Cómo lograr la plenitud en el trabajo

Crédito: Ilustración de Elda Broglio
Qué es el "jobfullness", un método para lograr una vida profesional alineada con la persona que realmente somos.
Violeta Galanternik
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5 de julio de 2017  • 00:00

“Business or pleasure?”... Si habremos escuchado esa frase en películas, en bromas con compañeros de trabajo o entre amigas cuando algún viaje de negocio se convertía en algo más. Más allá del chiste, todavía nos cuesta asociar las esferas del placer y lo laboral, y justamente este mito es el que buscan derribar Nathalie Huet y Caroline Ladousse, dos francesas que, radicadas en España, fundaron Cometa, una consultora que busca, a través de cursos intensivos, talleres y charlas, aplicar su método jobfulness (trabajo que da plenitud), que promete sintonía entre lo laboral con quiénes somos.

NO ES SOLO UNA MESA DE PING PONG

El método jobfulness implica salir a la búsqueda de un trabajo que te llene, te apasione y te dé orgullo. No por los beneficios que presta, o por los “mimos” cotidianos típicos de las nuevas startups. Va a algo más profundo, más personal, a esa sensación de tener la certeza de para qué estás haciendo lo que hacés cada día. Es que muchas empresas, en el afán de lo que llaman “retener el talento”, buscan ciertas maneras de embellecer la empresa y ofrecer beneficios, desde membresías del gym hasta salas para tomar la siesta, frutas para merendar, bonos por proyecto y ascensos o mutaciones de área-proyecto cada dos años para mantener “prendida la mecha”. Desde la óptica del jobfulness, estos beneficios le dan al empleado una ilusión de felicidad montada sobre el plano de la comodidad. Es un poco peligroso porque se construye una cárcel de oro para que no quieras salir. Jobfulness no habla de felicidad ni de bienestar, sino de encontrar el sentido: ayudar tanto a empresas como a personas a evolucionar poniendo en el centro a la persona/trabajador como actor de cambio, para que cada uno se sienta plenamente desarrollado en su labor y sus talentos y que sienta que es dueño, en cierto modo, de su vida y del puesto que ocupa.

El sentido está en tomar el trabajo desde un enfoque más integral. Dejar lo automático para tener conciencia y, al tener conciencia, darle sentido. Tomar las riendas para conectar cuerpo, corazón y mente volviendo al sentido del todo y no vivir a través de fragmentos de nosotras mismas.

24/7 con interrupciones

El jobfulness implica que no haya discrepancia y diferencia entre quién sos en tu trabajo y en tu vida con tus amigos, familia, pareja, hijos. Si trabajás en algo que se corresponde de verdad con tus valores y necesidades, deberías ser la misma tomando un café con una amiga que en una junta de trabajo teniendo como bandera los mismos valores, la misma forma de comunicar. Es más, recomiendan mezclar relaciones laborales con amistades. Pero ojo: desconectarse de lo laboral, ya sea en vacaciones, en momentos de intimidad familiar o de pareja, de hermosa soledad o de recreación, meditación, deporte, arte, es necesario como recarga de energía y porque en esta visión global todo ello te nutre.

Ponerse en sintonía

Date la oportunidad de repensar si mecanizaste por completo la rutina laboral y preguntate:

Cuando estás en una fiesta, son las 12 de la noche, te estás tomando un mojito y el amigo de un amigo te pregunta sobre tu profesión..., ¿cuál es tu nivel de ganas de hablar de tu trabajo? ¿Cuánto se ilumina tu cara?, ¿cuánto se acelera tu voz? Un día sin tanta pasión no es alarmante, pero si es moneda diaria, cuidado.

En las mañanas..., ¿cómo te sentís cuando vas al trabajo? ¿Cansada, motivada, sin ánimo? Si odiás el despertador, es mala señal.

Cuando volvés de la oficina..., ¿tenés ganas o no de hablar de tu jornada, de compartirla? Es común hacer una pausa, pero no que no quieras compartir nada… nunca.

