Experiencia Endeavor: emprendedores contaron sus casos de éxito

Tito Loizeau
Tito Loizeau Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV
Tito Loizeau, fundador de Caramba!; Tato Giavannoni, fundador de Florería Atlántico; y Silvia Flores, directora ejecutiva de La Juanita, contaron la experiencia de sus empresas
Olivia Goldschmidt
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13 de junio de 2017  • 16:37

En la Usina del Arte circulan más de mil personas con identificaciones colgadas del cuello. Experiencia Endeavor, uno de los eventos más esperados por la escena local de start ups y pymes, reúne a los emprendedores más destacados del país y a expositores internacionales. Desde Marcos Galperín, fundador y CEO de Mercado Libre, hasta el ingeniero civil André Sougarret, que encabezó el rescate de los 33 mineros atrapados en Chile en 2010.

En sus exposiciones, los emprendedores destacaron que el éxito no llega de manera fácil y destacaron los obstáculos que tuvieron que superar. A continuación sus consejos y casos de éxitos.

Guibert Englebienne, director de Endeavor y cofundador y CTO de Globant

"El emprendedurismo me engañó: el éxito no llega rápido y no es fácil. Lo que hace la diferencia es el trabajo en equipo", comenzó diciendo Guibert Englebienne, director de Endeavor y confundador y CTO de Globant, una empresa multinacional de software.

Según sostuvo, en cada paso que daban en la empresa alguien les daba una mano y trabajaban día a día en superarse. "Nos dimos cuenta que el objetivo de nuestro emprendimiento teníamos infinitas oportunidades para generar impacto", señaló.

"Endeavor nos hace darnos cuenta que no estamos solos. Que ese éxito no es un objetivo sino una forma de vida", resumió.

Tito Loizeau, fundador de Caramba!, agencia de marketing promocional

"A los siete años empecé a hacer unas revistas, que le vendía a mi familia y le cobraba por poner avisos. Se llamaban Rapuchin y aprendí mi primera lección: si yo quería hacer negocios tenía que hacer algo que sirva. No podía inventar una necesidad", dijo.

Loizeau iba al colegio Lasalle y las autoridades eran curas lasallanos. "Editaban la revista mensual "La Colmena" y cuando yo tenía 15 años decidieron dejar de hacerla. Con un grupo de alumnos fuimos a los hermanos y les dijimos: 'Nosotros vamos a llevar la publicación adelante'. Los convencimos y tuvimos que conseguir contenido y financiamiento", recordó.

Esa fue la segunda lección. "Los emprendedores nos pasamos la vida convenciendo gente, somos ilusionistas y estamos todo el tiempo creando ilusiones", expresó.

Loizeau es un emprendedor serial. Según él mismo señaló en más oportunidad en el 80% de los emprendimientos le fue mal, aunque el golpe más grande fue Promored.com, el sitio de promociones que creó y por el que cerró su estudio contable. Puso allí todo su esfuerzo y tuvo una primera ronda de financiamiento.

"Era un proyecto prometedor hasta que todo cambió de un momento a otro. "Cuando estaba en su segunda ronda de inversión nos agarró la caída del Nasdaq, así que fue un desastre", dijo. Luego, la empresa se reconvirtió en una agencia y, hoy en día, Loizeau es emprendedor Endeavor.

Tato Giovannoni, bartender, fundador del bar Florería Atlántico y creador del gin nacional Principe de los Apóstoles, hecho a base de yerba mate.

Tato Giovannoni, fundador Floreria Atlantico
Tato Giovannoni, fundador Floreria Atlantico Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV

Tato Giovannoni fue mozo, jardinero y albañil. Estudió cine en Los Ángeles y se recibió de director de arte publicitario, pero eligió ser bartender y todo lo que aprendió, de los lugares y de la gente que conoció, lo aplica en sus tragos. Hace dos años se fue a Río de Janeiro y cumplió el sueño de poner un bar en la playa.

"Crecí en Pinamar. Mi padre era gastronómico y no estaba muy presente en la casa. Mi madre era educadora y cuando nos mudamos a Pinarmar creó un colegio. A los cuatro años me encontré con la responsabilidad de ir una escuela de mi familia", contó.

En su relato expresó que pasaba mucho más tiempo con las mujeres de la familia y eso también lo ayudó mucho. "Me encontraba muy seguido tejiendo punto arroz", dijo y recordó que también, muchas veces, se encontraba solo frente al mar.

