Tantos roces en la pista como público en las tribunas

La batalla entre Urcera y Pernía distinguió al multitudinario arranque del Super TC2000
Alberto Cantore
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27 de marzo de 2017  

Pernía y Urcera sostuvieron una batalla de dos giros que marcó el desarrollo
Pernía y Urcera sostuvieron una batalla de dos giros que marcó el desarrollo Fuente: LA NACION - Crédito: Prensa Super TC 2000

Un debut de ensueño, una apertura de temporada que no estuvo exenta de las polémicas. La presentación del equipo Citroën Total Racing en el Super TC2000 marcó la contundencia de aquellos que incursionan en una categoría de elite con la única meta de ser protagonista. El autódromo Oscar y Juan Gálvez, el escenario por excelencia del automovilismo argentino, coronó a José Manuel Urcera, que se adueñó de todo lo que estuvo en juego durante el fin de semana. El piloto de 25 años selló ayer el trabajo que empezó el sábado, cuando marcó el mejor tiempo en la prueba de clasificación y le dibujó la primera sonrisa a la terminal francesa; más tarde, subió la apuesta y festejó en el Sprint, la competencia clasificatoria de 12 vueltas. Detrás del éxito, los roces con Leonel Pernía (Renault Fluence), maniobras al límite que los comisarios deportivos sancionaron con apercibimientos, y las controversias reglamentarias por el formato y las medidas de las trompas.

El guardabarro izquierdo destrozado y los plásticos rozando el neumático delantero, cicatrices de la batalla en pista que el Citroën C4 Lounge de Urcera sostuvo en los primeros giros con Pernía. Desde la largada, los autos se aplaudieron y la puja por el primer puesto invitaba a una carrera de emociones. Pero el espectáculo se diluyó con rapidez, cuando Matías Rossi (Toyota Corolla) adelantó a Pernía, después que el tandilense quedara desacomodado en el ingreso a la Horquilla, último cuadro de la contienda con Urcera. "Nos nos guardamos nada, una maniobra clásica de una disputa entres dos autos muy parejos", dijo el ganador, que también terminó con el marco de la puerta derecha desprendido. El punto de vista de Pernía, que después del ingreso del Auto de Seguridad recuperó la posición de escolta y relegó a Rossi al tercer puesto, no fue el mismo: "Antes de la largada le dije ?dejemos la vida, pero no seamos boludos'. Después, me pega y me corre, típica calentura de quien pierde la posición. No me parece una maniobra lícita; la mía fue una tijera", comentó el piloto elegido por Renault para pelear por el campeonato de marcas en la estructura de Marcelo Ambroggio, después de un sorteo con Facundo Ardusso. El Sportteam que dirige Sergio Polze, también parte de Renault, optó por Emiliano Spataro por sobre Josito Di Palma.

Urcera se siente cómodo en el trazado porteño: el año pasado, con Fiat Linea, marcó el récord de clasificación y de vuelta. Ayer, sumó su segundo triunfo en el Super TC2000, aunque el primero en la pista: el bautismo fue en Córdoba, el 29 de mayo de 2016, después de la exclusión de Damián Fineschi que recibió un recargo por un toque a? Pernía. Si aquella fue una victoria celebrada, la de ahora resultó histórica para un piloto al que le gusta correr riesgos y que tiene la confianza del director general Javier Ciabattari. "Él confió en mis condiciones para este proyecto, conoce mucho y hace diferencia entre los técnicos", la devolución de gentilezas que hizo el rionegrino para quien junto con el director deportivo Alberto Scarazzini comandan la estructura.

Pero a las sonrisas le habían precedido el desencanto en Citroën, escuadra que alzó la voz por el formato y las medidas de las trompas de los autos oficiales de Renault y Chevrolet, los Peugeot 408 del equipo FE y los Toyota Corolla de Gabriel Ponce de León y de Bruno Etman. "No sé qué pensar: en el automovilismo argentino, los márgenes para equivocarse, si bien puede ocurrir, se achicaron mucho", deslizó con ironía Scarazzini. El descontento fue de tal magnitud que se evaluó la posibilidad de retirar los autos, lo que hubiera significado un gigantesco papelón para la categoría que tanto insistió para que Citroën se sumara al Super TC2000.

En una temporada en que el autódromo de Buenos Aires volverá a ser escenario para las categorías más destacadas del automovilismo nacional, el Super TC2000 abrió el fuego con el debut soñado de Citroën y también con detalles que deberá ajustar para no perder credibilidad.

Una jornada con matices

Del enojo de Canapino a los toques de Guerrieri

"No entiendo porqué me hacen entrar a los boxes. Yo no sentía nada", dijo el campeón Agustín Canapino (Chevrolet Cruze), tras su abandono. Los comisarios deportivos le comunicaron al equipo que el desprendimiento de una barra resultaba peligroso.Esteban Guerrieri (Citroën C4 Lounge) debió cumplir con un pase y siga, después de ensayar dos maniobras de riesgo sobre Damián Fineschi (Ford Focus).

El regreso de Ponce de León y los debutantes

Con un noveno puesto retornó Gabriel Ponce de León (Toyota Corolla) al Super TC2000; entre los debutantes, el mejor clasificado fue Emmanuel Cáceres (Fiat Linea), 17mo; Diego Azar (Peugeot 408) , Martín Moggia (Cotroën C4 Lounge), debieron abandonar.

Las posiciones y la próxima presentación de la categoría

José Manuel Urcera arrasó con los puntajes y se marchó con una cosecha de 35 unidades en el Campeonato de Pilotos del Super TC2000; Pernía, 25; Rossi, 21; Spataro, 16 y Ardusso, 13, las principales posiciones. La próxima carrera, el 23 de abril, en Potrero de los Funes, San Luis.

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