La Falda Rock: Córdoba recupera uno de sus festivales más míticos

Andrés Ciro Martínez, una de las figuras del renacido festival de La Falda
Andrés Ciro Martínez, una de las figuras del renacido festival de La Falda
El viernes y el sábado se realizará una nueva edición del histórico encuentro; Ciro y los Persas y No Te Va Gustar, las bandas que cerrarán cada jornada
Gabriela Origlia
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12 de abril de 2017  • 17:32

CORDOBA.- A 15 años de su último intento de renacer, este viernes y sábado vuelve La Falda Rock . Regresa con No Te Va Gustar, Ciro y Los Persas, Los Pérez García, Guasones, Cielo Razzo y Boom Boom Kid, entre otros. Fue el primero del interior del país cuando en Buenos Aires sólo existían B.A.Rock y Pinap- y marcó la carrera de muchos artistas.

Pocos recuerdan su nombre original, Festival Argentino de Música Contemporánea; enseguida adoptó el de la ciudad de Punilla que, sin muchas ganas, lo alojaba. En su primera edición en 1980 –con carpas y bolsas de dormir instaladas en el señorial centro de La Falda- participaron León Gieco, Vox Dei, Redd, Quetral, Raíces, Moby Dick, Serú Giran, Nito Mestre y los Desconocidos de Siempre, Fernando Goin y Raúl Porchetto.

Néstor Pousa, periodista y autor del libro La Falda en tiempo de rock, cuenta a LA NACION que está “esperanzado” con la vuelta después de 37 años de la primera edición: “Parecía imposible el regreso, había pasado mucho tiempo. Las primeras ediciones fueron de oro y, lamentablemente, en 1987 se le endilgó la fama de festival violento. Fue la única vez con disturbios serios en la calle y en el anfiteatro y, la última noche, se suspendió”.

El rock empezaba a transformarse, a mezclarse con otros géneros y había gente que no lo aceptaba. “Había cierto germen intolerante”, describe Pousa y recuerda a Daniel Melero –uno de los más agredidos por el público en 1987- quien, sin acobardarse, dijo desde el escenario “parece que aquí hay que poner la cara para recibir la fruta que los represores no recibieron”.

Luis Alberto Spinetta solía recordar que “Tester de violencia” se le ocurrió como título mientras tocaba entre proyectiles lanzados por la gente contra Fito Páez, Fabiana Cantilo y Charly García.

Pero El Flaco tenía muchos buenos recuerdos; allí en 1981 cerró la gira reunión de Almendra; dos años después presentó Jade; en 1984 subió con Roberto “el Cuchi” Leguizamón y, en 1992, vio el debut de su hijo Dante con los Illya Kuryaki and the Valderramas.

En la edición de locura de 1987 Charly García enfrentó escupidas y piedras y, antes de irse, gritó: “Cordobeses hijos de mil putas, yo no me voy a morir acá, me voy a morir en Hollywood”. Miguel Mateos con Zas resistió un par de temas, pero también se fue.

Fue Patricia Sosa –por ese entonces en La Torre- quien dominó a la gente. “A ver, ¿qué les pasa? ¿Tienen el culo entumecido?”, los provocó con su perfil de femme fatal del rock.

Un trampolín

Mario Luna es el creador indiscutido del festival. Locutor, conductor por ese entonces del programa radial “Alternativa”, fue el organizador de las primeras cuatro ediciones. Todavía recuerda cuando, en 1981, empezó a toca Miguel Cantilo con Punch y la gente se puso de espaldas.

“Salí al escenario, les pedí que se dieran vuelta, que se dieran cuenta de quién era Cantilo –señala ante este medio-. Miguel siguió cantando y terminó ovacionado”. Luna –quien después organizó el Chateau Rock- menciona que su idea era hacer un festival amplio. “La filosofía que me empujó fue la diáspora que se registraba en el folklore por la dictadura, veía en la música progresiva un sucedáneo”.

Pousa insiste en que La Falda Rock estaba “llamado a ser un gran festival, con trascendencia internacional” pero se mezclaron distintos factores que mancaron el proceso. “Fue la plataforma de lanzamiento de muchos; no había las herramientas de difusión de hoy y estaban ansiosos por tocar en el festival”.

Son muchos los artistas que admiten que La Falda fue clave en sus carreras: Los Enanitos Verdes, Alejandro Lerner, Patricia Sosa, Manuel Wirtz y Juan Carlos Baglieto entre muchos otros.

“Fue la única vez que Almendra tocó con un invitado, el Negro Rada. Hicieron ‘Mestizo’ – apunta Luna-. En el 81 Dino Saluzzi, que era de vanguardia, pasó por el escenario. Estuvieron los Zupay con Litto Nebbia y Jorge Cumbo, el gran aerofonista que grabó ‘El cóndor pasa’ con Simon & Garfunkel. Hasta hubo tango con el sexteto de Luis Borda”.

Salteño, alumno de Leguizamón en el secundario, recuerda que decidió hacerle en La Falda el homenaje que no había tenido en el festival de Cosquín. “Una forma de reparación. El ‘Cuchi’ fue y se maravilló con todo, pero se enamoró de las armonías y las letras de Spinetta. ‘Ese muchacho tiene futuro’, repetía”.

En 2002, El Flaco volvió. Era el regreso del festival después de uno en 1992. “Que haya más La Falda Rock. Y que sea un festival de la paz y el amor. Demostremos eso”, dijo Spinetta. Pasaron 17 años. Ahora hay una nueva oportunidad.

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