House of Cards: lo que tenés que recordar antes del debut de la temporada 5

Lo que hay que recordar de la temporada 4: el rival de Underwood, un joven político llamado Will Conway
Lo que hay que recordar de la temporada 4: el rival de Underwood, un joven político llamado Will Conway
Se estrenan hoy los nuevos episodios de la serie protagonizada por Kevin Spacey y Robin Wright; un repaso por lo más importante de los capítulos de 2016
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30 de mayo de 2017  • 00:48

Series en serie de la semana del 29 de Mayo

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Frank y Claire Underwood comenzaron separados la cuarta temporada de House of Cards . Pero terminaron juntos y más poderosos que nunca, dispuestos a encarar las elecciones con una fórmula que instalarán como imbatible: Underwood-Underwood. Repasamos a continuación algunos puntos sobresalientes de esa carrera que hay que tener en cuenta para lo que se verá en la nueva temporada, que debuta hoy.

Los Underwood, enemigos íntimos

En la cuarta temporada, la rivalidad entre Frank ( Kevin Spacey ) y Claire Underwood ( Robin Wright ) se puso de manifiesto como nunca. Si bien en la primera mitad de la serie ambos formaban un dream team en la lucha por un poder que recaería solamente en él, la tercera temporada ya demuestra sin tapujos las aspiraciones de Claire, y la cuarta no hace más que dejarlas a la vista. Contra todos los planes de su marido, Claire había decidido no apoyar su campaña presidencial, abandonarlo e iniciar su propia carrera. En primer lugar, pretendió postularse para el Congreso, algo que fácilmente Frank boicoteó. Más adelante, entendió que su lugar era el de vicepresidente. Tras varios cruces en los que ambos enemigos se midieron y decidieron hacer una tregua, y, sobre todo, tras embaucar a la primera candidata a vice, Catherine Durand (Jayne Atkinson), hasta entonces Secretaria de Estado, se propone la fórmula Underwood-Underwood. Esta estrategia, impensada hasta entonces por atentar contra las instituciones democráticas -no porque Frank y Claire sean muy cuidadosos de esos valores sino por el desprestigio que significa ser acusado de ejercer el nepotismo- comenzó a ponerse en marcha en los últimos episodios que vimos el año pasado.

El crimen de Meechum

Uno de los momentos más dramáticos de la temporada fue el crimen de Edward Meechum (Nathan Darrow), el guardaespaldas de los Underwood y conocedor de todos los secretos de la pareja presidencial. Meechum murió a manos de Lucas Goodwin (Sebastian Arcelus), el periodista que tras la muerte de su novia, Zoe Barnes (Kate Mara), en la primera temporada, intenta sin éxito continuar con la investigación en contra de Frank y termina preso. Goodwin logra escapar y en un acto de campaña se acerca lo suficiente a Underwood para dispararle. El presidente queda herido de gravedad y su guardaespaldas mata a Goodwin antes de caer abatido tras el tiroteo. Frank pasará mucho tiempo internado hasta que recibe un trasplante de hígado que le salva la vida. Un personaje se incorporó a la trama a partir de este episodio médico: Laura Moretti, esposa de un hombre que estaba a la cabeza en la lista de espera para un trasplante idéntico al que necesitaba Underwood, y que murió en esa espera porque Doug Stamper (Michael Kelly) se ocupó de alterar el orden de urgencia para favorecer a su jefe. Stamper, siempre extremando las posibilidades del morbo, se enamoró de esa mujer, con la que comenzó una relación.

Claire mata a su madre

Claire pasó varios capítulos de la cuarta temporada en la casa de su madre, enferma terminal. Durante esos días, la mujer de Frank madura la idea de encontrar su propio peso en la política estadounidense. Aunque el presidente de los Estados Unidos viaja hasta ese hogar familiar para buscarla, ella se resiste a acompañarlo. Mientras tanto, la salud de su madre empeora y a Claire no le tiembla la mano para provocarle la muerte a través de un sedante. Tras matar a su madre, toma la mano del biógrafo que Frank contrató para humanizarse ante la opinión pública, Thomas Yates (Paul Sparks), y comienza un romance apasionado que luego será avalado por su marido. Tanto, que Yates se muda a la Casa Blanca para pasar las noches con la primera dama.

El lado oscuro de Conway

Si a Frank le costó un arsenal de artimañas antiéticas y absolutamente deleznables sacar de su camino a su opositora en la interna demócrata, Heather Dunbar (Elizabeth Marvel), un nuevo enemigo se puso enfrente: Will Conway. El candidato republicano se presenta al mundo como un hombre perfecto: padre de dos niños preciosos, marido ejemplar, joven, buen mozo, estrella de las redes sociales, no tarda en estructurar un diálogo fluido con su electorado a través de videos que transmite en live streaming y forja una imagen de transparencia y espontaneidad inéditas en la anquilosada élite política estadounidense. Todo parece sumar puntos para este candidato. Pero pronto la violencia y la ambición trepan a su cabeza. Su mujer, fiel sostén de los valores familiares que pretende mostrar Conway, entendió hacia el final que es capaz de desatar una guerra para triunfar en las elecciones. Una vez que es testigo de su costado más oscuro, esa mujer se convertirá en una gran amenaza.

El terror como estrategia

Ante el avance de ICO, el grupo terrorista islámico que instala el miedo en los Estados Unidos en esta ficción, Underwood queda en una encrucijada: ICO tomó rehenes y negociar con ellos sería el fin de sus posibilidades electorales. Claire propone la solución: "Hay que hacer el terror". Llevar al país a la guerra significaría asegurarse la renovación de su mandato, porque ante el miedo no hay cambio posible. En el último capítulo de la temporada, se revela que uno de los rehenes muere a manos de los terroristas. Frank y Claire permanecen imperturbables. El dice: "No nos rendimos al terror. Hacemos el terror".

El primer trailer de la temporada 5 que se estrena hoy tuvo como eslogan: "Hacemos el terror". Sin dudas, los nuevos episodios harán correr sangre.

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