A cuarenta años del día que Elvis Presley dio su último show

Elvis Presley, en los setenta, en el final de su carrera
Elvis Presley, en los setenta, en el final de su carrera
El cantante ofreció su último concierto en Indianapolis, dos meses después fue encontrado muerto en su mansión de Graceland
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26 de junio de 2017  • 12:03

Elvis Presley tenía un sueño recurrente todas las noches, con variaciones de la pesadilla que le perseguía desde que el éxito llamara inesperadamente a su puerta por primera vez. Se había quedado sin dinero, los fans le habían abandonado, el Coronel no estaba, se había quedado solo. El Rey tenía esa sombra rondando su cabeza cuando actuó por última vez en el Marquet Square Arena de Indianapolis, el 26 de junio de 1977, hace hoy cuarenta años.

Apenas dos meses después, el 16 de agosto, sería encontrado muerto en el baño de su casa en Graceland. Sus últimos discos no habían sido bien recibidos. Sin embargo, ese día se agotaron las entradas para el concierto en apenas dos horas: asistieron más de 18.000 personas. Elvis Presley, a esa altura, parecía una caricatura de su propia creación, se vestía con un mono blanco con un cuello alto y acusaba cierto cansancio físico y un exceso de peso por el abuso de pastillas. Era un dios del rock en decadencia, aunque cuando salió al escenario la llama se volvió a encender. La conexión con esa voz gospel y ese sentimiento devocional con sus fans seguía intacto.

Nadie de su equipo pudo imaginar que ese sería su último concierto. “No hubo nada inusual sobre el concierto de esa noche, más que por alguna razón Elvis presentó prácticamente a todas las personas que lo rodeaban en ese momento”, comentó un asistente. Sin embargo, ese gesto estaba relacionado a que sus dos guardaespaldas, Sonny y Red West, estaban a punto de publicar la biografía Elvis: What Happened?, un libro que hablaba del uso de drogas de Elvis. Esa noche en Indianapolis, Elvis hizo un repaso, como hacía desde los últimos años, sobre los discos que le dieron el éxito que lo colocó como el mayor vendedor del país, interpretando temas como "Jailhouse Rock", "Blue Suede Shoes", "All Shook Up", "My Way" y "Always in my mind".

Sin embargo, Elvis volvió a sorprender con su versión al piano de "Unchained Melody". Ya no era el ídolo rockero, que movía las caderas, que hizo temblar a la generación de Bob Dylan. “Elvis elevaba las canciones a otra órbita” escribió en su libro. Era un Elvis, que en el ocaso solitario de su vida, buscaba la redención a través de canciones sentimentales que combinaban el country, el soul y el góspel, acompañados por big bang de metales, cuerdas, coros y el canto paradigmático de ese hombre, criado en East Tupelo y que se hizo músico en Memphis después de viajar para grabar una canción para regalarle a su madre. El día que cambió la historia del rock'n roll.

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