Máxima de Holanda lideró su comitiva familiar argentina por Austria

En su tercer día en Austria, los Orange-Nassau y los Zorreguieta fueron turistas por Salzburgo. La Reina aprovechó para ponerse al día con su hermana menor, Inés
En su tercer día en Austria, los Orange-Nassau y los Zorreguieta fueron turistas por Salzburgo. La Reina aprovechó para ponerse al día con su hermana menor, Inés
El avión de la Corona aterrizó en Salzburgo, “cargado” de parientes y amigos, entre los que estaban los Zorreguieta y la princesa Beatriz, para disfrutar de unos días libres de agenda
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24 de mayo de 2017  • 14:26

Fue una escapada en plan privado, con agenda liberada. Tras las celebraciones por los 50 años del Rey, entre los que hubo un ágape en palacio con ciento cincuenta holandeses, Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda (45) lideraron un segundo festejo, más relajado y familiar.

Recuperados tras los cuatro días de fiestas, los soberanos de los Países Bajos se embarcaron en el Fokker 70 de la Corona con rumbo a Austria, donde Juan Zorreguieta (34), uno de los hermanos menores de la Reina, fijó domicilio en 2012. Los acompañaban la princesa Beatriz (79), sus tres princesas, Amalia (13), Alexandra (11) y Arianne (10), y la familia Zorreguieta en pleno, que voló a Holanda para acompañar al Rey en un momento tan importante: su medio siglo.

WUNDERBAR, AUSTRIA!

Aunque los detalles de la estadía austríaca de los Orange y los Zorreguieta no fueron revelados, se sabe que aterrizaron en Salzburgo el domingo 30 por la tarde. Guiados por Juan y su mujer, la joven promesa de la política austríaca Andrea Wolf, visitaron la ciudad de Salzburgo y la encantadora zona de los lagos, al sur de la región de Alta Austria.

Fanáticos de la geografía de nuestra Patagonia y de la pesca con mosca, los padres de la Reina, Jorge (89) y María del Carmen Cerruti (71), y sus hermanos, Martín (44) e Inés (31), quedaron fascinados con los pintorescos pueblos tiroleses que conocieron durante el viaje, alrededor de los lagos Attergau y Attersee, pero se “enamoraron” de uno: Hallstatt, una localidad de ensueño a la vera del lago Hallstätter See, donde se cree que comenzó la Edad de Hierro en el 800 a. C.

Si bien la expedición duró unos cuatro días, Máxima y los suyos tuvieron la oportunidad de disfrutar en familia, sin horarios ni compromisos. “Se trató de un trip de muy buenos momentos juntos. De esos que son recuerdos imborrables”, confió alguien de su entorno íntimo.

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