Una medida que será efectiva si se logra generar crecimiento

Podría tener impacto en la construcción y los servicios, según analistas
Silvia Stang
(0)
2 de mayo de 2017  

El presidente Mauricio Macri, ayer, en el acto por el Día del Trabajador
El presidente Mauricio Macri, ayer, en el acto por el Día del Trabajador Crédito: Prensa Presidencia

El programa para empalmar planes sociales con empleos en empresas privadas implicará que el Estado se haga cargo de una parte del salario de los trabajadores por un plazo de hasta 12 meses y por un monto de hasta $ 4000 mensuales. La posibilidad abarcará a quienes están en el plan de cooperativas Argentina Trabaja, del Ministerio de Desarrollo Social, y también en planes que administra la cartera laboral. La duración del subsidio estatal será más extensa cuanto más pequeño sea el empleador y el dinero será depositado directamente en una cuenta del trabajador, que cobrará así parte de su salario del Estado y parte de la empresa.

"Puede ser bueno en la medida en que se recupere el empleo, sobre todo para sectores como los servicios y la construcción", afirmó el economista Dante Sica, director de la consultora Abeceb, quien agregó que en la industria la implementación podría ser más difícil dadas las habilidades que se requieren para las tareas.

Los seis actos sindicales que muestran la fragmentación gremial

12:54
Video

El analista agregó que sumar capacitación sería una manera de mejorar la instrumentación de la medida y, según dijo, no sólo debería ser una preparación referida al conocimiento de los oficios sino también a las capacidades blandas, ya que en muchos casos se tratará de personas que no habían logrado acceder a antes un empleo formal.

Desde la cartera laboral señalaron, con respecto a la capacitación, que hoy hay 45.000 personas haciendo diferentes cursos y que se llegará a los 150.000 cupos en los próximos meses.

"Más que un empalme, se necesita que sea un puente al empleo, y esto hay que tenerlo preparado para cuando el empleo empiece a crecer", consideró Sica, sobre el momento de lanzar la medida.

"Es algo interesante y razonable -evaluó por su parte el sociólogo Daniel Schteingart-. Pero si se lo piensa de un modo más abarcativo hay que tener en cuenta que si no se incentiva la demanda, si no hay un plan productivista, no habrá más contratación de mano de obra" por más que se reduzca el costo para los empleadores. Agregó que una cuestión a observar una vez que se conozca la letra chica de esta medida es algo que podría preocupar al trabajador: esa cuestión es qué pasaría con sus ingresos en caso de perder el puesto de empleo en la empresa.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?