Lucía Celasco: chica it for export

Siempre atenta a las tendencias, Lucía aprovechó su estadía en Indio para enterarse de lo que se viene en el mundo fashion.
Siempre atenta a las tendencias, Lucía aprovechó su estadía en Indio para enterarse de lo que se viene en el mundo fashion.
La nieta de Susana dejó su huella en el festival de rock más cool que se celebra en California y que año a año se convierte en una cita imperdible de trendsetters
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5 de mayo de 2017  • 15:17

Como si fuera la protagonista de una road movie, Lucía Celasco (23) aterrizó en Los Ángeles el viernes 21, pasó a buscar a su amiga Camila Costantini –que vive allí– y juntas recorrieron en auto los 208 kilómetros hasta Indio, un pueblo en medio del desierto californiano donde se celebra el festival de Coachella. Además de ser sinónimo de buena música, el evento se convirtió en una pasarela a cielo abierto por la que desfilan celebrities e influencers de todo el mundo, como Rihanna, Kate Hudson, Orlando Bloom, Leo DiCaprio, Lady Gaga, Alessandra Ambrosio, Alexa Chung, Chiara Ferragni, Kendall Jenner, Hayley Baldwin y Sofia Richie, entre tantos otros y, como buena fashion hunter, Lucía aprovechó su paso por el “Woodstock moderno” para hacer un máster en tendencias. ¿Lo que vio? Prendas tejidas al crochet, shorts de jean, maxigafas, bodies (el nuevo crop top), sombreros, que recrearon toda clase de looks hippie-chic, el estilo que mantiene su reinado en Coachella desde siempre. Entusiasmada con la posibilidad de ser testigo de semejante suceso con todos los sentidos, Luli –como le dicen en la intimidad– estuvo en una carpa vip los tres días, decidida a no perderse detalle. “Siempre tuve curiosidad por venir al festival, porque es muy trendy, y porque a mí me encanta viajar y también me interesan la música y la moda –explicó–. También estuve en Los Ángeles, un lugar que me fascina, así que en ese sentido estos días fueron inspiradores. El festival tiene su propio espíritu y una magia única”.

Bella, desenfadada y con curvas que parece haber heredado de la diva de la televisión, la nieta de Susana Giménez no pasó inadvertida en Coachella, una idea que surgió en los 90 cuando Pearl Jam organizó un recital en contra del monopolio de la venta de entradas que en aquel momento tenía Ticketmaster, y que, con los años, se convirtió en cumbre obligada de las bandas alternativas. “Lo que se ve acá en cuanto a tendencias tiene mucho que ver con mi estilo, que es casual, rebelde”, agrega Lucía, que además de chica it –tiene más de 180 mil seguidores en Instagram– es la imagen de Lovely Denim, marca para la que también diseñó una colección cápsula–, tiene su blog, en el que posa con sus equipos favoritos y da sus tips vinculados al fashion y el lifestyle, y acaba de publicar “#Diariodeestilo”, su primer libro (editorial Planeta). “Me encantan los ítems rockeros, como las camperas de cuero y los borcegos, aunque todo depende del humor y la ocasión. Y este evento era perfecto para un outfit entre hippie y rockero”, explicó.

Antes de subirse al auto para volver a Los Ángeles, dijo: “¿Lo que más me gustó?. Las instalaciones, los efectos luminosos y los sets de Lorde Future y del rapero Kendrick Lamar, que hizo bailar a todo Coachella”.

  • Texto: Gabriela Grosso
  • Fotos: Agencias

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