Paul McCartney cumple 75 años

¡Feliz cumple Paul! Fuente: Archivo

Hace 75 años nacía Paul McCartney, de quien (casi) todo se ha dicho ya. Aquí, tres maneras de homenajear al cumpleañero: revisionistas, delirantes o clásicas

18 de junio de 2017  • 00:00
Festejo clásico. Nació en plena Segunda Guerra Mundial, su mamá Mary había sido enfermera en el hospital clínico de Walton y, por eso, le dieron una habitación particular. "El niño era precioso, con unos ojos grandes y redondos que con el tiempo se fueron oscureciendo hasta adquirir el tono de los ojos de su padre", cuenta Philip Norman en la clásica bio ¡Gritad! Cuando Paul tenía 14, Mary murió. Sostiene Norman que, al enterarse, Paul sólo atinó a decir: "¿Qué vamos a hacer sin su dinero?".

Luego, le pasaron demasiadas cosas: conoció a John Lennon, fue guitarrista, desbancó a Stu Sutcliffe y se quedó con el bajo, integró la dupla más mentada (llamada Lennon-McCartney), novió con Jane Asher, se casó con Linda Eastman, se separó de Los Beatles, formó Wings. El universo pedía que los Beatles se volvieran a juntar pero no se pudo. Murió Lennon. Y también murió Linda. Murió George Harrison. Con Ringo, se ven de tanto en tanto.

Vino a la Argentina en 1993, en 2010, en 2016. Siempre brilló.

Su carrera rotunda se sostuvo en la aporía de haber sido experimental para convertirse, simultáneamente, en canónica (en la época más vertiginosa de los sesenta). Esto sucedió con The Beatles, claro, pero los años posteriores, con sus vaivenes, no fueron nada despreciables en términos musicales.

Hoy: se acaba de reeditar Sgt. Pepper's y Paul se suma al elenco de la quinta saga de Piratas del Caribe. Además, él sigue girando por Estados Unidos con su tour One on One.

Festejo delirante . Sueño: las narices de los gatos son perfectas. Tan cerradas las formas en su perfección que uno sólo puede ser pasivo de observación. Mirar y desvariar. Macca irrumpe en la ensoñación: su nacimiento aquel 18 de junio de 1942, cuando James Paul no es aún Sir. Llora como todo recién nacido, su nariz es así de perfecta, como esos ojos grandes que impactaron a mamá Mary. Esto se ve en sus fotos más conocidas, de niño, de adolescente. Incluso, hoy. Pero no es posible hablar en términos de perfección sobre su música, porque ésta admite demasiadas categorías: sublime, resistente, confortable, bella, conmovedora, tranquilizadora, movilizante, racional, emocional, fallida, eterna. La relación con Paul se siente como una hermandad sentimental. Somos familia.

Las narices son el puntapié para alucinar y, finalmente, dar cuenta de lo inabarcable de su proyección artística, la imposibilidad de contar su historia. Ya todo pasó. Pero, a la vez, sigue pasando.

Festejo temático: Playlist (Random) . "I Saw Her Standing There" (primer tema del primer largo beatlero, "construida sobre cambios de blues y desplegando las abrasivas armonías vocales propias del grupo en cuartas y quintas abiertas", puntualiza Ian MacDonald en el indispensable libro Revolución en la mente ); "The Long and Winding Road" (el camino sinuoso que nos lleva a casa o abre las puertas de la percepción); "Let Me Roll It" y "May Be I’m Amazed" (amor elevado a la enésima potencia); "My Brave Face" (rostro del corazón valiente); "Penny Lane" (la vuelta a la infancia como patria); "Live and Let Die" (lema a seguir: vivir y dejar morir). Y también las favoritas de él mismo: "Eleanor Rigby" (o la profanación nominal de una tumba); "Hey Jude" (para Julian Lennon, con cariño), y "Blackbird" (el mirlo de alas rotas al que instamos a volar). Y un tema, acaso, menor: "I´ve Just Seen a Face". La acelerada canción que la iba del amor a primera vista y que, como indica MacDonald "con sus rimas internas y su jadeante falta de espacio para respirar, complementa la música a la perfección". ¿Perfección? Acabo de ver tu cara: McCartney y su perfecta nariz, una voz casi inalterada por el tiempo y la simpatía de siempre, repartida en cada show hasta la extenuación, como su modo de resistencia y subsistencia.

Y un tema más, "Birthday": ¡Feliz cumpleaños para vos, Paul!