La boda del año: el “sí, quiero” íntimo de Lionel Messi y Antonela Roccuzzo

De frente a Gonzalo Carrillo, director del Registro Civil de Santa Fe, los novios se ríen con los 260 invitados como testigos
De frente a Gonzalo Carrillo, director del Registro Civil de Santa Fe, los novios se ríen con los 260 invitados como testigos
En una fiesta que reunió a las estrellas del fútbol, el mejor del mundo se casó con su novia de toda la vida. Todos los detalles de una noche 10 en las imágenes más espectaculares
(0)
4 de julio de 2017  • 18:03

Llegó el gran día y el mundo entero puso su mirada en Rosario para la boda del año. Tras una década juntos y dos hijos, Lionel Messi (30) y Antonela Roccuzzo (29) sellaron su historia de amor con una emotiva ceremonia civil celebrada el viernes 30. En apenas segundos, la foto de la felicidad se globalizó para tapizar los medios y las pantallas de todo el planeta.

Los meses previos estuvieron teñidos de hermetismo, por especial pedido de sus protagonistas, acostumbrados a mostrar poco y nada de su intimidad. Solamente se filtraron la fecha y el lugar, que sufrió un cambio a último momento, al igual que los wedding planners. Los detalles fueron secretos guardados bajo siete llaves, custodiados por estrictos contratos de confidencialidad que los organizadores y proveedores debieron firmar.

UNA CIUDAD TOMADA

Tras la ceremonia, unidos en matrimonio, Leo y Anto se retiran bajo una lluvia de pétalos, custodiados por Thiago, el mayor de sus hijos, que ofició de paje en representación suya y de su hermano menor, Mateo.
Tras la ceremonia, unidos en matrimonio, Leo y Anto se retiran bajo una lluvia de pétalos, custodiados por Thiago, el mayor de sus hijos, que ofició de paje en representación suya y de su hermano menor, Mateo.

El casamiento que hizo hablar a todos paralizó Rosario (la ciudad natal de los novios, donde se conocieron y se “flecharon” a los 9 años, ya que Leo jugaba en las inferiores de Newell’s con Lucas Scaglia, primo de Anto y “artífice” del romance) desde el jueves 29: el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Fisherton estaba repleto de periodistas y curiosos a la espera de los cracks europeos que comenzaban a llegar a Buenos Aires y se embarcaban sin escalas en aviones privados para aterrizar en Rosario y así acompañar a Leo y Anto, (la “Pulga” y la “Negra”, como los llaman) en su fiesta. Además, el operativo de seguridad montado en torno al evento parecía destinado a proteger a un presidente: 460 efectivos de diferentes fuerzas –entre Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, efectivos de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe, Tropas de Operaciones Especiales, Policía de Acción Táctica, Brigada de Explosivos y 70 agentes de las áreas de Control que ordenaron el tránsito– para cuidar a 260 personas. Entre los que estaban los cracks más caros del fútbol, que sumarían 2500 millones de dólares entre valor de mercado y cláusulas de rescisión.

Los primeros en llegar a la ciudad fueron algunos de los compañeros (y ex compañeros) de Leo del Barcelona, con quienes el argentino comparte (o compartió) su vida desde hace muchos años. Xavi Hernández, Carles Puyol y Samuel Eto’o arribaron con sus respectivas mujeres, y, en otro vuelo llegaron Sergio Busquets, Jordi Alba y Cèsc Fabregas, también con sus parejas. Luego fue el turno del uruguayo Luis Suárez con Sofía Balbi (amiga íntima y socia de Antonela en la zapatería que abrieron en Barcelona). Todos fueron trasladados de la pista de aterrizaje hasta Pullman, el hotel cinco estrellas ubicado dentro del complejo City Center, donde ya tenían sus suites. Pocas horas antes de la ceremonia, cantaron presente Shakira y Gerard Piqué, quienes volaron desde Barcelona a Buenos Aires y allí abordaron un Lear Jet que los trasladó hasta Rosario. Las últimas estrellas del fútbol fueron Neymar Jr. y Dani Alves, y ya con la música sonando alto tocó la pista el chárter que traía a Marcelo Tinelli con Guillermina Valdes y su primo, Luciano “Tirri”.

