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Álex de la Iglesia, el imán que atrae a un público cautivo

Hoy se exhibirá en esta sección El bar, su última película
Alejandro Lingenti
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25 de abril de 2017  

El elenco que incluye al argentino Awada (derecha)
El elenco que incluye al argentino Awada (derecha)

Había una sola oportunidad, así que los fans de Álex de la Iglesia la aprovecharon. Una de las películas elegidas para ser parte de las Noches Especiales del Bafici es El bar, último largometraje del director vasco, que se exhibirá hoy, a las 23.10, en el Village Recoleta 7. Las entradas para esa única función ya están agotadas. Los que se quedaron con las ganas, entonces, deberán rezar para que se produzca su estreno comercial en el país cuanto antes.

Presentada en la última edición del Festival de Berlín, El bar parte de una premisa interesante, sobre todo por la resonancia que puede adquirir en la actualidad de Europa: cómo el miedo puede convertirse en nuestro peor enemigo. Un grupo de personas queda encerrado en un espacio reducido, luego de un brutal asesinato en la puerta del local. Nadie quiere asomar la cabeza a la calle ni siquiera para averiguar qué pasó. El tiempo corre, la ansiedad y la paranoia aumentan y empiezan los problemas entre ellos.

Luego de una formidable escena inicial -casi un sello de fábrica del director de Acción mutante, El día de la Bestia, Crimen ferpecto y Las brujas de Zugarramurdi-, la historia cruza con eficacia el thriller con el humor negro durante un buen tramo, pero en el último tercio se va disipando y empieza a repetir recursos, con la escatología como principal bandera.

Cuenta el realizador español que la idea de la película apareció imprevistamente una mañana, cuando desayunaba con su guionista de cabecera, Jorge Guerrica Echevarría, en un clásico bar de Malasaña, El Palentino, y un indigente irrumpió a los gritos, amenazante. En el film, el papel inspirado en ese intimidante personaje lo asumió Jaime Ordóñez, notablemente caracterizado para provocar temor. Lo acompañó un elenco conformado por varios actores españoles con prestigio en su país -Blanca Suárez, Mario Casas, Carmen Machi, Secun de la Rosa, Terele Pávez- y un argentino, Alejandro Awada, obligado a la incomodidad de cambiar el acento.

Estrenada en su país en marzo pasado, la película tuvo un muy buen arranque: en su primera semana recaudó 900.000 euros y quedó segunda en la taquilla española, detrás del tanque de Disney La Bella y la Bestia. Las críticas, en cambio, fueron dispares. El catálogo de personajes desesperados que buscan la salvación a cualquier costo en una atmósfera violenta, mugrienta y grotescamente castiza no convenció a todos.

En pleno despliegue de su misantropía, Álex de la Iglesia los provoca con una acusación: "El ser humano es así de mezquino. No tenemos una visión global de las cosas. Por hacernos una selfie con un delfín acabamos matándolo".

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