3 propuestas para encontrarse con la naturaleza en Brasil

La playa de Fazenda en Picinguaba, San Pablo.
La playa de Fazenda en Picinguaba, San Pablo. Fuente: Lugares
La Mata Atlántica alberga 600 tipos de aves de las cuales 78 están en extinción. Este dato y muchos más se pueden conocer en el Parque Estadual de Serra do Mar. Más una tarde en un Bananal para saber todo sobre arquitectura sustentable y un safari para acercarse a fauna exótica y nativa. Recorrido eco-friendly entre San Pablo y Río de Janeiro.
Carolina Cerimedo
(0)
20 de abril de 2017  • 18:38

1. El Parque Estadual Serra do Mar

Es la mayor Unidad de Conservación y el mayor corredor biológico de toda la Mata Atlântica brasileña: 332 mil hectáreas que protegen 25 municipios paulistas y decoran los paisajes con montes y florestas donde se refugian el mono negro, el gato onza, el tapir, el tucán de pico negro, el palmito y la orquídea Laelia purpurata, todas especies amenazadas. Originalmente la Mata Atlântica cubría casi 1,5 millones de km2, ocupando el 16% del territorio brasilero, parte de Paraguay y una porción de la Argentina. También tenía conexiones con otros biomas de nuestro continente, como Amazônia y los Andes Tropicales. Su gran extensión garantiza una variedad de condiciones climáticas y ecológicas que hacen de la Mata Atlântica uno de los conjuntos de mayor biodiversidad planetaria. De allí la importancia de preservar este ecosistema que aloja cerca de 20.000 especies vegetales (un récord mayor al de toda Europa que recopila 12.500), 1.020 especies de aves, 340 de anfibios y 270 de mamíferos. Como si este tesoro fuera poco, la Mata Atlântica resguarda un gran patrimonio cultural con comunidades indígenas y pueblos tradicionales que la habitan, como los Guaraní, caiçaras, quilombolas y caipiras.

Riachos, cascadas y costas completan este escenario que puede disfrutarse con innumerables actividades como bicicleta, nado, camping, montañismo, observación de aves, rafting y educación ambiental. En Picinguaba se puede acceder a cuatro playas protegidas: Brava da Almada, Fazenda, Picinguaba y Cambury, todas con sus vilas tradicionales que permiten vivenciar los lazos estrechos de los locales con la selva y el mar. La trilha fluvial por el río Fazenda es la mejor manera para ver de cerca a sus manglares, aves y cangrejos. Desde el núcleo Santa Virginia parte un recorrido más exigente para quienes quieran experimentar la mata de altura: el ascenso al Pico do Corcovado, que además promete vistas espectaculares del Vale do Paraíba. Un circuito apto para toda la familia es la trilha do Jequitibá, con piscinas naturales del Rio Santo Antônio donde refrescarse. Quienes elijan caminar hasta la Cachoeira del Río Ipiranguinha verán tangarazinho, saíra-da-serra, papa-taoca-do-Sul y corocochós entre tantos otros pájaros.

www.parqueestadualserradomar.sp.gov.br

2. El Sertão de Ubatumirim

Región menos explorada y poco difundida entre los turistas, un secreto que guarda pluralidad natural, étnica y cultural. Una visita al Bananal Eco Lodge es la oportunidad para conocer su magia y aprender sobre bio-arquitectura. Toda su infraestructura fue planeada para integrarse al paisaje con armonía y respeto, con espacios de bambú destinados a vivencias que incentivan la protección de la región, como talleres de permacultura. Luego de una visita guiada por las instalaciones para escuchar todo sobre construcción sustentable, recuperación de aguas y energía solar, la tarde continúa en la bio-piscina (con filtros naturales de plantas). El área de spa con vista a las montañas verdes propone un hidromasaje exterior en un tanque de madera para el ritual japonés de purificación llamado ofuro y sala de yoga y relajación. El restaurante ofrece un menú orgánico con platos saludables de cultivo local con abundancia de frutos, hojas y flores de plantas nativas. Imperdible la ensalada de lirio blanco, pétalos de mariasem-vergonha y hojas de trapoeraba; así como la caponata de cáscara de banana acompañada de bolinho de palmito pupunha y el pescado olhete en crocante de sésamo con risotto de cambuci (un fruto de un árbol de la mata Atlântica). Para beber, jugo de mangostão y de postre, trufa de chocolate hecha con biomasa de banana verde.

Bananal Eco Lodge.
Bananal Eco Lodge. Fuente: Lugares - Crédito: Gentileza Bananal Eco Lodge.

Estrada do Pasto Grande, 2145 , Ubatumirim, Ubatuba - SP, 11680-000, Brasil. www.ecobananal.com.br. www.facebook.com/bananalecolodge

3. El Parque Estadual dos Três Picos

Es el segundo en extensión del estado de Río de Janeiro. En un marco de sierras y estanques, un anta está nadando y el mono de cara dorada salta, se mueve histriónico e hiperactivo. Hay avestruz, y más allá; un arará-piranga típico del Mato Grosso y un tucán toco oriundo de Pantanal descansan. El safari de Portobello Resort te lleva por un área de 300.000 metros cuadrados donde viven 500 animales de fauna brasilera, europeas y africanas. No es un zoológico, se trata de un parque animal creado por el complejo y por el Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renováveis con ejemplares que han sido rescatados, como algunas aves que fueron víctimas del tráfico ilegal.

Explorar esta fazenda que queda campo adentro de la Costa Verde es una aventura que nos interna en el Corredor de Biodiversidad de Tinguá-Bocaina, en el municipio de Mangaratiba. A media hora de Angra dos Reis, Portobello empezó hace 30 años con 30 habitaciones y hoy tiene 150, más 4 condominios de casas privadas (donde Neymar tiene la suya) en un área de preservación ambiental que ocupa 25 millones de metros cuadrados. Con pista de aterrizaje (hecha con asfalto ecológico) y marina propia, se puede llegar por aire, por agua, o por tierra. Y una de las maneras más lindas de recorrerlo es a caballo. En 4x4, una de las paradas de los tours es el palmital, donde después de un baño de río y una sesión de sauna a leña en plena naturaleza, sirven una degustación del palmito grillado. Otro paseo es tomarse un barco y probar si se tiene la suerte de ver delfines.

El safari de Portobello Resort recorre un área de 300.000 metros cuadrados donde viven 500 animales de fauna brasileña.
El safari de Portobello Resort recorre un área de 300.000 metros cuadrados donde viven 500 animales de fauna brasileña. Fuente: Lugares - Crédito: Gentileza Portobello Resort

El dato: tienen club de niños y buffet infantil con recreadores. El desayuno se toma frente a la pileta que mira al mar y es abrumador, con panadería casera y una estación de tapiocas, huevos, crepes y omelletes on demand. El almuerzo y la cena buffet son de inspiración brasilera. Para empezar, un empadão de palmitos y una vuelta por el salad bar de legumbres un (despliegue de diferentes granos y frutos secos con una selección de aderezos). De principales, moqueca, feijão, arroz negro, risotto de camarones y brie. Mesa de pastelería reluciente con torta de brigadeiro y queso con jalea de damasco y almendras. Rodovia Rio – Santos km 434, Mangaratiba, Rio de Janeiro.

www.portobelloresort.com.br

Nota publicada en abril de 2017.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.