UNA DIVERTIDA PREBODA

Para la ceremonia civil, Antonela lució un vestido de Rosa Clará: corte sirena con superposición de encajes, entre los que destacaba el encaje francés procedente de un telar de mediados del siglo XIX, que también tenía aplicaciones de guipure con pedrería y tul de seda natural en la parte interior.
Para la ceremonia civil, Antonela lució un vestido de Rosa Clará: corte sirena con superposición de encajes, entre los que destacaba el encaje francés procedente de un telar de mediados del siglo XIX, que también tenía aplicaciones de guipure con pedrería y tul de seda natural en la parte interior.

Los festejos empezaron el jueves al mediodía, cuando Leo y Anto agasajaron a sus familiares y a los invitados de la primera avanzada con un asado en “La Quinta, Casa de Campo”, ocasión muy celebrada por los europeos, que se dieron el gusto de probar la mejor carne argentina. Por la noche, en el propio hotel Pullman City Center, el “preparty” tuvo su capítulo cóctel: los futuros marido y mujer recibieron a los recién llegados con una copa de bienvenida. El viernes, desde el mediodía, los pasillos del hotel eran un revuelo de gente que iba y venía, asistentes con percheros, peluqueros y maquilladores. Los novios ofrecieron un beauty day: barbería para ellos –a cargo del reconocido Salón Berlín– y peluquería y maquillaje para las damas. Mientras Evangelina Anderson, Yanina Screpante, Karina Tejeda (la “Princesita”) y Jorgelina Cardoso se reunieron en el salón de belleza para que las maquillara Celeste Anderson –hermana de Evangelina–, Lionel Messi, Martín Demichelis y Luis Suárez se cortaron el pelo y se afeitaron o “recortaron” su barba en un espacio especialmente preparado con una barra de tragos, una consola de Play y un metegol, donde hubo frenéticos partidos entre Leo y Luis. “La mayoría los ganó el argentino. Fue muy divertido, por momentos levantaban el metegol y lo inclinaban de un arco a otro”, contó uno de los privilegiados testigos.

“SÍ, QUIERO”

Para la ceremonia civil, Antonela lució un vestido de Rosa Clará: corte sirena con superposición de encajes, entre los que destacaba el encaje francés procedente de un telar de mediados del siglo XIX, que también tenía aplicaciones de guipure con pedrería y tul de seda natural en la parte interior.
Para la ceremonia civil, Antonela lució un vestido de Rosa Clará: corte sirena con superposición de encajes, entre los que destacaba el encaje francés procedente de un telar de mediados del siglo XIX, que también tenía aplicaciones de guipure con pedrería y tul de seda natural en la parte interior.

Pese a que cuando comenzaron a circular los primeros rumores de boda muchos especulaban con un casamiento religioso en la Catedral de Rosario, los novios formalizaron solamente con una ceremonia civil celebrada en el mismo City Center. Así, poco después de las siete de la tarde, Antonela hizo su estelar aparición, y develó el traje de novia firmado por Rosa Clará y caminó al encuentro del novio a una suerte de altar montado entre arcos de flores mientras sonaba “She”, el clásico de Charles Aznavour. Fue una novia sensual, con las curvas de su figura bien marcadas y su habitual peinado de pelo largo, con ondas. Él, algo nervioso e impecable en un traje de tres piezas de Armani, que ya había recibido los anillos de manos de su hijo Thiago, la tomó de la mano y los dos se sentaron a escuchar las palabras del director del Registro Civil de Santa Fe, Gonzalo Carrillo, encargado de unirlos en matrimonio, con los hermanos de los novios como testigos (María Sol, Rodrigo y Matías Messi, Paula y Carla Roccuzzo). Entonces fue tiempo del momento más emotivo: Abel Pintos entonó “Sin principio ni final”, una sorpresa de Leo para Anto. Los recién casados se besaron bajo una aplaudida lluvia de pétalos.

