Oriana Sabatini: “Bailar es conectarte con vos misma"

Top (Cher), leggings (Roma Renom, $1733), falda de Tul (Roma Renom, $2250), zapatillas (Hush Puppies by Grimoldi, $1590).
Top (Cher), leggings (Roma Renom, $1733), falda de Tul (Roma Renom, $2250), zapatillas (Hush Puppies by Grimoldi, $1590). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de María Salinas
Un poco tímida, bastante inquieta y muy creativa. Así la encontramos: como embajadora de L'Oreal y tomando envión para conquistar el mundo como cantante.
Ludmila Moscato
María Eugenia Castagnino
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26 de junio de 2017  • 00:20

Pensamos mucho esta tapa. Queríamos bailar, queríamos que el “Dale play", nos hablara de movimiento. Por eso elegimos a Oriana, que emprende su carrera musical y es embajadora de L'Oreal Paris. Vuelta de Los Ángeles, después de grabar su primer single, nos invitó a su casa en Zona Norte a pasar la mañana. Así que, entre unos cafés, los ladridos de sus dos perros, la siesta de un gato naranja, las correteadas de un hurón y hasta la aparición fugaz de Ova, su papá, charlamos. Todavía vive con su familia, pero no está apurada por la independencia, sino que hoy trabaja en tener la plataforma para tomar envión y desplegar sus alas.

¿Cómo es tu relación con la música?

Me gustó siempre: desde chiquita hacía shows en mi casa; a los 10 años, con una amiga cobrábamos cinco pesos para que los del barrio vinieran a vernos. Después empecé a estudiar canto y piano en tercer grado. En realidad, empecé con guitarra, pero me parecía súper difícil y le dije al profesor: “¿Y si tocamos el piano?”, y me terminé enamorando del piano. Y después, baile, teatro, que me costó un montón porque siempre fui muy tímida y la idea de ir a clases grupales me aterraba.

Vestido (Trosman, $4890), cárdigan (Basilotta, $2490).
Vestido (Trosman, $4890), cárdigan (Basilotta, $2490). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de María Salinas

Y aparte, viste que en teatro te dan esos ejercicios en los que de repente tenés que toquetear a alguien a quien acabás de conocer.

No, eso no me molesta. Lo que me costaba era el simple hecho de llegar, tener que relacionarme, hacerme amigos, me daba fiaca, y también un poco de vergüenza. Ahora ya no tanto, porque trabajando de esto es como que te empujan a no ser más tímida, no te queda otra. Pero en su momento la pasaba horrible, lloraba todo el tiempo antes de ir a la clase de teatro. Mi papá me preguntaba: “¿Por qué seguís yendo?”, y yo le respondía: “Porque mamá me va a matar si dejo”. Y sí, era verdad, si yo quería ser actriz, tenía que estudiar...

¿Te pesa la mirada de los otros?

No, no pasa por ahí, la mirada de los otros no me importa nada. Lo importante es que yo esté satisfecha, porque, además, cuando la gente ve que alguien hace lo que le gusta, lo hace con pasión y lo hace de verdad, eso inevitablemente llega. Pero como sé además que no hay nadie más exigente que yo, mientras me guste a mí y yo esté contenta, ya está. Igual, obvio, estaría buenísimo que les gustara, y yo también trato de hacer cosas para que a la gente le den ganas de bailar, como lo que me generan a mí las canciones de otros artistas, pero no es que estoy: “Ay, no puedo creer, mirá el comentario que me hicieron”.

Vestido (María Dahn, $14.580). Vestido (Nous, $3300).
Vestido (María Dahn, $14.580). Vestido (Nous, $3300). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de María Salinas

¿Y cómo manejás esa exigencia tan alta que tenés con vos misma?

Siento que estoy aprendiendo a medirme. Como decir: “Podés tener las metas súper altas, pero no castigarte si no llegás a eso en una cierta cantidad de tiempo”. No pasa nada, podés tener los sueños más grandes que quieras, y si lo querés realmente, lo vas a conseguir. Mi papá siempre dice que tenemos que estar todos agradecidos en esta familia, de tener el privilegio de dedicarnos a lo que queremos y poder hacerlo todos los días. Eso solo ya es un regalo del universo enorme. Soy muy agradecida.

Estamos en el mes del padre, ¿sos todavía muy “nena de papá”?

Sí, muy. Igual, mi papá me deja ser, no es que me está encima. Si digo: “Papá, necesito algo”, me contesta: “Bueno, andá a hacerlo”. También me deja volar sola: te tira un consejo, si lo querés hacer, bien, si no, también. Él lo que más quiere es que yo sea feliz. Lo bueno es que no es sobreprotector. Dice: “Caete, porque eso significa que lo estás haciendo”.

Vestido (María Dahn, $14.580).
Vestido (María Dahn, $14.580). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de María Salinas

¿Y con qué cosas de tu mamá te sentís identificada?

Ella es muy girl power, independiente, súper trabajadora. Y yo aspiro a ser eso: una mujer a la que no haya bala que le pase por el cuerpo. Ser yo contra el mundo. Creo mucho en la fuerza del trabajo, ella es súper profesional. Cuando era más chica, siempre me decía: “Creétela”, pero no “sé una creída”, sino más bien un “vos podés”. Y no por eso perder la humildad. Porque son cosas distintas: una es el ego y otra es la autoestima.

¿La relación que tienen tus viejos funciona como un modelo de pareja para vos?

Sí, definitivamente. Ellos siguen saliendo, se ponen lindos para el otro. Mi papá me dice: “Mirá a tu mamá, ¿no es una potra?”. Son cosas que ellos trabajan y son súper importantes para la relación. Seguir haciendo programas, no caer en la rutina. Tienen hijas grandes y nos pueden soltar, que no debe ser fácil para ningún papá, pero es más llevador poder decir: “Vuelen solas, total nosotros nos quedamos juntos”. Lo que sí, ¡es mucha presión! Me hace tener expectativas altas , porque yo quiero que mi novio sea como mi papá, con 20 años menos.

Top (Tucci, $690), pantalón (Paula Cahen D’anvers, $3650).
Top (Tucci, $690), pantalón (Paula Cahen D’anvers, $3650). Crédito: Sebastián Arpesella. Producción de María Salinas

Nuestra tapa está vinculada con activar, con el baile y el movimiento. ¿Qué te enseñó la danza?

Lleva tiempo encontrar tu estilo y empezar a sentirte cómoda, conectarte con algo adentro de vos que te haga mover. Una profesora de baile me decía que tenía una traba en el torso, que algún chakra estaba frenado. Trabajé eso, y así empecé a soltar y a ver que todo mi cuerpo se puede ir conectando. Tener ese control sobre vos, sobre todas tus extremidades y todas tus esquinas, es súper importante. Y no es solo “puedo hacer este pasito y me sale bien”, sino conectarte con todo tu cuerpo, que es mágico: dejás de pensar. Esa conexión con tu ser te hace moverte a tu ritmo, y cuando a eso le podés dar tu estilo, no lo podés creer. Es una manera de expresarme, pero más que nada, es una conexión con una misma. •

¿Qué te inspiró nuestra charla de chicas con Oriana? ¿Cómo es tu propia relación con la danza y al movimiento? También pasate por: María Eugenia Farías: acerca del valor para defender toda forma de vida y Sexo: "No te superé"

Maquilló Luciana Romero para Frumboli Estudio con productos Lancôme. Peinó Lucas Barbollia para Estudio H.

Agradecemos a Felicitas Markous, Leonardo Catania, Juana Maers y Galpón Milagros Deco Eventos By Milagros Resta por su colaboración en esta nota.

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