"Me iba muchas veces a la playa me quedaba pensando, mirando el mal y con esa cosa que tiene los jóvenes de querer entender que pasa. Termine conociéndome mucho a mí mismo y empecé a entender un poco qué quería para mi futuro", apuntó.

Giovannoni se recibió de director de arte publicitario, pero lo que más le gustaba era ser barman. Tampoco lo convencía, del todo, la gastronomía.

"Me di cuenta que no quería trabajar con mi padre. Mi camino era otro, ir por mis sueños, no los de mi padre y comencé un camino en el Gran Bar Danzón, que le dio un hueco al bar tender fuera de los hoteles cinco estrellas", siguió contando.

En ese entonces se la plantó la inquietud de tener su propio bar. "Trabajé tres años en Sucre, era reconocido y decidí irme. Sentía que en la Argentina hacía muchos años que nadie hacía una bebida o un destilado como lo hacían nuestros antepasados. Fui entendiendo que los sueños son importantísimos y se pueden cumplir", indicó.

"Es muy importante tener la capacidad de comprender que hay mucha gente que se puede acoplar a los sueños y hay muchos otros que les da fiaca o le cuesta soñar. Uno aprende a diferenciar con quien acompañar y encaminarse a la búsqueda de los sueños.

Es un sueño más poder estar comunicando mi carrera y mi camino a ustedes. Es importante entender la gestión, como avanzar hacia ellos, con quien unirse, saber que mucha gente que va a criticar y poner trabas y de alguna manera hay que atravesar ese camino solo. Cuando hablaba de la soledad y de la infancia uno tiene que entender que el que va a administrar esos sueños es uno mismo", agregó.

"Ninguna de las cosas que logre las logre de un día para el otro, es clave la paciencia", finalizó.

Silvia Flores, Directora Ejecutiva de Cooperativa La Juanita

Silvia Flores, creadora de La Juanita
Silvia Flores, creadora de La Juanita Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV

A los 14 años era líder social de los desocupados, junto a su padre rechazaron todas las propuestas de asistencialismo porque creían que la mejor manera de salir adelante era a través del trabajo. Crearon una cooperativa de la que es directora, desde donde lograron crear una escuela, un taller de costura y hasta la sede de un banco.

En La Juanita había un cajero cada 50.000 habitantes. "Si hacíamos el pan dulce con Maru Botana, trabajábamos con Martín Churba y lográbamos exportar, queríamos tener nuestros propios cajeros", narró.

La cooperativa lleva el mismo nombre del barrio donde está radicada. Y su logro más reciente queda a la vuelta de la escuela sobre la pavimentada calle Da Vinci. Es una sucursal del Santander Río. Conseguir que un banco se animara a poner un pie en La Juanita y que los vecinos ya no tuvieran que recorrer 5 km para llegar a un cajero automático resultó una conquista inédita para el barrio.

"Le fuimos a decir a los banqueros, pocos sensibles, que queríamos tener cajeros dentro del barrio. A los 15 días nos llamó un banco, de todos los que estaban había una experiencia en la favela en Brasil donde tenían un cajero que cuidaban con su vida", contó.

Pedimos cajeros automáticos y un sistema de bancarización. La mayoría trabajaba en "negro y fueron estafados por distintas financieras. Generamos una tarjeta con este banco. Una vez que tuvimos la tarjeta de crédito empezamos a querer más", sostuvo.

Según explicó, se dieron cuenta, sin embargo, que había una alta mora. "Fuimos a hablar con nuestros vecinos y nos ofrecieron un calle center para la cooperativa", señaló.

"No sabíamos nada pero decíamos que eramos de la cooperativa La juanita y que llamábamos en nombre del Santander Río. Entonces les explicábamos la importancia de no caer en mora, no estar en el veras y estar bien financieramente. La experiencia fue muy buena", agregó.

"Sin oportunidades de capacitación muchos no van a la escuela ni a la universidad muchos de ustedes tuvieron muchas más oportunidades que nosotros así que no vengo a pedirles nada. Vengo a exigirles que no bajen los brazos porque en la Juanita no los bajamos", finalizó.

Las mejores fotos de Experiencia Endeavor

Experiencia Endeavor en la Usina del Arte
Experiencia Endeavor en la Usina del Arte Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV

Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre junto a José Del Rio
Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre junto a José Del Rio Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV

Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre junto a José Del Rio
Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre junto a José Del Rio Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Cichero/AFV

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