El retrato de las dos familias
El retrato de las dos familias

FIESTA Y CUMBIA

Luis Suárez y Neymar, cómplices dentro y fuera de la cancha, se divirtieron juntos en la pista de baile.
Luis Suárez y Neymar, cómplices dentro y fuera de la cancha, se divirtieron juntos en la pista de baile.

A partir de ese instante empezaron a circular los primeros videos de la intimidad de la fiesta, ya que muchos invitados habían captado imágenes de la ceremonia con sus teléfonos celulares. Y, antes de pasar al salón, algunas estrellas del fútbol y celebridades posaron en la alfombra roja para los 160 periodistas y fotógrafos acreditados. A las nueve en punto, radiantes de felicidad, los novios saludaron en la red carpet, libreta de matrimonio en mano. El beso fue el más globalizado de los últimos tiempos.

Thiago Messi junto a sus primos, Luana (hija de Matías Messi y Rosana Vallejos) y Benjamín (hijo de Rodrigo Messi y Flor Parisi).
Thiago Messi junto a sus primos, Luana (hija de Matías Messi y Rosana Vallejos) y Benjamín (hijo de Rodrigo Messi y Flor Parisi).

Puertas adentro de la fiesta, Shakira, Piqué, Gonzalo Higuaín y Neymar, entre otros, inauguraban las estaciones de comida. Había platos típicos argentinos –con opciones calientes como cazuela de mollejas, carnes trinchadas ahumadas y chorizos bombón–, hasta jamón español y fiambres y sushi.

Las mujeres de Carles Puyol, Cèsc Fábregas y Xavi Hernández compartieron mesa con Shakira.
Las mujeres de Carles Puyol, Cèsc Fábregas y Xavi Hernández compartieron mesa con Shakira.

A pedido de los novios, no hubo lista de regalos, sino que se podían hacer donaciones para la Fundación Natalí Dafne Flexer (de ayuda al niño con cáncer) y la organización Techo (con presencia en Latinoamérica y El Caribe, busca superar la situación de pobreza de miles de personas que viven en asentamientos informales). Sin embargo, tanto Sergio “Kun” Agüero como Luis Suárez, dos de los mejores amigos de Leo, quisieron regalarles un show musical cada uno. Así, la “Princesita” Karina abrió la pista de baile con varios de sus hits y luego el grupo uruguayo Márama –especialmente elegido por el goleador charrúa y su mujer, Sofía Balbi– hizo levantar a todos de sus sillas.

Martín Demichelis y Evangelina Anderson también se entusiasmaron con el cotillón artesanal y subieron una selfie a sus redes sociales.
Martín Demichelis y Evangelina Anderson también se entusiasmaron con el cotillón artesanal y subieron una selfie a sus redes sociales.

Los wedding planners, Lorena Farina y Adrián Pavia, armaron un sector que recreaba una plaza blanda para que los más chicos se divirtieran. Contra todos los pronósticos, que auguraban una boda que terminaría a las dos de la madrugada, los últimos en retirarse de la fiesta abandonaron la pista a las ocho de la mañana. “Fue tal cual lo soñamos: entre seres queridos”, se supo que confiaron los novios a su entorno. Messi prefirió celebrar con sus conocidos: no quiso invitar al presidente de Argentina ni a los dirigentes de su adorado Barça, ni a poderosos del fútbol. “Es un día nuestro y para nuestros hijos”, repitieron.

En pleno baile, Ever Banega, Leo y Luis Suárez se coparon con las galeras.
En pleno baile, Ever Banega, Leo y Luis Suárez se coparon con las galeras.

Al día siguiente de su gran día, Leo y Anto volaron a Barcelona, donde la “Pulga” debe renovar su contrato (según medios españoles, su cláusula de salida aumentaría a 400 millones de euros). Recién después de poner la firma, llegó la luna de miel en Antigua, bajo el sol del Caribe, donde, junto a Thiago y Mateo, recalaron felices los cuatro.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.