El miniturismo tiene llave

A 180 kilómetros de Buenos Aires y a un paso del Paraná, San Pedro tiene buen pique entre los turistas de fin de semana
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14 de enero de 2000  

SAN PEDRO.- Una exención de impuestos, otorgada por ser tierras realengas, le sirvió como disparador para su crecimiento poblacional. En 1802 la gente también se tentaba por los recortes impositivos y, por lo tanto, nuevos vecinos comenzaron a llegar y a darle forma a este pequeño caserío, denominado San Pedro.

La ciudad actual, emplazada a orillas de la laguna del mismo nombre y a un paso del Paraná, es uno de los centros turísticos crecientes de la provincia de Buenos Aires, ayudado por su ubicación casi equidistante de las dos urbes más numerosas de la Argentina (180 kilómetros la separan de Buenos Aires y 120 de Rosario) y por las variantes recreativas tan amplias como contrastantes.

San Pedro tiene el ritmo juvenil de un centro bien poblado de boliches y confiterías, pero también la tranquilidad de una ciudad de campo, donde pululan las bicicletas y las ventanas sin rejas. Hay mucho para conocer más allá de las aguas amarronadas (como, por ejemplo, pesca, birdwatching , náutica, campamentismo agreste), pero también en el lado opuesto, en la campiña de tierra firme (quintas con frutales y rosas que se exportan al Mercosur, turismo estancia, cabalgatas, 4x4, etcétera).

Curvas acuáticas

El verdor de sus calles y la belleza de algunas de sus casas antiguas forman un cóctel muy interesante para el descanso y la fotografía. Si bien cuenta con una larga costanera, donde están los clubes, las guarderías y el nuevo Paseo Parque Recreativo municipal, la vista desde el filo de la barranca por Almirante Brown es mucho más rica, ya que desde los balcones se aprecia una panorámica de las curvas del Paraná separadas por decenas de bancos de arena, aparecidos por la actual bajante, una de las más grandes del último medio siglo.

A un par de cuadras al Sudoeste, ya ingresando en el casco urbano propiamente dicho, se encuentra la iglesia Nuestra Señora del Socorro, curiosamente emplazada dentro del perímetro de la plaza Constitución. A uno de sus lados, una plaqueta recuerda el desaparecido café Pepin, perteneciente a José Mascetti, pero originalmente casa del doctor Gasparó, yerno de Facundo Quiroga. En la esquina de Mitre y Liniers, convertida en restaurante, aparece la casa más antigua (ya figuraba en el plano de 1830).

Otros edificios que vale la pena contemplar para apreciar los valores de la arquitectura de otras épocas pertenecen a la Municipalidad, con la torre con reloj; la Sociedad Española y la Unione e Benevoleza.

La opción de alojamiento va de los campings ubicados sobre la ribera hasta la hotelería de muy buena calidad, sita en el centro. Desde cualquiera que se escoja es fácil llegar hasta el Parque Artístico El Sueño del Tano -una hectárea matizada de esculturas de su autor, Graciano Penduzzu o al parque histórico Vuelta de Obligado, cuna de la soberanía nacional.

En los últimos tres años la pesca deportiva ha tenido un auge notable en San Pedro. La aparición de grandes cardúmenes de dorados en la zona de Las Lechiguanas trastornó esta faceta del turismo y los fines de semana las bajadas no daban abasto para botar embarcaciones. La atracción es la tararira, típica cazadora de esta época.

Esta variedad le da una marcada identidad turística a San Pedro, ciudad que celebrará su 7º Festival de la Identidad San Pedro 2000, del 4 al 7 de febrero próximo, con las actuaciones de Luciano Pereyra, Los Chalchaleros, Horacio Guarany, Antonio Tarragó Ros y Los Nocheros, en el Estadio Municipal General San Martín.

Datos útiles

Cómo llegar

  • La ruta nacional 9, transformada en cómoda autopista, vincula San Pedro con Buenos Aires, al Sur, y Rosario, al Norte. Hay ómnibus desde Retiro. El costo aproximado es de 12 pesos. También funciona un servicio diario del ex ferrocarril Mitre.
  • Alojamiento

  • El hotel Esser (03329-425637) ofrece habitaciones simples por 35 pesos y dobles por 85, mientras que los costos se reducen a la mitad en los residenciales. Los bungalows pueden conseguirse por 50 por día (para cuatro y cinco personas), y los dúplex por 80 (para seis personas).
  • Comidas

  • Probar la ensaimada mallorquina, rosca rellena de crema pastelera que cuenta con una tradición de medio siglo en la ciudad.
  • Más información

  • Dirección de Turismo, 03329-425223.
  • Un museo con alma de motor

    El 16 de octubre último se inauguró en San Pedro el Museo Osvaldo Pato Morresi, que honra al corredor nacido en esta ciudad bonaerense y fallecido trágicamente en la capital provincial, en la carrera del 27 de marzo de 1994.

    Ante el rumor de que se vendería el auto donde encontró la muerte el joven piloto sampedrino, un grupo de amigos de Morresi decidió reconstruirlo hasta dejarlo tal como hoy se expone: en exactamente las mismas condiciones en que partió en su última competencia. "No se trata de una réplica, sino de una reconstrucción detallada, con los repuestos adecuados y la publicidad que exhibía", señala Carlos Puy, presidente del Automóvil Club de San Pedro, entidad que se encarga de la administración del museo.

    "El día de la inauguración nos dimos cuenta de la real importancia que tenía Morresi en el mundo del automovilismo. Antes teníamos una visión más restringida, más localista o de pueblo", acota Puy. Y no es para menos. Ese día más de dos mil personas y ciento cuarenta Chevys se agolparon en las puertas del museo a la espera del corte de cintas, donde participaron familiares de Morresi. Además, hay admiradores que han llegado a San Pedro desde San Luis y La Pampa sólo para ver el museo. Unos fanáticos vinieron desde Misiones el día de la inauguración "y ni siquiera pudieron ingresar en la sala".

    Recuerdos

    Además del auto con la publicidad incluida pueden apreciarse trofeos obtenidos por el Pato, artículos de revistas que destacan sus victorias, repuestos, réplicas en miniatura de los autos que usaba, cuadros, fotos, merchandising y una sección dedicada a su acompañante Jorge Marceca. La cantidad de material que siguen acumulando los obligará a construir en poco tiempo un piso superior. El museo funciona en 9 de Julio 160, los sábados, de 17 a 21, y los domingos, de 10 a 12 y de 17 a 21. Entrada, un peso.

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