El esquema de la suspensión Multilink

Uno de los últimos desarrollos tecnológicos en los autos.
Gabriel Tomich
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2 de octubre de 1999  

La suspensión trasera Multilink (básicamente, multibrazo), es uno de los últimos desarrollos en materia de diseño de chasis y elementos asociados al comportamiento dinámico de los vehículos.

La búsqueda de los proyectistas para utilizar este tipo de suspensión se basa en la gran rigidez que provee en sentido lateral, en procura de evitar el conocido fenómeno de la sobrevirancia (el vehículo se va de cola, como se dice popularmente, cuando se dobla a buena velocidad). Además, también contribuye en una mejor estabilidad direccional, esto es, en sentido longitudinal o de marcha.

Frente a otras opciones de suspensión, como el eje rígido o el sistema de brazos arrastrados, el Multilink brinda una mayor maniobrabilidad y seguridad.

Otra razón importante para la adopción de este tipo de suspensión es reducir los ruidos y vibraciones provenientes de la interacción entre los neumáticos y el suelo. Estos efectos parásitos se ven incrementados por la adopción, casi universal, de las cubiertas radiales, más rígidas que las tradicionales. La Multilink absorbe un gran porcentaje de estas vibraciones y ruidos, entregando un confort de marcha superior al de otros esquemas de suspensión.

Ruedas direccionales

Pero, ¿en qué consiste una suspensión Multilink?

Por lo general, se trata de un esquema en el que las ruedas se unen a una estructura o subchasis central (de acero estampado) mediante una serie de brazos (usualmente 5). Esto configura dos unidades de suspensión totalmente independientes una de la otra, lo que entrega una gran flexibilidad. Y esta cualidad, como se dijo, favorece el confort, la seguridad y la manejabilidad del vehículo.

En este último sentido cabe destacar un complemento importante a la solución Multilink, presente en varios modelos, entre ellos el Saab 9-5: las ruedas traseras direccionales.

Este dispositivo provee un pequeño grado de giro a las ruedas posteriores al tomar una curva a gran velocidad, para compensar el clásico deslizamiento por la pérdida de agarre de los neumáticos. Estos deslizamientos, típicos de los ejes traseros no direccionales, pueden ser advertidos por conductores expertos, pero suelen tomar de improviso a muchos otros.

Los esquemas independientes Multilink están complementados, por supuesto, por la ya clásica barra estabilizadora transversal, anclada mediante bieletas de torsión a cada unidad de suspensión, y los conjuntos, en ambas ruedas, de amortiguador y espiral helicoidal, estos últimos con la misión básica de soportar el peso de la carrocería, los pasajeros y la carga en el baúl.

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