia, como pudo ser Aliados, terminaron no siendo aptos para una gran mayoría). De esta forma, una vez más, la trama se centra en un secreto familiar que debe ser revelado, la búsqueda por la identidad propia y la historia de amor atravesada por una saga familiar; todos problemas que la heroína deberá ir resolviendo con el objetivo de llegar al final feliz, instancia obligatoria para las novelas de este tipo.

Por el momento, Divina está en tu corazón demostró conocer al pie de la letra el manual de cómo construir una tira. Aunque eso que, para unos, puede ser una ventaja, para otros, puede resultar lo contrario, ya que justamente por ese motivo la historia podría no deparar sorpresas de ningún tipo. Sí llamaron la atención, al menos en el primer episodio, dos situaciones que no son las ideales para mostrar en una novela consumida por menores: una es la de una chica que se cita por Facebook con otro chico sin conocerlo en persona y la otra, donde Divina se sube a una limusina invitada por un adulto al que ve por primera vez. Esas dos escenas, que no son del todo aconsejables para una ficción que miran principalmente chicos, no terminan de entenderse dentro de una época marcada por los peligros del uso de Internet sin la supervisión de un adulto.

Con una cara conocida para una parte del público pero frente al desafío de conquistar a una nueva generación, Divina está en tu corazón decididamente apuesta a mantenerse dentro de los límites del formato. Con la intuición de que sólo de esa forma conseguirá un rating sostenido en el tiempo. Los riesgos y los experimentos formales, de momento, seguirán siendo entonces potestad única de Cris Morena.

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