COSTA BRAVA: 5 lugares que hay que visitar entre Barcelona y el límite con Francia.

Clásica postal de la Costa Brava y sus calas.
Clásica postal de la Costa Brava y sus calas. Fuente: Lugares - Crédito: Constanza Coll
¿Dónde nació la cocina molecular? ¿Qué veía por la ventana de su casa Salvador Dalí? ¿Cuáles son las mejores calas para entrar al mar en Begur? Acá, una hoja de ruta de un viaje en campervan con algunas claves para tu próximo road trip por España.
Constanza Coll
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5 de junio de 2017  • 19:00

De Barcelona hasta el límite con Francia hay unos 200 kilómetros en línea, más o menos, recta. Más o menos, porque la idea en este viaje es evitar las autopistas de varios carriles y manejar junto al mar cada vez que se pudiera. Alquilamos una campervan por siete días y este itinerario resultó, no sólo interesante por los pueblos que atravesaba, sino factible para hacer en pocos días (y con un bebé de 10 meses a bordo). Con el GPS estampado en el parabrisas, salimos de Barcelona por la carretera N-II y recorrimos los primeros 40 kilómetros hasta nuestra primera escala.

Ulises, el bebé de 10 meses, hijo e la autora de la nota, a bordo de la campervan.
Ulises, el bebé de 10 meses, hijo e la autora de la nota, a bordo de la campervan. Fuente: Lugares - Crédito: Constanza Coll

1. Arenys de Mar: Cataluña en un menú de pasos

Arenys se pronuncia “arench” en catalán. Si bien Barcelona es la capital de Cataluña (o Catalunya), se escucha y se lee mucho más catalán en el interior de la región. De hecho, nos cruzamos con vecinos de Arenys que no pudieron darnos indicaciones en español sobre cómo llegar al Mercado o a la Iglesia Santa María, construida en el siglo XVI. Decir que le ponían voluntad, y entre señas y gestos pudimos recorrer lo más importante del casco histórico. Por la noche cenamos en MOT, del Hotel Vila Arenys, un emprendimiento familiar que, en menos de un año, se ganó la reputación de ser uno de los mejores restaurantes de la región. Nos animamos al “Menú Sorpresa”, pasos de inspiración catalana, diseñados por el chef Toni Sánchez en función de los productos de estación y la mejor pesca de cada día. Las creaciones de Toni incluyeron un carpaccio de pulpo, raviolones de bacalao con reducción de camarones, corvina con almejas, filete de buey sobre salsa café parís y ganache de chocolate con mousse de mango.

2. Llafranc: Paseo de ronda junto al mar

Calella-de-Palafrugell.
Calella-de-Palafrugell. Fuente: Lugares - Crédito: Constanza Coll

Salimos temprano por la mañana para recorrer los 90 kilómetros que nos separaban de Llafranc, la segunda escala en este viaje. A mitad de camino, paramos para hacer un rato de playa en Tossa de Mar, en la comarca de la Selva, con menos de seis mil habitantes y una historia que se remonta al paleolítico: hay vestigios prehistóricos, ruinas romanas y un fuerte amurallado original del siglo XIII. Seguimos viaje por la carretera de la costa hasta Llafranc, donde nos hospedamos el Hotel Llevant, que lleva cinco generaciones a cargo de la familia Farrarons. De todos esos años, el lugar atesora regalos que traían los huéspedes de viajes a otras latitudes y piezas de artistas que expusieron en las salas comunes del hotel. A la tarde salimos a caminar por el Paseo de Ronda que nos llevó, hacia un lado, hasta el Faro de Sant Sebastia, y hacia el otro lado, hasta el pueblo vecino Calella de Palafrugell.

3. Begur: calas en cada vuelta de montaña

Una de las tantas bellas calas de la Costa Brava.
Una de las tantas bellas calas de la Costa Brava. Fuente: Lugares - Crédito: Constanza Coll

Según el GPS estábamos a 15 kilómetros del centrito de Begur, pero había tantas rotondas y carteles indicando calas para todos lados, que nos perdimos como en un laberinto y dimos varias vueltas hasta dar con el lugar que buscábamos: Sa Riera es una de las postales más típicas de la Costa Brava, una bahía escondida en una vuelta de montaña, de arena gruesa y agua cristalina, templada en verano. Desplegamos la mesa de picnic que traíamos en el baúl de la campervan y almorzamos unos quesos y una tortilla en esa playa y por la tarde, conocimos otras calas, una más linda que la otra: Sa Tuna, Aiguafreda, Playa Fonda, Fornells, Aiguablava. Quedó pendiente para otro viaje un trekking entre calas que sólo tienen acceso a pie.

4. Roses: cuna de la cocina molecular

Llegamos a Roses por la tarde, estacionamos la campervan junto a la rambla y recorrimos toda la bahía de Roses mientras el sol se ponía en el horizonte mediterráneo. Además de un atardecer rojo, dramático, Roses es conocido por su ciudadela fortificada, con forma de pentágono, construida en el siglo XI alrededor del monasterio románico Santa Maria de Roses; y por ser la cuna de la cocina molecular: entre 1962 y 2011 acá funcionó El Bulli, restaurante de Ferrán Adriá distinguido con tres estrellas Michelin y #1 en la lista “The S.Pellegrino World's 50 Best Restaurants” de los años 2002, 2006, 2007, 2008 y 2009. Actualmente, El Bulli es una fundación dedicada a la investigación en creación e innovación de la ciencia gastronómica.

5. Cadaqués: la musa de Salvador Dalí

Hicimos un desvío tierra adentro para visitar Figueras y el Museo Dalí, un teatro del Siglo XVI que había sido destruido durante la Guerra Civil Española y que el artista español restauró para montar sus obras más importantes y colecciones de objetos curiosos. El lugar es imponente, escénico, irónico, bello, ridículo. Junto al teatro hay otro espacio donde se exponen las joyas que diseñó en oro y piedras preciosas: “¡Ilusorio! Me complace cuando mi joya de los pendientes telefónicos produce una sonrisa. La sonrisa es algo agradable. Pero los pendientes, al igual que todas mis joyas, son objetos serios”, dijo el artista sobre su colección. De Figueras volvimos hacia el mar por la ruta C-260 hasta Cadaqués, donde visitamos la otra casa de Dalí, la que compartía con su amada Gala, trepada a un acantilado y con vista a la bahía de Portlligat. De Cadaqués hasta el límite con Francia fueron, apenas, 50 kilómetros más.

+ EXTRA

Carcassonne, Francia.
Carcassonne, Francia. Fuente: Lugares - Crédito: Constanza Coll

Vale la pena seguir un poco más en dirección Norte-Noroeste para conocer Carcassonne, el corazón de la región de Occitania, en el sur de Francia. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, esta ciudadela tiene un castillo, una basílica, y está rodeada por una muralla doble de tres kilómetros de largo que se puede recorrer a pie.

Si pensás viajar…

Cómo moverse

Cargoling ofrece campervans para 2, 4 o 6 personas. Tienen anafes y heladera, camas amplias, techo elevable con mosquitero y mesa interior. Desde 55 euros por día.

Dónde dormir

“Costa Brava Hotels” y “Petits Grans Hotels de Catalunya” son sellos que garantizan residencias pequeñas, exclusivas y con mucho encanto. Recomendamos especialmente el Hotel Llevant de Llafranc , Vila Arenys Hotel, el Hotel 1935 de Roses y el hotel Sa Punta de Begur.

Más información: www.tourspain.es / www.spain.info

Nota publicada en junio de 2017.

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