¿Tenés migrañas, dolor de estómago, no podés dormir? Prestale atención a tu cuerpo: detectar la depresión laboral toma tiempo y muchas veces ignoramos los síntomas.

¿De dónde viene la gratificación? Preguntate si lo que te da felicidad es el reconocimiento, aumento de salario, de puesto o lo que tu trabajo representa socialmente o si realmente tu laburo te enciende y va con vos.

ALERTA, se necesita UN CAMBIO

Date tiempo: autorizate momentos para pensar EN VOS, con conciencia plena. Los ejercicios de meditación y visualización son súper valorados para entender qué misión interna tenemos y para nunca dejar de preguntarnos cómo cada una de nosotras define qué es el éxito para ver si actualmente está o no atravesado por nuestros deseos.

Destacá tus talentos y momentos “flow”: ¿qué disfruto de mi trabajo? Fuera del trabajo, ¿en qué momentos he tenido la sensación de hacer algo bien, disfrutarlo muchísimo? Prestarles atención a los momentos de vibración en el plano personal te puede servir para identificar qué camino seguir en lo laboral y convertirte en una emprendedora pero de la vida, es decir, dentro o fuera de una empresa

Identificá tus necesidades: anotá durante un tiempo todos los pensamientos y sensaciones que tenés, positivos y negativos.

Inspirate: no te quedes sola, buscá a otros que sientan lo mismo o que hayan cambiado de trabajo, abrite a nuevas perspectivas.

Atrevete: fijate objetivos a corto plazo, poco a poco instalá el cambio.

Tené paciencia y conciencia: es un camino largo, duro a veces, pero muy satisfactorio.

Las creadoras del método

Nathalie Huet y Caroline Ladousse, fundadoras de Cometa.
Nathalie Huet y Caroline Ladousse, fundadoras de Cometa. Crédito: gentileza Prensa

“Cuando nos enfrentamos a la necesidad y al deseo de reinventar nuestra vida profesional, pensamos en crear esta consultora y así poder ayudar a otros que buscan el cambio”, aseguran las creadoras del método jobfulness. Nathalie trabajaba como directora de una agencia bancaria en Francia. A pesar de todo el prestigio y la seguridad financiera, vivía su día a día muy mal y bajo presión. Pasó muchos años negando el problema, autoconvenciéndose de que estaba bien. Pero un día su cuerpo habló: cayó en una depresión laboral. El camino de cambios fue muy largo y pudo hacerlo con una reconstrucción personal a través del yoga, la sofrología (estudio de la conciencia) y meditación. Poco a poco, aceptó que su trabajo actual no se correspondía con sus valores, aspiraciones y talentos. Se dio cuenta de que toda su vida había sido marcada por la capacidad de gestionar las transiciones porque había vivido en 14 países, ya que su padre era militar. Por eso se formó como coach para dedicarse a ayudar a las personas a gestionar su transición profesional. Caroline, por su lado, estudió humanidades y se enamoró del mundo del emprendedorismo. Por eso, dirigió la Cátedra de Emprendimiento de la escuela de negocios ESCP Europe, en Madrid. Pero, después de tres años, ya no se veía alineada con su misión: impulsar el emprendimiento como modo de vida, cuando ella no emprendía. Después de un camino de autoexploración con el coaching, meditación y psicología corporal, decidió realizar lo que más la apasiona: acercar a las personas a la autoexploración y ayudarlas a identificar y hacer brillar sus talentos esenciales, para ofrecerlo al mundo a través de un trabajo que las apasiona.

“Nos encontramos en nuestros caminos de jobfulness. Vivimos las mismas dudas, encontramos las mismas respuestas y decidimos crear lo que hubiéramos querido tener para nuestra propia búsqueda”. •

¿Te sentís plena en tu trabajo? ¿Te gustaría disfrutarlo más? También lee: "Lo que capta tu atención, crece". y ¿Da para que me presente a una beca en el exterior?

Expertas consultadas: Nathalie Huet, coach profesional, especializada en transición profesional y Caroline Ladousse, emprendedora y formadora.

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